El mirador dar voz y escuchar, primer reconocimiento del otro como persona

La voz negada

Este texto forma parte de la nueva versión ampliada y revisada del libro “La expropiación de la salud” que estamos preparando. Lamentablemente, hay una edición pirata (realizada por Malpaso con el material original de la primera versión con Libros del Lince) de venta en las librerías que no cuenta con nuestra aprobación. (Nota de los autores)

Sordera funcional médica

La sombra de los autores sobre la nieve

En la consulta médica hay comunicación verbal y no verbal. En la comunicación verbal es clave la escucha, pero en el encuentro médico-paciente hay muchas veces una sordera funcional ya que “los médicos saben hablar pero no saben escuchar” https://www.actasanitaria.com/los-medicos-saben-hablar-pero-no-escuchar/

En general, dar voz y escuchar es ya un primer reconocimiento del otro como persona con su propia y valiosa narrativa.

A veces, dar voz es, en el sentido literal, hablar el idioma del otro, sea extranjero (árabe, amazigh, búlgaro, suajili, rumano, chino, etc), o nacional (lenguaje de signos, vasco, gallego, etc).

Lamentablemente, en el sistema sanitario no se exige el dominio de idiomas, ni se incentiva, ni se premia, e incluso se plantean problemas de rechazo cuando se exige, como pedir a los sanitarios hablar el idioma de la población con la que trabajan, como catalán, guaraní, quechua, bable, etc.

Los presos han perdido la libertad pero no la palabra

El lenguaje da sentido a los mensajes que se transmiten. En el campo de la salud, el lenguaje tiene una profunda influencia en los comportamientos sanitarios.

El lenguaje no es sólo el idioma, y muchos lenguajes son más que la pura expresión oral. Por ello es infrecuente el hablar “el idioma” de muchas minorías pues supone aceptar que tienen algo que decir, y hasta esa presunción se les niega.

Por ejemplo, dar voz a los presos para que cuenten sus experiencias y vivencias en la cárcel durante la pandemia covid19, en que llegaron a estar encerrados más de 22 horas al día en su celda durante meses.

Estos relatos son poderosos por sí mismos y no requieren interpretaciones, sólo precisan escucha.

Es raro encontrar tales narraciones pues lo normal, incluso siendo bien intencionado, lleva al estudio de las condiciones de las cárceles sin dar voz a los propios encarcelados.

Un caso excepcional es el informe del Reino Unido realizado por Charlie Taylor.

Charlie Taylor, británico, es el Inspector Jefe de Prisiones del Reino Unido desde noviembre de 2020. Fue maestro de primaria y secundaria y de educación especial en Londres, de 1989 a 2011, pasando después a asesorar sobre educación y sobre justicia en infancia-adolescencia.

Chalie Taylor entrevistó a 72 presos (varones, mujeres y menores) sobre las duras condiciones implantadas en las cárceles en la pandemia, desde marzo de 2020 a enero de 2021.

Se analizaron sus respuestas literales, que se pueden leer transcritas, y en pequeños fragmentos orales (“What happens to prisioners in a pandemic?” “¿Qué sucede a los presos durante una pandemia?”) https://www.justiceinspectorates.gov.uk/hmiprisons/inspections/what-happens-to-prisoners-in-a-pandemic/

Las medidas contra la pandemia covid19 han creado otra cárcel dentro de la cárcel.

Por ejemplo, un comentario en el informe británico:

“B. entró en prisión en febrero de 2020. Tras llegar, describió haber compartido una celda con una sucesión de nueve compañeros diferentes durante el período en que comenzó la pandemia y se introdujeron las restricciones. Nos contó lo ansioso que le hacía sentir compartir su celda con tantas personas diferentes en un corto espacio de tiempo, antes de que más tarde se le asignara una celda individual. “Si estornudaban, mi paranoia era: “¿Qué tienes? Si tosían, pensaba que tenían algo, ¿entiendes lo que quiero decir? … Tienes gente que entra y sale, oliendo y tosiendo, dentro, fuera, en la calle y llegó un momento en que me enfadé por ello… Al mismo tiempo, veo en las noticias a los parlamentarios y todo eso hablando de que si no controlamos esta cosa podría aumentar en las prisiones y que las minorías étnicas son más susceptibles de sufrirla, y veo todo esto al mismo tiempo pensando en el maldito infierno… Estoy en una celda doble, he tenido nueve compañeros de celda, ¿sabes lo que quiero decir, qué pasa si cojo algo, sabes lo que quiero decir, qué me va a pasar, voy a enfermar?”.

Los pobres pueden hablar, pero nadie les escucha

A quienes viven en la marginación se les niegan derechos tan básicos como el de hablar ante la sociedad y ser oídos.

