El mirador escuchar tiene un claro efecto terapéutico

“Los médicos saben hablar, pero no escuchar”

Escuchar es una gran tarea médica que, por lo que se colige de los textos citados en el comentario, no parece que sea la norma aplicada en las consultas, a pesar del efecto terapéutico de la escucha.

“-Doctor: ¿sabe usted escucharme? -¿Sin interrumpirle? Como unos veinte segundos”

“El 22% del tiempo que empleamos en la comunicación es para leer y escribir, el 23% para hablar y sólo el 5% para escuchar.

Cuando acude a la consulta del médico, el paciente piensa en un promedio de cuatro preguntas, pero solo acaba formulando una o dos de ellas porque, cuando comienza a hablar, en seguida el médico le interrumpe. Y la primera interrupción tiene lugar, por término medio, ¡a los dieciocho segundos!.

Puede parecer una exageración pero es precisamente el mismo tiempo que han comprobado otros autores. Aún más, otros constataron que en algunos casos la primera interrupción del médico aparecía a los cinco segundos y, en mayoría de los casos, inmediatamente después de que el interlocutor expusiera el primer síntoma; sólo el 20% de los pacientes pudo completar el relato de sus quejas”.
https://www.elsevier.es/corp/conecta/atencion-familiar-y-comunitaria/doctor-sabe-usted-escucharme/

“Los residentes realizaron recibimientos y cierres de consulta muy breves y comunicativamente muy pobres ya que emplearon muy pocas habilidades relacionales. La mitad de los médicos redirigieron muy precozmente el discurso inicial del paciente (en 16 segundos) y esto se asoció significativamente a nuevas demandas del paciente en el momento del cierre y con despedidas más prolongadas”. http://www.elsevier.es/es-revista-atencion-primaria-27-articulo-bienvenido-hasta-luego-u-hola-13082485

“Un médico rural”, de Franz Kafka: “es fácil escribir recetas, pero en cambio es un trabajo difícil entenderse con la gente”

“¿Qué hago aquí, en este interminable invierno? Mi caballo se ha muerto y no hay nadie en el pueblo que me preste el suyo. Me veré obligado a arrojar mi carruaje en la pocilga; si por casualidad no hubiese encontrado esos caballos, habría tenido que recurrir a los cerdos. Esta es mi situación.

Saludo a la familia con un movimiento de cabeza. Ellos no saben nada de todo esto y, si lo supieran, no lo creerían. Es fácil escribir recetas, pero en cambio es un trabajo difícil entenderse con la gente”. http://www.elboomeran.com/upload/ficheros/obras/9788493711047_medico_rural.pdf

“Caro diario”, de Nanni Moretti: “los médicos saben hablar, pero no escuchar”

“Caro diario no es una película al uso. ‘Médicos’ es, si hacemos caso a las palabras del director y protagonista (“nada en este capítulo es inventado”) el episodio más puramente autobiográfico de la película. En él, Moretti nos narra con todo detalle su epopeya médica a raíz de un prurito que le impide conciliar el sueño por las noches hasta afectar por completo su vida cotidiana. La interminable sucesión de especialistas que visita el protagonista (a cual más extravagante, desde el “príncipe de los dermatólogos” hasta una extraña pareja de acupunturistas chinos) crean una sensación grotesca, rayando prácticamente el absurdo, que Moretti contrasta hábilmente mostrando los manuscritos reales con las interminables listas de recetas que acumuló a raíz de su dolencia. Hay, de nuevo aquí, un extraño equilibrio entre los momentos de absurda comicidad (Moretti probando los diferentes métodos de la pareja de médicos chinos “porque al menos en el centro chino son muy amables”) y otras escenas de un sereno estoicismo (el protagonista paseando por la playa con camisa de manga larga y altos calcetines de algodón por prescripción médica), hasta la inesperada resolución, tras un clímax dramático en el que el protagonista es prácticamente desahuciado […] cuyos principales síntomas son, tal como descubre Moretti en su propia enciclopedia: sudor, adelgazamiento… y un fuerte prurito en todo el cuerpo (!). Y es que, como sentencia el protagonista en este bello, insólito y personal diario filmado: “los médicos saben hablar, pero no escuchar”. http://cinemaesencial.com/peliculas/caro-diario

