El mirador contrastes entre ciudadanos y autoridades en la pandemia

Covid19 en España. ¿Qué hemos hecho para merecer estos resultados?

La situación que se está viviendo en relación con la pandemia Covid19 invita al autor a recurrir a la ironía, incluso al sarcasmo, en su análisis y lo lleva a reiterar, como en un espejo, cada una de sus afirmaciones con la finalidad de que no haya duda de lo que dice. 

Introducción

El texto que sigue es irónico, en el estilo de “al revés te lo cuento para que me entiendas”. Tiene una primera parte, con lo que se nos ha hecho creer a la población, y una segunda, con lo que podrían haber hecho las autoridades, con sus expertos y sus generales. En general se basa en publicaciones previas del firmante sobre la pandemia covid19. Por ello no cabe decir que “es fácil adivinar el pasado”, ni “hay muchos capitanes a posteriori”. Sirvan de muestra:

Medidas contra el coronavirus: tan drásticas que pueden provocar más daño del que eviten. 14 de marzo de 2020 https://www.actasanitaria.com/medidas-contra-el-coronavirus-tan-drasticas-que-pueden-provocar-mas-dano-del-que-eviten/

Covid. España. Culpables impunes, 11 de abril de 2020 https://www.actasanitaria.com/covid-espana-culpables-impunes/

Donde no hay ironía es en los ejemplos de los países citados en el texto que sigue. La situación de España es increíble vista desde Alemania, Dinamarca, Grecia, Hong Kong, Kerala (India), Portugal, Singapur, Taiwán y Uruguay.

1.- Lo escribo dos veces porque es irreal. No puede ser lo que se ve en España. Lo escribo dos veces porque es irreal. No puede ser lo que se ve en España.

1.-0

Nos confinan en España.

Nos confinan en España.

1.-1

Nos confinan porque va mal lo de la pandemia #covid19.

Nos confinan porque va mal lo de la pandemia #covid19.

1.-2

Nos confinan un día sí y otro también.

Nos confinan un día sí y otro también.

1.-3

Nos confinan duramente; hay que extremar las condiciones con multas, con control por la policía (y el Ejército, llegado el caso) y toque de queda.

Nos confinan duramente; hay que extremar las condiciones con multas, con control por la policía (y el Ejército, llegado el caso) y toque de queda.

1.-4

Nos confinan por nuestro bien, porque hacemos las cosas mal.

Nos confinan por nuestro bien, porque hacemos las cosas mal.

1.-5

Ya se sabe, en España todo va mal pese a las medidas más duras porque estamos asilvestrados, nos mezclamos, besamos y abrazamos. Nos tocamos con o sin motivo, damos efusivamente la mano y nos palmeamos. Tenemos familias extensas con las que nos gusta estar día sí y día también. Nos gustan el bullicio, la jarana y la multitud. Celebramos la vida en las calles y plazas. Los parques se llenan de ociosos alegres y las zonas de juegos infantiles parecen parques de monos endemoniados, gritones y saltones. Nos juntamos y rozamos con la familia, con amigos y hasta con extraños. Gritamos, hablamos fuerte y cantamos (alto y mal, todo hay que decirlo). Nos ponemos poco y mal las mascarillas, que no cambiamos en días. No nos lavamos las manos o lo hacemos deprisa y mal. Estamos todo el tiempo de fiesta y botellón. Nos gusta bailar, sueltos y agarrados. Organizamos barbacoas y comidas multitudinarias. Nos gustan los locales cerrados, mal iluminados, peor ventilados, ruidosos y atestados. Follamos sin freno, con propios y ajenos, cara a cara y sin bozales (y sin condones, por decirlo todo, con los embarazos no queridos consiguientes).  Nos encanta el ruido en sí y poner alta la música, la televisión y la radio. Somos demasiado sociales. ¡Hasta en el trabajo buscamos el contacto estrecho con los compañeros! Somos constantemente imprudentes. La verdad es que si te pillas el “bicho” es por tu culpa. Somos latinos, irresponsables, informales e inconscientes. Somos un pueblo de dura cerviz. Necesitamos mano dura. Nos merecemos los confinamientos, y mejor cuanto más duros. Multas, control policiaco, el Ejército en las calles y el toque de queda, lo que sea con tal de “aplanar la curva”.

