Política y Sociedad Al premiar a The Conversation España y a la revista de la Sociedad Española de Cardiología (SEC)

Ciencia, periodismo y corazón se dan la mano en los Premios Medes 2019

La edición 2019 de los Premios Medes, otorgados anualmente por la Fundación Lilly, ha distinguido a The Conversation España, por sus intachables artículos de divulgación médica, y a la trayectoria de excelencia de la revista dedicada a la especialidad que más sabe del corazón humano, la Cardiología.

Durante la entrega de placas y diplomas, que tuvo lugar en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), se atendió a una conferencia que detalló las intersecciones que hubo siempre entre la Medicina y la literatura, al tiempo que se conocieron los ganadores de las dos categorías, Mejor Iniciativa y Mejor Institución, por contribuir ambas de manera singular a la difusión de la Medicina en español.

Javier Olave

Nexo entre periodismo y Medicina

El vicepresidente de la APM, Javier Olave, abrió la puerta de la casa de los periodistas a los participantes en la ceremonia, en un espacio que definió como consagrado a la libertad para los profesionales de la información y otras disciplinas vinculadas a la transmisión del saber.

Confesó Javier Olave su afinidad institucional con el espíritu de los premios convocados ya de forma tradicional por la Fundación Lilly, una proximidad que justificó en una misma búsqueda por hacer del español una vigorosa lengua para la transmisión del conocimiento biocientífico, a partir de la misma materia prima que utilizan los periodistas y los médicos e investigadores en su labor diaria, que es la palabra.

Olave también declaró su sentimiento de privilegio personal al haber podido seguir de cerca los progresos de la iniciativa Medes en calidad de miembro de su Consejo Asesor, de lo que extrajo la doble satisfacción de participar internamente en el proyecto y de poder celebrar la ceremonia de entrega en la sede de la APM.

El mencionado sentimiento se potencia, explicó este ponente, al comprobar como Medes salta fronteras para llegar a países tan cercanos en el aprecio como alejados en lo geográfico.

Nabil Daoud

Compartir el saber

El presidente de la Fundación Lilly, Nabil Daoud, partió del principio básico de que la palabra es el instrumento más precioso que puede poner el médico al servicio de la tranquilidad y la salud de su paciente, aspecto que conlleva una notable carga de responsabilidad a la hora de hacer un buen uso del idioma, según razonó.

Con su más sincera enhorabuena a los premiados, Nabil Daoud también expresó su honor personal al poder participar en un acto en el que el idioma, la cultura y la ciencia forman parte de un mismo todo.

Para el gran proyecto Medes, de Medicina en Español, estima Daoud también como muy acertado poder entregar sus premios en una institución con más de 125 años de historia, al ser un verdadero templo para la difusión de la información en el idioma común y también bastión de la libertad de expresión.

Desde esa perspectiva, el máximo responsable de la compañía Lilly para España, Portugal y Grecia también transmitió su gratitud a Olave, por su hospitalidad al albergar la ceremonia y por ser parte fundamental del Consejo Asesor de la iniciativa Medes.

Ante el 20 aniversario

A pocos meses de celebrar las primeras dos décadas de actividad de la Fundación Lilly que se cumplirán en 2020, Daoud recordó los tres ejes que impulsan su actividad: el fomento de la ciencia española, la mejora de la Medicina y el respaldo decidido al humanismo médico, tres vías que, según sus propias palabras, contribuyen a la mejora del sistema sanitario en el país.

También citó este directivo otras acciones de la Fundación, como las lecciones magistrales en la Cátedra Andrés Laguna de la madrileña Universidad de Alcalá de Henares (UAH) y los premios de investigación biomédica que resaltan a un tiempo cada año los mejores proyectos de científicos jóvenes y ya consagrados.

José Antonio Sacristán

Un proyecto de todos

El director de la Fundación Lilly, el doctor José Antonio Sacristán, considera un hecho feliz celebrar la décimo primera edición de los Premios Medes como acto final de un año 2019 bueno para la ciencia y la cultura.

Todo ello al ser la renovada confirmación de un proyecto que nació como base de datos para acoger artículos médicos publicados en español, pero cuyo éxito actual es haber llegado a 1,5 millones de usuarios, con capacidad de descarga gratuita de 115.000 artículos llegados de 90 revistas científicas españolas y 10 latinoamericanas, cuyos lectores provienen en un 30 por ciento de España y el resto de los países que comparten su mismo patrimonio, que es la lengua española, en Hispanoamérica y buena parte de Estados Unidos.

Este es un itinerario de servicio científico y humano que tuvo este año que declina dos hechos del mayor relieve. Por un lado, la Jornada Medes, que se disfrutó el pasado mes de julio en los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), en San Lorenzo de El Escorial, y cuyo tema fue el lenguaje médico centrado en el paciente.

Fernando Navarro

Y, por el otro, la esperada publicación del cuarto volumen de la obra ‘Medicina en Español‘, del que es autor el doctor Fernando Navarro y que tuvo lugar en la madrileña sede del Instituto Cervantes.