Dale tiempo, que no hay en la vida nada como la pena de ser interrumpido en la consulta

Cuando se deja hablar libremente a los pacientes, sin interrumpirles, la mayoría se agota en dos minutos http://www.bmj.com/content/325/7366/682

Dejar hablar al paciente es parte de una actitud médica “centrada en el paciente” pues son claves las preocupaciones y expectativas de los pacientes (en general y más con una filosofía de serenidad en la consulta) http://bjgp.org/content/64/627/e675.full

Los pacientes son libros abiertos si se les escucha, si tienen el protagonismo que merecen

Sin embargo, como hemos visto, un médico suele dejar hablar al paciente unos 20 segundos. “De inmediato lo interrumpe para precisar, para llegar al grano y para ahorrar tiempo, y con ello convierte el encuentro médico-paciente en un interrogatorio en que parece que el médico sabe y el paciente es lerdo por más que muchas veces sea al revés. Por definición, el paciente sabe más que nadie de su enfermar, en cómo repercute en su vida diaria y en los miedos y fantasías que generan los signos y síntomas que le interesan al médico. Tras la biología que busca y explora el médico hay una vida que se vuelve frágil con el enfermar; hay una historia y una narración que va desde el simple “¿A qué lo atribuye usted?” al complejo “¿Qué teme más con todo esto que le agobia?”. Los pacientes son libros abiertos si se les escucha, si tienen el protagonismo que merecen. Un buen médico deja hablar al paciente y lo escucha, pues con ello es humano, se gana la confianza y se vuelve más eficiente en el uso del tiempo”. https://www.actasanitaria.com/contrasenas-del-buen-medico/

“-¿De qué ha hablado con el médico? -No hemos hablado. -¿No? -No. El médico hizo preguntas y yo las contesté”

El estilo sincopado impuesto por los médicos se retrata bien en este diálogo entre un investigador y un paciente que acaba de estar con el psiquiatra:

Researcher: “What did you talk about with the doctor?”
Interviewee: “I didn’t talk with the doctor.”
Researcher: “Oh?”
Patient: “The doctor asked questions, I answered. We didn’t talk.”
http://www.thelancet.com/journals/lanpsy/article/PIIS2215-0366(18)30040-3/fulltext

Esta realidad es ejemplo de un estilo autoritario predominante en que el paciente sólo tiene derecho a contestar al interrogatorio inmisericorde del médico.

La escucha activa y empática

“La escucha es la principal habilidad médica y es una tarea activa. Hace falta escuchar lo que se dice y lo que no se dice, “escuchar” el lenguaje no verbal y respetar los silencios. Escuchar también atentamente, con toda nuestra presencia, que incluye el contacto visual y la actitud corporal; escuchar con interés genuino y con empatía, sin hacer otras tareas a la vez. La percepción de ser escuchado depende más de la calidad de la escucha que de la duración de la misma, y tiene efecto terapéutico”. https://consaludmental.org/publicaciones/Atencion-personas-malestar-emocional.pdf

Síntesis

Saber hablar es importante, pero más importante es saber escuchar.

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). jjgervas@gmail.com; mpf1945@gmail.com; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

2 Comentarios

  1. Efectivamente, dadas las normas de productividad que debemos acatar y cumplir enfermeras, odontólogos, nutricionistas, psicólogos, médicos; pues es acertada y coherente la investigación y sus resultados. Es pertinente anotar también que el “Dr. Google” y el “Dr Yahoo” brindan “información” al pcte y/o al familiar generando expectativas o incertidumbres en ellos. En todo caso habrá que invertir el orden de cada consulta y, averiguar primero que conocen del tema = escucharlos y luego recién hablar y prescribir.
    Salvo, mejor parecer.

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