Ya se sabe, en España todo va mal pese a las medidas más duras porque estamos asilvestrados, nos mezclamos, besamos y abrazamos. Nos tocamos, con o sin motivo, damos efusivamente la mano y nos palmeamos. Tenemos familias extensas con las que nos gusta estar día sí y día también. Nos gustan el bullicio, la jarana y la multitud. Celebramos la vida en las calles y plazas. Los parques se llenan de ociosos alegres y las zonas de juegos infantiles parecen parques de monos endemoniados, gritones y saltones. Nos juntamos y rozamos con la familia, con amigos y hasta con extraños. Gritamos, hablamos fuerte y cantamos (alto y mal, todo hay que decirlo). Nos ponemos poco y mal las mascarillas, que no cambiamos en días. No nos lavamos las manos o lo hacemos deprisa y mal. Estamos todo el tiempo de fiesta y botellón. Nos gusta bailar, sueltos y agarrados. Organizamos barbacoas y comidas multitudinarias. Nos gustan los locales cerrados, mal iluminados, peor ventilados, ruidosos y atestados. Follamos sin freno, con propios y ajenos, cara a cara y sin bozales (y sin condones, por decirlo todo, con los embarazos no queridos consiguientes).  Nos encanta el ruido en sí y poner alta la música, la televisión y la radio. Somos demasiado sociales. ¡Hasta en el trabajo buscamos el contacto estrecho con los compañeros! Somos constantemente imprudentes. La verdad es que si te pillas el “bicho” es por tu culpa. Somos latinos, irresponsables, informales e inconscientes. Somos un pueblo de dura cerviz. Necesitamos mano dura. Nos merecemos los confinamientos, y mejor cuanto más duros. Multas, control policiaco, el Ejército en las calles y el toque de queda, lo que sea con tal de “aplanar la curva”.

1.-6

El peligro son los niños, portadores de todos los virus. Deberían cerrar  guarderías y escuelas, y los parques infantiles. Y hacer virtual toda la educación.

El peligro son los niños, portadores de todos los virus. Deberían cerrar las guarderías y escuelas, y los parques infantiles. Y hacer virtual toda la educación.

1.-7

Son muy peligrosos los jóvenes, con su comportamiento licencioso, inconsciente y egoista. Habría que cerrar institutos y universidades y pasar a educación a distancia, sin más. Y poner el toque de queda, para que vuelvan a casa a una hora decente.

Son muy peligrosos los jóvenes, con su comportamiento licencioso, inconsciente y egoista. Habría que cerrar institutos y universidades y pasar a educación a distancia, sin más. Y poner el toque de queda, para que vuelvan a casa a una hora decente.

1.-8

El peligro son los inmigrantes, que vienen ya contagiados y que no son capaces de atenerse a las normas. Hay que devolverlos “en caliente”, conforme llegan, y hacer controles en las calles y pueblos para identificarlos y expulsarlos.

El peligro son los inmigrantes, que vienen ya contagiados y que no son capaces de atenerse a las normas. Hay que devolverlos “en caliente”, conforme llegan, y hacer controles en las calles y pueblos para identificarlos y expulsarlos.

1.-9

Son peligrosísimos los pobres, que no se cuidan. ¡Y el colmo es que les dan una “paguita”, el Ingreso Mínimo Vital, que seguro se gastarán en vino y apuestas!

Son peligrosísimos los pobres, que no se cuidan. ¡Y el colmo es que les dan una “paguita”, el Ingreso Mínimo Vital, que seguro se gastarán en vino y apuestas!

1.-10

¿Y los trabajadores manuales, qué? Imposible con ellos, los precisamos mientras no haya robots, pero son super-contagiadores-super, viven hacinados y viajan empaquetados contagiándose. Deberían estar permanentemente confinados y hacerles un “pasaporte inmunológico”, de actualización semanal.

¿Y los trabajadores manuales, qué? Imposible con ellos, los precisamos mientras no haya robots, pero son super-contagiadores-super, viven hacinados y viajan empaquetados contagiándose. Deberían estar permanentemente confinados y hacerles un “pasaporte inmunológico”, de actualización semanal.

1.-11

De los temporeros y jornaleros que recogen las frutas y verduras en el campo no hay más que decir, eso, que duermen en la calle o al raso, o en chabolas, sin higiene, ni se lavan, ni cumplen normas, yendo de un lado a otro de España llevando “el bicho” de allá para acá. Los necesitamos, pero estaría bien que vivieran encerrados en lugares apartados y que los llevasen de un lado a otro en transportes especiales para que no se mezclen con nadie.