En España cabe destacar la labor de “1 cada 8 horas”, proyecto de vídeos que dan imagen y voz a quienes muchas veces se les niega.

Es un proyecto de Carlos Navarro y Cristina Barrios (médicos de familia que en la actualidad trabajan en Madrid) con, por ejemplo, unas entrevistas publicadas en 2021 sobre pobreza que se titula literalmente “Hablando sobre pobreza” y da la palabra a vecinas de Vallecas y Tetuán, dos barrios de Madrid (España), para que hablen sobre su propia experiencia de vivir en pobreza y cómo superan los problemas generales y en particular los relacionados con el sistema sanitario. Sus palabras dejan claro que la pobreza no se mide en ingresos, ni en recursos disponibles, pues la pobreza se produce por la imposibilidad de acceder a los derechos humanos fundamentales https://www.youtube.com/watch?v=2LN389GK0g4

En otro vídeo, “Ex tutelados en nuestras calles”, publicado en 2020, dan voz a quienes se ocupan en Granada (España) de inmigrantes sin familia acogidos al sistema “MENA” (menores de 18 años, extranjeros no acompañados), que cuando cumplen los 18 años en muchos casos pasan a la calle https://www.youtube.com/watch?v=-HcnmiDV1A0

En el mundo hay que destacar al Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo (“Aide à toute détresse” [Ayuda a Todo Desamparo] o, mejor “Actuar Todos por la Dignidad”), creado en 1957 en París, con la finalidad de la erradicación de la pobreza extrema y que tiene como principio fundacional que las personas que sufren esta situación sean los primeros actores de su propia promoción, dándoles voz y apoyo.

Para ponerlo en su contexto, no es que la pobreza conlleve vulnerabilidad, es que la pobreza conlleva vulneración de derechos humanos básicos, y de ahí la mala salud y la “pegajosidad” de los problemas sanitarios (y otros) https://www.actasanitaria.com/pegajosidad-de-los-problemas-de-salud-pegajosos-los-de-los-pobre/

Como insisten en ATD 4º Mundo, la pobreza indica desigualdad y marginación y las respuestas, a veces bienintencionadas, “de arriba a abajo”, invisibilizan dos aspectos fundamentales:
• 1 la violencia que sufren quienes viven en pobreza/exclusión y
• 2 sus luchas y capacidades, muchas veces bloqueadas desde otros espacios
(en palabras de Daniel García, médico de familia y aprendiz y voluntario permanente en ATD 4º Mundo) https://twitter.com/dandindan/status/1362544336475406338

Síntesis

Escuchar es un verbo que dignifica al profesional sanitario y a la sociedad. Sobre todo, es clave escuchar la voz negada de minorías excluidas, como personas encarceladas o viviendo en la pobreza.

Conviene recordar que quien tiene un problema tiene, muchas veces, su solución (si se le escucha).

Juan Gérvas y Mercedes Pérez-Fernández

Juan Gérvas, Doctor en Medicina, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España. [email protected] [email protected] equipocesca.org @JuanGrvas. Mercedes Pérez-Fernández, especialista en Medicina Interna, médico general jubilada, Equipo CESCA, Madrid, España.

2 Comentarios

  1. Hurrita says:

    Todo poder niega la voz al sometido, o se la da con infinita dificultad, y hasta puede ser por su bien, como a un pueblo colonizado. El poder político apoyado por el poder científico nos ha encarcelado sin voz durante meses sin atender a ninguna razón. Todo es gravísimo. Pero lo que adquiere una dimensión cósmica es lo que ha pasado en las residencias y con los ancianos en el sistema médico. Se les ha apartado en mataderos…negados como seres humanos y por supuesto sin voz.

    Ni siquiera a posteriori se les va a dar voz, cómo sí ha sucedido por ejemplo con el holocausto nazi. Pero es algo que no se puede asumir lo que han hecho, y siguen haciendo.

  2. Hurrita says:

    Lo increíble del asunto, es que hasta cuando se pretende salvar a los demás, lo primero que sucede es negarle su voz al necesitado. Pasa con los misioneros, la ayuda al tercer mundo, el comunismo, el colonialismo, el feminismo, la medicina…todos los paternalismos. Lo primero es eliminar o silenciar el discurso del otro, por que el que vale es el de los que mandan. Y si no, habrá palo, por entorpecer el bien de todos. Así funciona esto.

    No hemos intuido nunca antes situación tan desesperada como la de los ancianos en los asilos y hospitales, condenados a morir en silencio absoluto por las medidas confinatorios y de terror de las autoridades, supuestamente el bien. ¿Tendrán sus juicios de Nuremberg los que han ideado todo esto?