Ciencia poliédrica

Ello dentro de una trayectoria citada por José Antonio Sacristán, que se une en su destino a la misma vocación de la Revista de Occidente y que no es otro que el de emplear la lengua como vehículo del conocimiento biomédico.

De la profesora y conferencia del día, Bertha Gutiérrez, el director de la Fundación Lilly aseguró que viene avalada por su gran labor al frente de la revista Panacea y por la autoría del libro titulado ‘La ciencia empieza en la palabra‘, entre otras múltiples actividades, algo que, al decir del pensador, físico e ilustrado José Manuel Sánchez Ron, encaja muy bien con el carácter poliédrico de la medicina.

Sacristan alabó, igualmente, la calidad de los participantes y finalistas, además del jurado, al afrontar su difícil tarea de elegir lo mejor entre lo excelente, momento en que destacó la promesa de un idioma español cada día más científico gracias a todos los participantes en los Premios Medes 2019.

Rosa Estopá

Prestigio de premiados y finalistas

A juicio del jurado, mereció ser finalista de la categoría Mejor Iniciativa la que llevó por título ‘Jugando a definir la ciencia: diccionarios, juegos, apps y vídeos‘, cuyo diploma recogió Rosa Estopá, que es miembro del Instituto de Lingüística Aplicada de la Universidad Pompeu Frabra de Barcelona, en cuya tesis principal se defiende un adecuado uso de la terminología biomédica desde la Educación Primaria.

Seguidamente, se entregó placa de honor a la mejor iniciativa que fomenta el uso del español en la divulgación del conocimiento científico al proyecto The Conversation España, cuyo director y cofundador es Rafael Sarralde.

Desde Australia al mundo

El proyecto global The Conversation nació en Australia en el año 2011 y, antes de completar su primera década, ya cuenta con cerca de 95.000 miembros en todo el mundo, ubicados en más de 3.000 centros de investigación y unidos por su compromiso por hacer de la información el medio de expansión del conocimiento biomédico.

Tras recibir la placa del premio, tomó la palabra el director de Relaciones Institucionales del proyecto en España, el profesor Rafael Puyol, quien evocó su tiempo como rector de la UCM, desde cuya responsabilidad recogió un premio para todos los docentes de la institución y logró un respingo general de todos los asistentes al acto al amenazar, jocosamente, con citarlos a todos por nombre, apellido y cargo, siendo más de 6.000.

Nabil Daoud, Rafael Sarralde, Rafael Puyol y Javier Olave

Proyecto colaborativo

Agotadas las sonrisas, Rafael Puyol explicó que el proyecto, en su aterrizaje local como The Conversation España, existe desde mediados de 2018, aunque en tan poco tiempo ya supo llegar a millones de personas deseosas de leer historias asentadas en la certidumbre.

Según el premiado, la iniciativa cuenta al presente con 40 entidades colaboradoras a las que se unió recientemente el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), para poder ofrecer contenidos compartidos con 170 medios y un total de 1.400 artículos, tanto de figuras encumbradas de la ciencia española como de otras más diletantes.

Como aseguró Puyol, The Conversation trae esperanza para un público exigente que ya realizó 21 millones de lecturas desde una plataforma compartida con lectores de América Latina y la parte hispanohablante de Estados Unidos, a partir de trabajos pulcramente traducidos de varias lenguas.

Vocación panhispánica

Todo ello a tenor de que esta conversación tan bien asentada tiene un efecto multiplicador para la lengua española, con un 45 por ciento de visitantes de América Latina. Ofrece, por tanto, una clara proyección panhispánica para convertir al español en lengua de ciencia en la región de las dos orillas, al fomentar también traducciones rigurosas del inglés, el gallego y hasta el japonés, entre otras.

Como nuevas aportaciones a su equipo, Puyol citó al tercer factótum del proyecto, Luis Felipe Torrente, al editor Sergio Ferrer y a una editora cuyo nombre no compartió, un equipo plenamente rodado y en crecimiento, aseguró, para poder ofrecer artículos sobre las patologías del mayor interés.

Aunque quizás, debieron bautizar el proyecto La Conversación España, y no de The Conversation España, si la marca internacional lo hubiera permitido.

Ángel Cequier

El corazón en cada página

En la segunda categoría en orden de ser premiada, Mejor Institución, se entregó acreditación como finalista al responsable de EFE Salud, Javier Tovar, como reconocimiento a la Agencia EFE por su contribución a la conformación del debate público, la difusión de mensajes veraces, el impulso a la redacción abierta y responsable, el apoyo a la lengua común, y como síntesis del rigor académico y el oficio periodístico.

A continuación, se entregó esta distinción máxima a REC, la Revista Española de Cardiología de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), como reconocimiento a su excelencia nacional y proyección internacional.

Como presidente de la SEC, el doctor Ángel Cequier aceptó el tributo del éxito por la calidad del premio y la entidad convocante y afirmó que fue mérito de los más de 6.300 socios que tiene actualmente esta sociedad científica.