De los temporeros y jornaleros que recogen las frutas y verduras en el campo no hay más que decir, eso, que duermen en la calle o al raso, o en chabolas, sin higiene, ni se lavan, ni cumplen normas, yendo de un lado a otro de España llevando “el bicho” de allá para acá. Los necesitamos, pero estaría bien que vivieran encerrados en lugares apartados y que los llevasen de un lado a otro en transportes especiales para que no se mezclen con nadie.

1.-12

¿Y los viejecitos? ¡Van de víctimas, pero luego no paran de abrazar y besuquear a quien pillan, sin lavarse bien ni las manos ni el culo, siempre oliendo mal! Lo mejor, que no salgan para nada y que se queden en sus habitaciones pues lo único importante es la salud y tienen que cuidarse.

¿Y los viejecitos? ¡Van de víctimas, pero luego no paran de abrazar y besuquear a quien pillan, sin lavarse bien ni las manos ni el culo, siempre oliendo mal! Lo mejor, que no salgan para nada y que se queden en sus habitaciones pues lo único importante es la salud y tienen que cuidarse.

2.- Y las autoridades, sus expertos y sus generales, ¿qué hacen en España? Y las autoridades, sus expertos y sus generales, ¿qué hacen en España?

2.-0

Las autoridades, sus expertos y sus generales se han visto obligados a tomar duras decisiones por el incívico comportamiento de la población española. Lamentan que sus disposiciones básicas no sirvan ante las conductas que contagian y diseminan el nuevo coronavirus SARS-CoV-2. Dicen entre ellos “¡Parece imposible que esta gente no utilice adecuadamente las mascarillas, después de distribuirlas gratuitamente durante meses y por millones!”.

Las autoridades, sus expertos y sus generales se han visto obligados a tomar duras decisiones por el incívico comportamiento de la población española. Lamentan que sus disposiciones básicas no sirvan ante las conductas que contagian y diseminan el nuevo coronavirus SARS-CoV-2. Dicen entre ellos “¡Parece imposible que esta gente no utilice adecuadamente las mascarillas, después de distribuirlas gratuitamente durante meses y por millones!”.

2.-1

Los políticos de los distintos partidos y parlamentos se han coordinado de tal forma y con tanta eficiencia que han acabado siendo un ejemplo mundial. Han dejado para después de la pandemia sus distintas aproximaciones a los problemas y cooperan constantemente en la mejor respuesta posible. Su lema común es “equidad y solidaridad” de forma que se ayude más a quien más lo precise. España es hoy un caso que se estudia incluso ya en las escuelas de salud pública (y de negocios). Como símbolo de la eficiencia clínica y de la sensibilidad ética se pone de ejemplo que “Hemos tenido la misma mortalidad por covid19 que Grecia, sí, pero en España nadie ha muerto solo; siempre ha estado acompañado por familiares y amigos, si ese era su deseo”.

Los políticos de los distintos partidos y parlamentos se han coordinado de tal forma y con tanta eficiencia que han acabado siendo un ejemplo mundial. Han dejado para después de la pandemia sus distintas aproximaciones a los problemas y cooperan constantemente en la mejor respuesta posible. Su lema común es “equidad y solidaridad” de forma que se ayude más a quien más lo precise. España es hoy un caso que se estudia incluso ya en las escuelas de salud pública (y de negocios). Como símbolo de la eficiencia clínica y de la sensibilidad ética se pone de ejemplo que “Hemos tenido la misma mortalidad por covid19 que Grecia, sí, pero en España nadie ha muerto solo; siempre ha estado acompañado por familiares y amigos, si ese era su deseo”.

2.-2

Han mejorado la salud pública, ya de por sí bien desarrollada.

Han mejorado la salud pública, ya de por sí, bien desarrollada.

2.-3

La Salud Pública ha tenido de siempre presupuesto, personal y medios suficientes.

La Salud Pública ha tenido de siempre presupuesto, personal y medios suficientes.

2.-4

De acuerdo con la legislación, hay una excelente Agencia Nacional de Salud Pública que goza de autonomía y prestigio (“más que la de Suecia”), que ha guiado la respuesta a la pandemia. En su consejo asesor integra expertos de su área (epidemiología, enfermedades infecciosas, salud pública, toxicología, etc), expertos de áreas ajenas (filosofía, ética, derecho, antropología, sociología, religión, física, matemática, economía, etc) y representantes de la población (estudiantes, profesores, trabajadores, personas con sordera, raperos, familiares de personas dependientes, profesionales clínicos, desempleados, pensionistas, feministas, jornaleros, inmigrantes, manteros, prostitutas, taxistas, etc). Además del nivel oficial, la Agencia Nacional de Salud Pública trata con el sector informal, especialmente para fomentar las redes de solidaridad en la comunidad.

