Política y Sociedad Editado por Edad&Vida y el Consejo de Farmacéuticos

Llega el primer manual dirigido a orientar a los que más cuidan de nuestros mayores

El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) y la Fundación Edad&Vida han presentado el primer ‘Manual de Asistencia Farmacéutica en Centros Residenciales para Personas Mayores’, una herramienta que nace como medio de orientación y consulta para los farmacéuticos que desarrollan su actividad, o prestan algún tipo de servicio, en el ámbito sociosanitario especializado en la población más vulnerable.

Esta obra responde al aumento de las patologías asociadas al envejecimiento poblacional y su cronificación en el colectivo de personas institucionalizadas en residencias y a la necesidad de garantizar la prestaciones farmacéuticas y los más atentos servicios de seguimiento farmacoterapéutico.

Jesús Aguilar

Ante esta nueva situación, muy relacionada con la dependencia de muchas de estas personas, y debido a su tendencia a la hospitalización, surge con fuerza la función sanitaria del farmacéutico como miembro del equipo asistencial en este tipo de establecimientos, tal como se recoge en este manual único en su género, en el que se exponen ejemplos autonómicos como el protagonizado por Galicia.

No hay reto sin desafío

El presidente del CGCOF, Jesús Aguilar, considera tan oportuno como gratificante poder ofrecer al sector de la salud y a la sociedad en su conjunto el primer ‘Manual de Asistencia Farmacéutica en Centros Residenciales para Personas Mayores’, en un momento, como el actual, en el que la pandemia hace aún más acuciantes los grandes desafíos que la Sanidad tiene ante sí.

Entre estos retos, citó Jesús Aguilar la cronicidad, la dependencia, la despoblación de grandes espacios del territorio y el envejecimiento, en sintonía con otras vías de solución, como, por ejemplo, la digitalización, aunque hasta la implantación y armonización de esta última, se producen tensiones en el sistema sanitario, por colisión entre las antiguas formas de proceder y las recién llegadas.

Con el compromiso de todos

Declaró Aguilar que es deber y una oportunidad para todos reforzar adecuadamente el sistema sanitario y fortalecer también su importante faceta sociosanitaria, razón por la que destaca la importancia de haber materializado este manual que llegará a las manos de los farmacéuticos que desarrollan su actividad vocacional en los centros de mayores o que dirigen farmacias colaboradoras con residencias.

Este documento supone un esfuerzo inédito hasta la fecha en su temática y recoge las recomendaciones del sector farmacéutico y del ámbito residencial, unidos para mejorar la calidad asistencial en los entornos residenciales, además del seguimiento farmacoterapéutico basado en plenas competencias.

Joaquim Borrás

Pluripatológicos, polimedicados y muy dependientes

El presidente de la Fundación Edad&Vida, Joaquim Borrás, aseguró que la publicación de este manual es un paso decisivo para mejorar la asistencia farmacéutica en los centros residenciales de personas mayores. Tal como se recoge en el texto, más de las 75 por ciento de las personas institucionalizadas padecen tres patologías crónicas con una administración diaria que supera los siete medicamentos en esta población residente.

Esta situación se agrava para el 45 por ciento de los mayores sujetos a cuadros de dependencia integral. Según Joaquim Borrás, es fundamental para todos ellos contribuir a un atento seguimiento de sus tratamientos farmacológicos como contribución a la mejora de su bienestar y calidad de vida.

Borrás también expresó su preocupación por la alteración que a veces experimentan los medicamentos cuando el personal sociosanitario, con su mejor voluntad, pero sin el mejor consejo, desmenuza los comprimidos u otras formas de presentación para favorecer su ingesta por parte de los mayores.

Eugeni Sedano

Estandarizar la actividad

El vocal nacional de Industria del CGCOF, Eugeni Sedano, se refirió, como antecedente de este manual, a la ‘Guía de Actuación en el ámbito de la asistencia farmacéutica en depósitos de medicamentos de centros sociosanitarios o residenciales‘, en el que ya se recogía con claridad la función del farmacéutico como miembro del equipo asistencial con acceso a la historia clínica.

Todo además de responsable del buen uso de los fármacos, productos sanitarios y recursos dietoterapéuticos consustanciales a este tipo de establecimientos, y sin olvidar la misión de velar por la integridad y suministro de los depósitos de estos bienes tan necesarios.

Dos objetivos muy claros

Seguidamente, Eugeni Sedano fijó los dos los objetivos principales de este último documento presentado. Por un lado, señaló que analiza las necesidades de asistencia farmacéutica según el perfil de las personas atendidas, mientras que, en su segunda misión, pero igualmente importante, pone al día las actividades de asistencia farmacéutica que hacen posible estandarizar la actuación de los farmacéuticos respecto a estos centros, siempre desde la óptica de la calidad.