Mortalidad cardiovascular

Agradeció también Ángel Cequier el premio por ayudar a difundir el hecho de que las enfermedades cardiovasculares pasan casi desapercibidas, a pesar de provocar 350 fallecimientos al día y más de 120.000 muertes al año, muchas veces enmascaradas porque cuando se manifiestan es de forma tan clara que el paciente muere o porque son patologías asintomáticas durante mucho tiempo, en forma de descompensaciones agazapadas.

Javier Olave, Javier Tovar y Nabil Daoud

Sobre la SEC, Cequier aseguró que busca asentar nuevos escenarios diagnósticos y terapéuticos, a partir de un macro proyecto con el que revisar los procesos asistenciales en Cardiología en aras de reducir la variabilidad clínica y los fenómenos de inequidad.

A partir de las palabras de este ponente, se dedujo que la SEC quiere mantener viva la formación mediante el uso de simuladores y fomentar la investigación en problemas cardiovasculares aún no resueltos.

Al ser el inglés el idioma de la ciencia, Cequier dio las gracias a los autores, traductores y revisores que hacen posible la titánica tarea de mantener una revista bilingüe que goza del mayor prestigio nacional e internacional.

Bertha Gutiérrez

Unir lo inseparable

En 2019, Medes unió Medicina y Literatura con la conferencia de Bertha Gutiérrez, a la vez Doctora en Medicina y licenciada en Filología Hispánica.

Como ejemplos de la relación polifacética que hace de los médicos creadores y a la inversa, esta ponente trajo a la memoria los casos de Luis Pimentel, Pío Baroja y Augusto Roa Bastos, entre otros, ilustres al saber mezclar distintas iluminaciones, en las que las enfermedades son los argumentos, los pacientes y médicos los protagonistas y los campos del dolor y la esperanza los escenarios del drama humano.

Según Gutiérrez, el médico es el personaje más recurrente en novela histórica, como se aprecia en el tema de la tuberculosis deciminónica o la locura en el gran Siglo de Oro de la Literatura hispánica, aunque Don Alonso lo llamara de plata en su célebre discurso del primer tomo de El Quijote.

Como detalló esta conferenciante, desde Homero a Hemingway, los hechos críticos de la vida, como la enfermedad o la muerte, brotan en páginas, como aquellas en las que Flaubert describió con pulso magistral, y tino clínico, la muerte de la Sra Bovary por arsénico, dando a entender que, si el acto médico es arte por excelencia, también se da igualmente a la inversa.

Repasó también Gutiérrez el recurso literario a fuentes especiales como el uso de drogas o la revolución sexual de los años 60 del siglo XX, para exponer, también, como paradigma de enfermedad literaria la peste, como relató Alessandro Manzoni en sus » i promessi sposi», contumaz tortura de escolares italianos.

Sin noticias del asma

Excluyó esta ponente de este grupo de patologías estelares el asma, quizás filón literario subexplotado por su menor truculencia, generador de poco interés no solo para los literatos, sino para la Medicina en general, considera, a pesar de que, por su culpa, Marcel Proust nadaba en estramonio, además de inyectarse cafeína en el cuerpo, o como el aliento a cigarrillo podrido y lugar caprichoso en el que aprieta el pecho el final de la disnea, como expresó Mario Benedetti.

Novelas médicas

Echa de menos Gutiérrez la vivencia del enfermo en el discurso profesional oficial, en contraste con el género de la novela, insuperable al hacer exhibición y símbolo del suceder, la finitud y el sufrimiento, frente a una Medicina post moderna que renuncia a los relatos patográficos decimonónicos en los historiales médicos por fuerza de la masificación, la socialización de la asistencia de hoy y su lastre de deshumanización.

Como monumentos del relato largo de carga médica, esta ponente comentó el Pabellón del Cáncer, de Solzhenitsyn, y la celebrada Montaña Mágica, de Thomas Mann, en la que un joven sano se aficiona a un sanatorio entre nieves, en el que se queda por amor a una noble y displicente dama, y del que sale, finalmente, para llenar su boca de barro en las trincheras de la Gran Guerra, sin olvidar, reparó, en el mejor tratado de Medicina popular, que siempre será El Quijote.

También, Gutiérrez observó que la Medicina se sirve de géneros más propios del arte que de la ciencia, como las sentencias o los aforismos de Hipócrates, o como el poema de la Medicina de Avicena para recuperar la salud, o como los coloquios medievales que retomó Francisco Martínez de Castrillo en el Madrid del siglo XVI para debatir sobre la boca y sus pesares.

Analogías y metáforas

Como otro terreno para la intersección entre Medicina y literatura, esta médico y filóloga señaló el uso de las metáforas y analogías para optar a conceptos más fáciles y gratos de manejar, como el bombeo del corazón descrito por el médico William Harvey al ver los sistemas de irrigación de Holanda, además de evocar a Antón Chéjov, para quien la Medicina era fiel esposa de día y el veneno de la escritura amante de noche. Además de Chéjov, que dejó el mejor trazo de la locura humana en su monje negro.

Finalmente, la también catedrática de Historia de la Ciencia de la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca puso como tarea a todos los médicos rehumanizar la Medicina mediante un mejor cultivo de las historias clínicas.

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