De acuerdo con la legislación, hay una excelente Agencia Nacional de Salud Pública que goza de autonomía y prestigio (“más que la de Suecia”), que ha guiado la respuesta a la pandemia. En su consejo asesor integra expertos de su área (epidemiología, enfermedades infecciosas, salud pública, toxicología, etc), expertos de áreas ajenas (filosofía, ética, derecho, antropología, sociología, religión, física, matemática, economía, etc) y representantes de la población (estudiantes, profesores, trabajadores, personas con sordera, familiares de personas dependientes, raperos, profesionales clínicos, desempleados, pensionistas, feministas, jornaleros, inmigrantes, manteros, prostitutas, taxistas, etc). Además del nivel oficial, la Agencia Nacional de Salud Pública trata con el sector informal, especialmente para fomentar las redes de solidaridad en la comunidad.

2.-5

Los políticos han tomado las decisiones finales contando con los informes de la Agencia Nacional de Salud Pública, que son accesibles tanto para profesionales como para ciudadanos en general. También son accesibles las actas de las reuniones en que se toman las decisiones políticas. Antes de ser definitivas tales decisiones pasan por “círculos populares” de forma que el criterio es “no hay norma que se implante sin tener en cuenta la opinión de aquellos a quienes afectará”, siguiendo el ejemplo de Taiwán. En todo caso, las decisiones incluyen siempre estimaciones a corto y largo plazo de los costes y la valoración de daños evitados y provocados. Como declaró el presidente del Gobierno: “Llegará la vacuna covid19 y la ofertaremos gratis si es segura y evita muertes, pero llevamos tiempo ofreciendo vacunas sociales que nos protegen de la sindemia (el efecto general de esta pandemia)”.

Los políticos han tomado las decisiones finales contando con los informes de la Agencia Nacional de Salud Pública, que son accesibles tanto para profesionales como para ciudadanos en general. También son accesibles las actas de las reuniones en que se toman las decisiones políticas. Antes de ser definitivas tales decisiones pasan por “círculos populares” de forma que el criterio es “no hay norma que se implante sin conocer la opinión de aquellos a quienes afectará”, siguiendo el ejemplo de Taiwán. En todo caso, las decisiones incluyen siempre estimaciones a corto y largo plazo de los costes y la valoración de daños evitados y provocados. Como declaró el presidente del Gobierno: “Llegará la vacuna covid19 y la ofertaremos gratis si es segura y evita muertes, pero llevamos tiempo ofreciendo vacunas sociales que nos protegen de la sindemia (el efecto general de esta pandemia)”.

2.-6

La Salud Pública podía con la normalidad pre-covid19, y en la pandemia está demostrando su excelente capacidad de respuesta. Por ejemplo, con una potente red de agentes comunitarios que permite el diagnóstico rápido de los casos sospechosos y el seguimiento de los contactos, en coordinación con la Atención Primaria. De esta forma se puede organizar la atención clínica y social que facilita la reclusión y el aislamiento en los domicilios de casos y contactos. Por supuesto, si el domicilio no reúne condiciones suficientes se provee alojamiento y manutención de casos y contactos (y familiares dependientes), incluyendo los trámites de baja laboral para asegurar los ingresos previos. Esto también se aplica, por supuesto, a los padres de escolares cuyas aulas se cierran por haber casos de covid19.

La Salud Pública podía con la normalidad pre-covid19, y en la pandemia está demostrando su excelente capacidad de respuesta. Por ejemplo, con una potente red de agentes comunitarios que permite el diagnóstico rápido de los casos sospechosos y el seguimiento de los contactos, en coordinación con la Atención Primaria. De esta forma se puede organizar la atención clínica y social que facilita la reclusión y aislamiento en los domicilios de casos y contactos. Por supuesto, el domicilio no reúne condiciones suficientes se provee alojamiento y manutención de casos y contactos (y familiares dependientes), incluyendo los trámites de baja laboral para asegurar los ingresos previos. Esto también se aplica, por supuesto, a los padres de escolares cuyas aulas se cierran por haber casos de covid19.