Desde esta perspectiva, explicó el también presidente del Consejo Asesor de la Fundación Edad&Vida, que este documento resulta único en su género porque concentra tanto el conocimiento de los farmacéuticos comunitarios que están vinculados a los centros residenciales como el de los responsables asistenciales y de farmacia en estos establecimientos.

Un esfuerzo colaborativo

Fruto de ese trabajo colaborativo plasmado en el citado manual, este texto describe las funciones que corresponden al farmacéutico integrado en el equipo asistencial, con responsabilidades que van desde la custodia y gestión de los medicamentos en sus depósitos hasta la disponibilidad y buen uso de los citados productos sanitarios y dietoterapéuticos, estos últimos muy importantes, si se tiene en cuenta, según advirtió Sedano, que muchos residentes presentan desnutrición en sus ingresos.

Tal como recordó este vocal del CGCOF, para la realización de este trabajo se contó con un selecto equipo de farmacéuticos comunitarios de especial vinculación con los espacios sociosanitarios, además de responsables asistenciales y de labores farmacéuticas, y gestoras, de centros y corporaciones residenciales.

Funciones paradigmáticas

Sedano repasó, con este manual en la mano, las principales funciones de los farmacéuticos en las residencias de mayores. Concretamente, se refirió a tareas esenciales, como velar por la revisión directa de la medicación, además de su validación y posible modificación, junto a la misión de generar y mantener actualizada la guía farmacoterapéutica.

Estos cometidos no estarían completos, razonó este vocal del CGCOF, si estos profesionales de la farmacia no estuvieran muy atentos a detectar las necesidades de formación que siempre surgen dentro de una actividad que tiende a la excelencia. De esta forma, el referido manual también facilita que los farmacéuticos puedan contar con un buen plan de formación para el personal de cada centro en cuestión.

Formación técnica y afectiva

Desde esta dimensión dirigida a la mejora de las rutinas diarias y las intervenciones específicas, este ponente también precisó que este nuevo manual establece los cauces para que se implante un programa de educación farmacéutica tanto para los usuarios como para las personas que forman su entorno afectivo.

Este es un enfoque específicamente dirigido a obtener las mejores prestaciones de los tres tipos de productos mencionados anteriormente, con especial protagonismo de los fármacos, tan importantes en las edades avanzadas de la existencia.

Ante posibles contingencias

En relación con el depósito de medicamentos, Sedano aclaró que demanda de los farmacéuticos no solo la más esmerada custodia y conservación de los bienes aludidos, sino también la adecuada previsión y provisión de sus fondos para atender tanto las necesidades corrientes de depósito como las derivadas de situaciones de urgencia.

Ello con la vista siempre puesta en no haya ni carencias, ni, por otro lado, se puedan producir ineficientes duplicidades, caducidades o excedentes no justificados, además de proceder a la efectiva gestión de los residuos, tan característica de un sector tan comprometido con el desarrollo sostenible como es el farmacéutico y de la salud.

Todo ello tal como evidencia el sistema SIGRE, o Sistema Integrado de Gestión y Recogida de Envases. Además, este ponente apela, por todo ello, a la importancia creciente de la Comisión de Farmacia de cada establecimiento.

Dispensación, administración y conciliación

Desde esa panorámica profesional y asistencial, Sedano se detuvo en responsabilidades esenciales del farmacéutico vinculado al medio sociosanitario, como son la dispensación, la administración y la conciliación de los tratamientos en los propios establecimientos y respecto a otros niveles asistenciales, como ocurre en la tercera de estas funciones.

Todo ello al ser el farmacéutico el profesional encargado de apoyar las prescripciones, hacer la validación farmacéutica, velar por las preparaciones y las dispensaciones, dar soporte a la administración de los medicamentos y proceder al seguimiento farmacoterapéutico con registro de Problemas en el proceso de uso de los medicamentos (PRM).

Útil en cualquier territorio

Como no se hubiera entendido de otra manera, en palabras de este vocal del CGCOF, el mencionado manual presta una esmerada atención a la normativa estatal y autonómica que regula este tipo de establecimientos, de manera que este texto sirve de guía no solo a los profesionales, sino también a los responsables autonómicos del sector sociosanitario.

Jordi Casas

Parte del equipo asistencial

El presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona (COFB), Jordi Casas, expresó la vocación de la Farmacia Comunitaria por acompañar a nuestros mayores dentro y fuera de los espacios sociosanitarios. Por eso, considera llegado el momento de la plena incorporación del farmacéutico a los equipos asistenciales llamados a mejorar la vida de las personas residentes, por los muchos beneficios que aporta la experiencia farmacéutica.

Sobre este manual, Jordi Casas precisó que es un documento marco que fija las líneas generales de actuación para su armonización con la ordenación vigente en cada territorio y según la variada tipología de estos establecimientos sociosanitarios.

