Punto de vista POR UNA AUTORIDAD DE EVALUACIÓN INDEPENDIENTE DE PRÁCTICAS Y POLÍTICAS DE SALUD

Lo que dice y lo que no dice el “Manifiesto de los trescientos” por la creación de una Hispa-NICE

Ante algunas tergiversaciones que han comenzado a hacerse del “manifiesto” a favor de que se cree una Autoridad Independiente de Evaluación de Prácticas y Políticas Sanitarias, una HIPA-NICE, estos dos economistas de la salud, firmantes ambos del “manifiesto”, nos han hecho llegar el porqué del mismo.

Recientemente se ha hecho público un “manifiesto firmado por más de 300 profesionales relacionados con la salud y la asistencia sanitaria titulado “POR UN HISPA-NICE: AHORA O NUNCA”. Pide crear una Autoridad Independiente de Evaluación de Prácticas y Políticas Sanitarias, que evaluaría las prestaciones sanitarias, sus tecnologías, medicamentos e indicaciones terapéuticas, intervenciones de prevención y salud pública y otras políticas de salud, compaginando resultados en salud con los costes que suponen para el Sistema Nacional de Salud (SNS) y para el conjunto de la sociedad. Para ello pide aprovechar el empujón que daría conseguir financiación del programa Next Generation EU.

Como era de esperar y ocurre con cualquiera de estas iniciativas, ya hay quien está manipulando y tergiversando el mensaje del manifiesto. Por ejemplo, https://elglobal.es/opinion/espana-necesita-una-nueva-evaluacion-de-medicamentos/ Entreverando hábilmente frases del manifiesto con incisos de su cosecha se da entender que el manifiesto ha sido una reacción en contra de la reforma de la organización y métodos de la evaluación de la eficiencia de los medicamentos que la Dirección General de Cartera de Servicios y Farmacia denomina “REVALMED” y que presentó públicamente el pasado 27 de noviembre.

Sentido de la firma

El manifiesto y REVALMED están de acuerdo en lo fundamental: que hay que evaluar

La verdad es que no es así. Creemos que ninguno de los firmantes suscribió el manifiesto pensando que era una respuesta concreta, ni una reacción a ninguna iniciativa reciente del Ministerio de Sanidad. No hay, ni por asomo, ninguna referencia en el manifiesto a REVALMED. Incluso el despegue de esta iniciativa fue anterior a la difusión pública de REVALMED. Por el contrario, el manifiesto habla, en sentido amplio y no restringido a medicamentos, de todo tipo de intervenciones sanitarias, incluidas “la creación de algunas infraestructuras sanitarias”, suponemos nosotros que aludiendo especialmente, en este caso, a algún hospital/capricho de reciente construcción en Madrid.

REVALMED va en la buen dirección, en el sentido de apostar por la mejora de la evaluación clínica e inclusión de la evaluación económica en los informes de posicionamiento terapéutico. El manifiesto y REVALMED están de acuerdo en lo fundamental: que hay que evaluar. Cierto es que aún queda mucho camino para perfeccionar la evaluación de la eficiencia de los medicamentos y todavía queda mucho trabajo por hacer para que llegue a ser modélicamente profesional, rigurosa e independiente. Pero no discutimos “qué se hace”, sino aspectos del “cómo se hace” y “quién lo hace”.

Coste de oportunidad

Evaluar y estimar de forma objetiva el coste de oportunidad puede ir en contra de intereses creados y de la comodidad instalada en el statu quo

Por otro lado, no hay que olvidar que evaluar y estimar de forma objetiva el coste de oportunidad puede ir en contra de intereses creados y de la comodidad instalada en el statu quo, sea por el lado de la oferta y/o el de la demanda, pues significa decir en ocasiones que no, de forma justificada y rindiendo cuentas; que no se admite la financiación de medicamentos o de otras tecnologías, porque no valen en términos de salud incremental ganada los euros adicionales que costarían al SNS. En esta línea la Comisión Interministerial de Precios y el Ministerio de Sanidad están adoptando en los últimos tiempos más decisiones denegatorias de financiación que en el pasado. (Véase https://www.mscbs.gob.es/profesionales/farmacia/CIPMyPS.htm )

Esto es consecuencia de la aplicación del principio de financiación selectiva, establecido ya en la Ley General de Sanidad de 1986, que ha tardado muchos años en aproximarse a su velocidad de crucero. Seleccionar, marcar prioridades, denegar o aprobar en condiciones bien establecidas, es la consecuencia forzosa de la evaluación de la eficiencia. Este proceso selectivo es beneficioso para la innovación, las empresas innovadoras y las mejoras en salud, no sólo sirve para controlar el gasto público.

Fondos europeos Next Generation EU

Anotemos finalmente que en los que redactaron el manifiesto y en nuestro apoyo pesó mucho la idea de aprovechar el impulso de los fondos europeos Next Generation EU y del marco presupuestario plurianual 2021-2027, a favor del SNS y de sus sistemas de información y evaluación. El dinero es importante, pero aún lo es más el avance sin marcha atrás que un compromiso con la Comisión supone. No olvidemos que esa es la historia de la AIREF: un compromiso con la Comisión que el Gobierno tenía que cumplir, aunque le resultara incómodo y acabara limitando en cierta medida la independencia de la AIREF al crearla.

No dejemos pues que se oscurezcan las aguas con tinta de calamar y mantengamos el rumbo hacia la evaluación profesional, científicamente fundada e independiente de prestaciones sanitarias, tecnologías, medicamentos e indicaciones terapéuticas, intervenciones de prevención y salud pública y otras políticas de salud.

Felix Lobo y Jaume Puig-Junoy

Economistas de la salud y miembros del Comité asesor sobre financiación de la prestación farmacéutica del Ministerio de Sanidad.

1 Comentario

  1. Me pregunto cual ha sido el impacto positivo de NICE para el manejo de COVID 19 en el Reino Unido? en mi opinión muy poca