2.-7

La Salud Pública es capaz de dar los datos clásicos de la epidemiología según “persona, tiempo y lugar” (“quién, cuándo y dónde”). Por ejemplo, sabemos la distribución de casos según gravedad y muertes covid19 por ocupaciones-profesiones, y por clase social; también sabemos la asociación de dichos casos según gravedad y muertes con los tratamientos previos (medicamentos, vacunas, etc) y podemos estudiar todo ello según lugar (domicilio propio, asilo, hospital, barrio, medio rural-urbano, Comunidad Autónoma, etc). Por supuesto, estos datos y otros muchos más se actualizan cada hora, también en festivos, y están accesibles como “datos crudos” a toda la población, y especialmente a los estudiosos de España y de cualquier país del mundo.

La Salud Pública es capaz de dar los datos clásicos de la epidemiología según “persona, tiempo y lugar” (“quién, cuándo y dónde”). Por ejemplo, sabemos la distribución de casos según gravedad y muertes covid19 por ocupaciones-profesiones, y por clase social; también sabemos la asociación de dichos casos según gravedad y muertes con los tratamientos previos (medicamentos, vacunas, etc) y podemos estudiar todo ello según lugar (domicilio propio, asilo, hospital, barrio, medio rural-urbano, Comunidad Autónoma, etc). Por supuesto, estos datos y otros muchos más se actualizan cada hora, también en festivos, y están accesibles como “datos crudos” a toda la población, y especialmente a los estudiosos de España y de cualquier país del mundo.

2.-8

La Atención Primaria ha sido y es “la mejor del mundo”, y lo está demostrando en la pandemia covid19. Aprovechando que todo médico tenía trabajo indefinido (o plaza “en propiedad”) y conocía bien su población, se ha contratado mientras dure la pandemia otro colega por cada médico, para que lleven entre los dos al “cupo” (población definida asignada) tanto la atención habitual como la extraordinaria. Por ello la mayoría de los pacientes covid19 han sido seguidos ambulatoriamente o en su domicilio, sin requerir ir a urgencias, ni ingreso hospitalario. Los tratamientos han sido aquellos con fundamento científico y se ha evitado la “epidemia”, por ejemplo de daños producidos por el uso de hidroxicloroquina con azitromicina, la irradiación innecesaria por abuso de la radiología torácica, etc. Además, se ha triplicado el personal de enfermería y auxiliar, y el administrativo, para dar respuesta a las necesidades de cuidados, especialmente de los ancianos en la comunidad y en los asilos asignados. Las conexiones telemáticas han soportado las demandas y picos habituales y extraordinarios, de forma que la población no ha notado ningún cambio, si acaso a mejor por la facilidad para el contacto a distancia (consultas telefónicas y por videoconferencia) y presencial con sus profesionales de cabecera. Por consecuencia los hospitales han podido seguir trabajando con toda normalidad (“mejor que en la época de gripe estacional”). Ni que decir tiene que había planes de contingencia para pandemias y los profesionales siempre han contado con material del protección en cantidad y calidad, del estilo de lo hecho en Hong Kong y Singapur. Hoy se puede decir con sano orgullo que “no hemos tenido ni contagios ni muertes por covid19 entre los profesionales sanitarios”.

La Atención Primaria ha sido y es “la mejor del mundo”, y lo está demostrando en la pandemia covid19. Aprovechando que todo médico tenía contrato indefinido (o plaza “en propiedad”) se ha contratado mientras dure la pandemia otro colega por cada médico, para que lleven entre los dos al “cupo” (población definida asignada) tanto la atención habitual como la extraordinaria. Por ello la mayoría de los pacientes covid19 han sido seguidos ambulatoriamente o en su domicilio, sin  requerir visita ir a urgencias, ni ingreso hospitalario. Los tratamientos han sido aquellos con fundamento científico y se ha evitado la “epidemia”, por ejemplo, de daños producidos por el uso de hidroxicloroquina con azitromicina, la irradiación innecesaria por abuso de la radiología torácica, etc. Además, se ha triplicado el personal de enfermería y auxiliar, y el administrativo, para dar respuesta a las necesidades de cuidados, especialmente en los ancianos en la comunidad y en los asilos asignados. Las conexiones telemáticas han soportado las demandas y picos habituales y extraordinarios, de forma que la población no ha notado ningún cambio, si acaso a mejor por la facilidad para el contacto a distancia (consultas telefónicas y por videoconferencia) y presencial con sus profesionales de cabecera. Por consecuencia los hospitales han podido seguir trabajando con toda normalidad (“mejor que en la época de gripe estacional”). Ni que decir tiene que había planes de contingencia para pandemias y los profesionales siempre han contado con material del protección en cantidad y calidad, del estilo de lo hecho en Hong Kong y Singapur. Hoy se puede decir con sano orgullo que “no hemos tenido ni contagios ni muertes por covid19 entre los profesionales sanitarios”.

