Política y Sociedad sanidad quier recuperar un punto del pib para el sns

Desde el Ministerio de Sanidad se manifiesta su preocupación por la Salud Pública

En el Ministerio de Sanidad existe preocupación por la Salud Pública que, a la vista de lo que está sucediendo en estos momentos, se trata de potenciar pues en algunas comunidades hasta ha desaparecido del organigrama. Así lo ha puesto de manifiesto el Secretario General de Sanidad, Faustino Blanco, en el acto de presentación del libro “El Sistema Nacional de Salud. Pasado, presente y desafíos de futuro’, una obra coordinada por Pedro Sabando, Francisco Torres-González y Fernando Lamata y en la que, con excepción de Carmen Montón, los demás autores (Ramón Gálvez, Javier Rey del Castillo y Juan J. Rodríguez Sendín) estuvieron de alguna manera implicados en la puesta en marcha de la Ley General de Sanidad (1986) por la que se creó el Sistema Nacional de Sanidad (SNS).

Serafín Romero y Faustino Blanco

El acto de presentación del libro, en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC), contó con el presidente de ésta, Serafín Romero, como moderador, al tiempo que le sirvió para ratificar el compromiso de esta con el Sistema Nacional de Sanidad (SNS), con su apoyo manifiesto al modelo universal, as í como a las políticas para mejorar la accesibilidad y a la consecución de un pacto por la sanidad, por lo que apuntó la necesidad de renovar un gran acuerdo que mantenga ilusionados a los profesionales con el SNS.

Financiación, el gran reto

Tras la participación de los autores del libro, aunque faltó Pedro Sabando por enfermedad, el Secretario General de Sanidad trató de responder a las preocupaciones expresadas por cada uno de ellos, siempre bajo el denominador común de la defensa del sistema público y contra las falacias con que se han ido introduciendo modelos de privatización en la asistencia.

Un primer aspecto sobre el que llamó la atención Faustino Blanco fue sobre el hecho de que se había olvidado formar a las nuevas generaciones en los principios del sistema. Asimismo aseguró que la financiación era el gran reto, por lo que apuntó la necesidad de incrementar el presupuesto del SNS en un punto del PIB, estimado en unos 11.500 millones de euros, hasta alcanzar los 83.400 millones de € señalados por Fernando Lamata como déficit existente. Y, en contra de lo apuntado por Javier Rey, a favor de la reversión a la situación anterior a las transferencias, el representante ministerial se mostró en contra de tocar la estructura del Estado.

Fernando Lamata, Juan J. Rodrínguez Sendín, Serafín Romero y Faustino Blanco

Aspectos del libro

A juzgar por las intervenciones de sus autores, el libro, cuya elaboración surgió a raíz de cumplirse los 30 años de la Ley General de Sanidad (1986), llama la atención sobre las deficiencias del Sistema Nacional de Salud (SNS). Así, en el capítulo de Salud Mental, Francisco Torres, llamó la atención sobre la privación de libertad de las personas con problemas mentales, dado el sistema penitenciario no depende de Justicia ni la asistencia a la salud mental, de Sanidad, sino que en ambos casos depende del Ministerio del Interior, algo inédito en los países de nuestro entorno.

Por su parte, Fernando Lamata puso de manifiesto la necesidad de mejorar la financiación, pues el SNS tiene un déficit acumulado serio y reclamó una reforma fiscal que afecte a las rentas altas. Y, como segundo problema a hacer frente, se refirió al gasto farmacéutico como otra las grietas del sistema, que se va a resentir si no se abordan ambos aspectos.

En su intervención, Carmen Montón, después de afirmar que la garantía del derecho a la salud sólo se tiene en el sistema público, criticó cómo se había malversado el lenguaje con el fin de justificar la delegación de la gestión a terceros para lo que se utilizó, según dijo, una falacia, la eficiencia que, según dijo, no significa más barato. Y se alegró con la vuelta a la pública de alguna privatización bajo el principio de que la privatizaciones no son para siempre.

Atención Primaria y Hospitales

Juan José Rodríguez Sendín advirtió que el Sistema Nacional de Salud debe defenderse con explicaciones y con afirmaciones continuas a que es el mejor del mundo. También habló de la manipulación de las palabras pues, como dijo, los valores de la medicina no combinan bien con el ánimo de lucro. Y afirmó que la Atención Primaria era el método imprescindible para mantener el modelo asistencial, por lo que había que protegerla como fuera.

A continuación intervino Ramón Gálvez para quien, según dijo, su capítulo era el viaje de su vida y, al igual que algunos intervinientes anteriores, se refirió a la distorsión del lenguaje, especialmente cuando desde la gestión se habla de conseguir más con menos. Y tras un repaso a la evolución de los hospitales que, como explicó, habían terminado siendo de nuevo administrados, Gálvez afirmó que, si se perdían los hospitales, se habría perdido el sistema público.

Finalmente Javier Rey, cuyos capítulos los escribió junto con Pedro Sabando, puso de manifiesto la contradicción existente ente universalización y descentralización, al tiempo que señaló que la universalización no se había realizado y que, además, faltaba un mecanismo de coordinación adecuada. Y terminó abogando, como solución a la situación, por una reversión de la situación.