A las Administraciones

Casas matizó que la incorporación de los farmacéuticos a los equipos asistenciales se ve refrendada por el mayor de los éxitos en todos los niveles asistenciales, y no solo en el residencial, por lo que insta a que las Administraciones arbitren un acuerdo general que permita sumar en mayor medida a estos profesionales a la población perteneciente a los centros sociosanitarios de larga estancia.

A esta petición, el citado ponente sugirió dar también soporte con un sistema compartido de información en el ecosistema residencial y para la realización de pilotos que redunden en un mejor conocimiento y progreso de este tipo asistencial.

Argumentos suficientes

Junto al resto de capítulos de este manual, Casas destacó el último de ellos, dedicado a la situación legislativa en los diferentes territorios autonómicos, dado que, en general, se trata de un argumentario maestro para sumar al farmacéutico como un actor más en la asistencia residencial.

Casas razonó que no debe ser la proximidad al centro sociosanitario el único criterio para la selección de las farmacias colaboradoras, al poder tenerse en cuenta otras cuestiones, como su amplitud, número de personal, volumen de referencias y extensión de horarios.

Todo ello sin dejar de mencionar tampoco el presidente del COFB que sería necesario ubicar estas prestaciones en su justo encaje presupuestario y fuera del margen comercial que se genera con la venta de medicamentos desde las farmacias.

Fini Pérez

Una figura imprescindible

La directora del departamento técnico asistencial de DomusVI, Fini Pérez, afirmó que el carácter multidisciplinar de los equipos asistenciales de los espacios residenciales debe contar con la figura del farmacéutico, al cubrir el área de los medicamentos y el resto de productos sanitarios imprescindibles en las edades avanzadas.

Esta profesional y directiva compartió con los asistentes a este webinar que el estudio de más de 17.000 usuarios de centros de mayores permitió al equipo que lidera establecer un perfil tipo de residente por estar compuesto, principalmente, por mujeres, con un 65 por ciento de personas que se sitúan entre los 80 y los 94 años de edad, con una media de 83, y de los que la mitad presenta deterioro funcional grave o dependencia total; con más de un 60 por ciento que padece deterioro cognitivo de moderado a grave y circunstancias de salud como demencias y problemas del aparato circulatorio.

Cuidar en la fragilidad

Esta responsable técnica precisó que el 91 por ciento de los residentes ingresan con, al menos, tres diagnósticos activos. Esta realidad de pluripatología y polimedicación aumenta los riesgos de iatrogenia potencialmente debida a un alto consumo de fármacos y sus posibles interacciones.

Ello además de poder aumentarse las tasas de hospitalización, morbi o mortalidad y descenso en la calidad de vida, de lo que se deriva, aseguró Fini Pérez, la necesidad de contar con una permanente supervisión en materia de farmacocinética y farmacodinamia.

Destacó, igualmente, esta ponente que la profusa administración de medicamentos y los cambios corporales de las personas de edad avanzada pueden facilitar la aparición de eventos adversos a los fármacos, al igual que ocurre con las personas que padecen distintos grados de desnutrición al ingreso, como advirtió Sedano.

Integridad de los medicamentos

También reparó Pérez en que usos de los medicamentos, como triturar o pulverizar los fármacos para su mejor ingesta por parte de los residentes, pueden alterar su estado y propiedades, por lo que considera esencial incorporar farmacéuticos a las residencias para evitar todo este tipo de problemas. A partir de la progresiva incorporación de este perfil, asume, será más fácil colocar a las residencias de mayores con otros niveles asistenciales, como la Primaria o la Especializada.

Por la vida con calidad

Como los anteriores ponentes, Pérez se sumó a la idea de que incorporar a los farmacéuticos a las residencias contribuye a mejorar la salud y la calidad de vida de las personas institucionalizadas. Según ella, es importante reforzar el rol de gestor de casos en centros sociosanitarios.

Menos caídas y hospitalizaciones

Mientras, respecto a los farmacéuticos, se muestra confiada esta ponente en que su progresiva incorporación a los centros residenciales es una medida coste-eficiente que también contribuye a reducir las hospitalizaciones, las caídas y otros eventos que afectan a la población mayor, argumento que respaldó con un metaanálisis resumen con toda la bibliografía anglosajona en la materia.

Muy bien en Galicia

Como ejemplos autonómicos, esta directiva citó que los centros sociosanitarios gallegos de más de 100 camas tienen un farmacéutico en su plantilla y una farmacia comunitaria asignada, dentro de una estrategia pionera en aquella región que también está siendo emulada en el País Vasco, mientras que, por otro lado, y como ejemplo, en Aragón se vinculan los grandes centros sociosanitarios a la Farmacia Hospitalaria.

En el capítulo económico, Pérez aportó la necesidad de revisar las tarifas para poder sumar nuevos perfiles profesionales a las residencias. El diálogo establecido entre Pérez y Casas fue conducido por el director general de Servimedia, José Manuel González Huesa.