2.-9

Las autoridades, sus expertos y sus generales han reducido los asilos (residencias de ancianos) a su mínima expresión, de forma que apenas quedan 40.000 ancianos en los mismos (la décima parte de los que había al empezar la pandemia). Se han seguido las pautas de la reforma psiquiátrica que vació los manicomios, y la mayoría de los ancianos han vuelto a sus propias casas, o con su propia familia, o con familias “adoptivas” o a casas de acogida. Para ello la norma ha sido “el dinero (2.000 euros mensuales en total, contando con su pensión) sigue al anciano”, y las enfermeras de Atención Primaria los visitan periódicamente una vez incorporados a cada “cupo”, para asegurar que reciben los cuidados precisos. También se han cerrado los centros de internamiento de inmigrantes y de menores, y sacado a todos los presos posibles de las cárceles.

Las autoridades, sus expertos y sus generales han reducido los asilos (residencias de ancianos) a su mínima expresión, de forma que apenas quedan 40.000 ancianos en los mismos (la décima parte de los que había al empezar la pandemia). Se han seguido las pautas de la reforma psiquiátrica que vació los manicomios, y la mayoría de los ancianos han vuelto a sus propias casas, o con su propia familia, o con familias “adoptivas” o a casas de acogida. Para ello la norma ha sido “el dinero (2.000 euros mensuales en total, contando con su pensión) sigue al anciano”, y las enfermeras de Atención Primaria los visitan periódicamente una vez incorporados a cada “cupo”, para asegurar que reciben los cuidados precisos. También se han cerrado los centros de internamiento de inmigrantes y de menores, y sacado a todos los presos posibles de las cárceles.

2.-10

El desarrollo de la Ley de Dependencia y la existencia de unos potentes Servicios Sociales han permitido, por ejemplo, que la Renta Básica Universal haya llegado a todas las personas que lo precisan. El trabajo coordinado de las trabajadores sociales con Salud Pública y Atención Primaria es también ejemplo que se estudia ya en el mundo, dada su eficacia para prever y resolver cuestiones como la pobreza infantil, la soledad no querida, las ayudas a las familias monoparentales y la prostitución no deseada. Ante las nuevas necesidades por la pandemia, se ha duplicado la plantilla y los recursos de Servicios Sociales, que tienen a gala dar respuesta “en el día” a las demandas más apremiantes.

El desarrollo de la Ley de Dependencia y de unos potentes Servicios Sociales ha permitido, por ejemplo, que la Renta Básica Universal haya llegado a todas las personas que lo precisan. El trabajo coordinado de las trabajadores sociales con Salud Pública y Atención Primaria es también ejemplo que se estudia ya en el mundo, dada su eficacia para prever y resolver cuestiones como la pobreza infantil, la soledad no querida, las ayudas a las familias monoparentales y la prostitución no deseada. Ante las nuevas necesidades por la pandemia, se ha duplicado la plantilla y los recursos de Servicios Sociales, que tienen a gala dar respuesta “en el día” a las demandas más apremiantes.

2.-11

Respecto a inmigrantes, temporeros y jornaleros se han seguido los ejemplos de Kerala (India) y de Portugal y todos han sido “regularizados” en el sentido de tener “papeles” que les dan acceso a derechos y deberes generales, tipo cobertura por el sistema nacional de salud y contratos laborales dignos. Además, se han preparado miles de viviendas provisionales que se montan y desmontan según necesidad y permiten acogerlos  en habitaciones individuales, con cuarto de baño incorporado, y pequeñas zonas comunes como comedores y salas de estar. Estas mismas viviendas se han montando con carácter permanente en los barrios de bajos ingresos, pero adaptándolas a las necesidades de las familias que se veían obligadas a vivir hacinadas en una habitación o en viviendas sin condiciones dignas de habitabilidad.

Respecto a inmigrantes, temporeros y jornaleros se han seguido los ejemplos de Kerala (India) y de Portugal y  todos han sido “regularizados” en el sentido de tener “papeles” que les dan acceso a derechos y deberes generales, tipo cobertura por el sistema nacional de salud y contratos laborales dignos. Además, se han preparado miles de viviendas provisionales que se montan y desmontan según necesidad y lugar, para acogerlos  en habitaciones individuales, con cuarto de baño incorporado, y con pequeñas zonas comunes como comedores y salas de estar. Estas mismas viviendas se han montando con carácter permanente en los barrios de bajos ingresos, pero adaptándolas a las necesidades de las familias que se veían obligadas a vivir hacinadas en una habitación o en viviendas sin condiciones dignas de habitabilidad.

2.-12

Como puede imaginar el lector, la educación pública ha seguido la misma estela de lo ya comentado, según el ejemplo de Dinamarca. Es decir, se ha triplicado la plantilla de profesores y personal auxiliar para reducir el tamaño de las aulas, con un máximo de diez alumnos (en todos los niveles, hasta la universidad). Para ello se han reconvertido en espacios escolares algunas bibliotecas públicas, centros culturales y otros edificios. Cada aula tiene su propio cuarto de baño y se intenta que el máximo de actividades tengan lugar al aire libre. De hecho, las clases son mayoritariamente en el exterior y mayoritariamente presenciales, sin mascarillas, incluso en el grado y postgrado. Los alumnos participan en el proceso organizativo para responder a la pandemia y suelen ser quienes mejor informan de las cambiantes mejoras prácticas. Cuando hay una sospecha de caso covid19 en un aula se ha seguido el ejemplo de Uruguay, con determinación rápida del contagio “en grupo”, dado el bajo nivel de contagio comunitario. Y, desde luego, los sistemas de ventilación se han mejorado en todos los edificios docentes (guarderías, colegios, institutos, universidades, museos, etc) con hasta 100.000 euros por cada, como se ha hecho en Alemania.

Como puede imaginar el lector, la educación pública ha seguido la misma estela de lo ya comentado, según el ejemplo de Dinamarca. Es decir, se ha triplicado la plantilla de profesores y personal auxiliar para reducir el tamaño de las aulas, con un máximo de diez alumnos (en todos los niveles, hasta la universidad). Para ello se han reconvertido en espacios escolares algunas bibliotecas públicas, centros culturales y otros edificios. Cada aula tiene su propio cuarto de baño y se intenta que el máximo de actividades tengan lugar al aire libre. De hecho las clases son mayoritariamente en el exterior y mayoritariamente presenciales, y sin mascarillas, incluso en el grado y postgrado. Los alumnos participan en el proceso organizativo para responder a la pandemia y suelen ser quienes mejor informan de las cambiantes mejoras prácticas. Cuando hay una sospecha de caso covid19 en un aula se ha seguido el ejemplo de Uruguay, con determinación rápida del contagio “en grupo”, dado el bajo nivel de contagio comunitario. Y, desde luego, los sistemas de ventilación se han mejorado en todos los edificios docentes (guarderías, colegios, institutos, universidades, museos, etc) con hasta 100.000 euros por cada, como se ha hecho en Alemania.

2.-13

Para no cansar al lector, en España se tenía preparación “para esta pandemia que no mata al 99’8% de la población, y para una que no mate al 90%”. Por ejemplo, también en el transporte, con fomento del uso diario de la bicicleta y desarrollo de los medios colectivos (se ha promocionado de siempre el compartir con extraños el automóvil privado, mediante incentivos varios y son famosas la frecuencia y la regularidad del Metro y autobuses públicos) y en otros muchos campos.

Para no cansar al lector, en España se tenía preparación “para esta pandemia que no mata al 99’8% de la población, y para una que no mate al 90%”. Por ejemplo, también en el transporte, con fomento del uso diario de la bicicleta y desarrollo de los medios colectivos (se ha promocionado de siempre el compartir con extraños el automóvil privado, mediante incentivos varios y son famosas la frecuencia y la regularidad del Metro y autobuses públicos) y en otros muchos campos.

2.- 14

El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud de España aprobó un plan sobre la pandemia con indicadores del grado de transmisión y de consumo de servicios sanitarios, niveles de riesgo (normalidad, bajo, medio, alto, extremo) y medidas comunes para todo el país respecto al riesgo. Naturalmente, si el nivel es extremo corresponde la dimisión del ministro de Sanidad y la revisión científica, legal y política de todos los planes nacionales, y, si el nivel es alto, la dimisión del consejero de Sanidad de la Comunidad Autónoma correspondiente y la revisión científica, legal y política de los planes de la misma. Los niveles bajo y medio obligan a incrementar el gasto en los apartados de Salud Pública, Atención Primaria, educación pública y Servicios Sociales.

El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud de España aprobó un plan sobre la pandemia con indicadores del grado de transmisión y de consumo de servicios sanitarios, niveles de riesgo (normalidad, bajo, medio, alto, extremo) y medidas comunes para todo el país respecto al riesgo. Naturalmente, si el nivel es extremo corresponde la dimisión del ministro de Sanidad y la revisión científica, legal y política de todos los planes nacionales, y si el nivel es alto, la dimisión del consejero de Sanidad de la Comunidad Autónoma correspondiente y la revisión científica, legal y política de los planes de la misma. Los niveles bajo y medio obligan a incrementar el gasto en los apartados de Salud Pública, Atención Primaria, educación pública y Servicios Sociales.

Síntesis. Síntesis

Es penoso que España tenga unos resultados desastrosos en la pandemia covid19, casi los peores del mundo, tanto por la mortandad como por el impacto en la economía. Dado el trabajo excelente de las autoridades, sus expertos y sus generales, hay que achacar estos resultados a la conducta irresponsable de la población.

Es penoso que España tenga unos resultados desastrosos en la pandemia covid19, casi los peores del mundo, tanto por la mortandad como por el impacto en la economía. Dado el trabajo excelente de las autoridades, sus expertos y sus generales, hay que achacar estos resultados a la conducta irresponsable de la población.

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). [email protected]; [email protected]; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

6 Comentarios

  1. Jesús Mari says:

    Muy buen texto, el problema es que la gente ha asumido que es la culpable. Eso es lo triste.

  2. Jose Carlos Medraño says:

    Para poder hacer lo mismo que Taiwan, Singapur, Hong-Kong, Dinamarca o Alemania primero tenemos que generar los mismos recursos con una economía productiva. Es un brindis al sol, un ” debería”, similar a decirle a un pobre que si va con frecuencia al dentista, come pescado fresco, frutas variadas, evita las salchichas y la pizza, va regularmente al gimnasio, hace natación y no maltrata su espalda conseguirá mejorar notablemente su estado de salud.
    Respecto a Singapur, su devenir se inició paralelamente al de Cuba pero con un régimen económico y resultados opuestos. Nótese que en los países señalados como ejemplo su economía y sociedad están basadas en el capitalismo democrático.
    Mencionó a Portugal como ejemplo de buen trato al migrante, pero eso contrasta con el hecho de que curiosamente ninguna patera recala en las costas del Algarve.

  3. Juan Gérvas says:

    -gracias por los comentarios
    -nótese que los ejemplos mezclan a propósito países “ricos” y “menos ricos”
    -es decir, Portugal, Uruguay y Kerala (India) que han elegido políticas participativas y solidarias pues la pandemia no es sólo una pandemia vírica sino social
    -no es la pobreza la explicación del sinsentido español, sino su autoritarismo y falta de transparencia
    -quizá, también, sí, la corrupción rampante, que deja a España por el suelo al comparar con los países citados
    -en fin
    -aprender de quienes lo hacen mejor no es copiar, sino aprender
    -un saludo juan gérvas @JuanGrvas

  4. Hurrita says:

    Somos un país totalitario, y además con una sanidad pésima, de las peores. Mientras, nos hemos pasado décadas proclamando lo contrario…tener la mejor sanidad del mundo, etc.

    Cada vez que actúan, peor. Ya ensayaron el arresto de toda la población. Ahora toca un experimento de control geográfico quirúrgico, y decretan sobre el mapa confinamientos perimetrales, pueblo a pueblo, barrio a barrio, troceando el mapa al antojo. Y prueban toques de queda civil-marciales. ¿Cual será el siguiente invento totalitario? ¿alambradas electrificadas? ¿construcción de muros?¿campos de minas? ¿campos de concentración?

    Desde que empezó esto la política ha sido siempre echarle la culpa a la gente, en vez de identificar y actuar sobre los factores verdaderos. Pues ahí lo tienes, desastre total.

    ¿Y si lo primero es echar y juzgar a estos políticos?

  5. Hurrita says:

    ¿Dónde quedan todas las putadas que hacen a la población, sin que se paguen las responsabilidades? Esto no desaparece. Queda un sentimiento de resarcimiento y castigo. Y la gente tiene a mano el voto puramente de castigo. La gente terminará votando a Trump o a VOX, a lo que más daño haga al sistema que nos anula. Y ahí vamos a ir a parar.