Política y Sociedad Según la Organización Mundial de la Salud y la Fundación Bamberg

La Covid-19 trae una segunda pandemia en forma de problemas de Salud Mental para todos

Especialistas reunidos en un encuentro desarrollado por la Fundación Bamberg han confirmado que la enfermedad causada por la Covid-19 conlleva una segunda pandemia que se traduce en diversos problemas de Salud Mental entre los ciudadanos.

Esta afirmación, apuntada ya por la Organización Mundial de la Salud (OMS), fue acreditada durante esta jornada centrada en la ‘Salud Mental tras más de un año de pandemia‘, en la que se puso el acento en los desarrollos mentales derivados de haber padecido la nueva enfermedad, por el ejercicio diario de los profesionales sanitarios y en el caso de los pacientes crónicos del área psiquiátrica y aquellos especialmente expuestos al agravamiento de sus brotes.

Ignacio Para

Más estrés y ansiedad

El presidente de la Fundación Bamberg, Ignacio Para, constató en su discurso de apertura el incremento del estrés, la ansiedad, la angustia y las preocupaciones experimentadas por los ciudadanos durante la pandemia de la Covid-19.

Este es un hecho respaldado por el anuncio realizado por la OMS, a finales de 2020, de que la pandemia vírica había entorpecido o bloqueado la actividad asistencial en los servicios de Salud Mental en el 93 por ciento de los países del mundo, con una rémora de secuelas psicológicas para los pacientes más vulnerables.

En ese sentido, recordó Ignacio Para que la infección por el virus SARS-CoV-2 tiene, en muchos casos, efectos directos sobre el cerebro, que se traducen en alteraciones neurológicas, cuadros que también se pueden agravar por las perniciosas respuestas inmunes que se pueden desatar en el órgano supremo.

Destacó Para, también, fenómenos como el estrés post traumático, la ansiedad y la depresión que experimentan las personas fuertemente afectadas por la nueva enfermedad, al haber convivido con la posibilidad muy real de fallecer.

Pandemia de síntomas

El presidente de la organización convocante refirió también en sus palabras de bienvenida que fue la propia OMS la que alertó, en los primeros compases de 2021, sobre la fatiga pandémica y el impacto en la Salud Mental del primer año de una nueva enfermedad que llegó también para infligir daño psicológico, específico y no específico, a la población general y de forma muy acusada a las personas con patología mental previamente diagnosticada.

Concretamente, y según un estudio del Elma Research Institute, afirmó este directivo que el 58 por ciento de los ciudadanos europeos reconocieron haber experimentado síntomas psicológicos con duración superior a los 15 días desde marzo de 2020, porcentaje que, en el caso de España, se elevó al 69 por ciento.

Impacto mental en España

Precisamente sobre el país, Para precisó que las personas sujetas al área de Salud Mental se acercaban a los tres millones al inicio de la crisis sanitaria, en coincidencia, muchas veces, con tres millones y medio de personas que viven en una soledad no buscada.

Todo en un contexto agravado por el aislamiento social que conduce a mayores tasas de sobreingesta de alcohol y sustancias adictivas, abusos domésticos y hacia los menores, acosos cibernético, duelos inacabados, estrés económico, paro laboral, ausencia de vivienda y cese de las relaciones sociales.

Esta es una situación a la que no fueron ajenas incongruencia de las normas sociales y en el que también aumentan las tentativas de suicidio, hecho irreversible que aumentó su riesgo en un 30 por ciento, capaz de elevar la cifra de 4.000 suicidios al año con 10 fallecimientos al día, de media.

Aludió, también, el presidente de la Fundación Bamberg al aumento del 40 por ciento en el consumo de psicofármacos para refrenar los casos de insomnio, deterioro cognitivo, las cefaleas y los trastornos de la alimentación, dentro de un panorama, acotado por el del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en el que el 35 por ciento de la población española refirió haber llorado frecuentemente durante la epidemia, con un 15 por ciento de ataques de ansiedad, agresividad intrafamiliar infantil del 41 por ciento y un 42 por ciento de trastornos del sueño.

En palabras de Para, toda esta situación se vio claramente ensombrecida por las restricciones a la libertad que sufre el país desde marzo de 2020, las informaciones falsas, o percibidas como engañosas en todo momento, y la crispación política que sacude al país.

Para opuso a esto la necesidad de contar con un plan de acción a escala nacional que vaya más allá de los registros clínicos y dé soporte a los profesionales sanitarios y atención psicosocial a los pacientes y sus familias, habida cuenta también, reparó, de que la grave crisis económica que atraviesa España dispara, igualmente, los problemas de Salud Mental.

Reflexiones varias

Pese a lo anterior, asume el presidente de la Fundación Bamberg que son necesarias dosis muy altas de ilusión y optimismo para dar nuevos bríos al país y anular los problemas descritos, para superar, entre otras cosas, repetir torpezas, como la realización de teleasistencia mediante centrales de llamadas, call centers, no atendidas por sanitarios, como ocurrió en algunos territorios.

Todo ello dentro de una preocupación colectiva por los fenómenos de Salud Mental que se ceban con mayor rigor en la población joven, un colectivo que, paradójicamente, se vio menos afectado clínicamente por los efectos de la Covid-19.

Apuesta Para, además, por los confinamientos selectivos de las personas más vulnerables con los medios necesarios, al ser esta una medida más racional que las decisiones de inspiración medieval que, si tuvieron alguna justificación, no fue más allá de la primera ola.

Igualmente, criticó el presidente de esta organización que el personal asistencial de la Atención Primaria tuviera que asumir tareas de control epidemiológico, para descontento de profesionales y pacientes, a la espera de que, de una vez, se cumpla el decálogo para la Atención Primaria que tanto propugna la Fundación Bamberg, para hacer de este nivel asistencial el centro de la atención sanitaria.

La industria como fiel aliada

Asimismo, Para declaró que no cejará en sus esfuerzos para que la industria farmacéutica sea percibida socialmente como el aliado que realmente es del Sistema Nacional de Salud (SNS). Así, no dejó tampoco de traer a la memoria al psiquiatra Juan José López Ibor, desaparecido hace ya 6 años, y que fue tan preclaro al afirmar que no hay compensación anímica para el paciente de Salud Mental, si falla alguno de los pilares de la personalidad, como son su realidad social y laboral, la familiar y el soporte terapéutico.

Hoy día, señaló Para, en el que todo el mundo habla de pandemia psiquiátrica, desde el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hasta el último ciudadano, ante una situación tan precisamente prevista como nulamente prevenida.

Políticos en su lugar

En el turno de preguntas, el presidente esta organización recogió una formulada por Rosa María Ventura, sobre el incremento en las tentativas de suicidio desde que empezó la pandemia. Además, insta a que los profesionales sanitarios y las agrupaciones de pacientes a que propongan su propio plan de reconstrucción psicológica, pero sin contar con los políticos, sin quitar mérito, no obstante, a las iniciativas que, actualmente, se desarrollan en el Senado, según aclaró.

Agradecimientos escogidos

Como consideró justo recalcar, Para expresó el enorme agradecimiento de la entidad a la que representa, y el suyo propio, a las compañías Takeda, Lundbeck y Mentalia Salud, como patrocinadores de este encuentro, al proveer también, según sus palabras, enfoques, soluciones y tratamientos dirigidos a evitar o reducir los problemas de Salud Mental.

Esta gratitud la extendió el presidente de la Fundación convocante de este evento al apoyo ininterrumpido aportado por la compañía aseguradora ASISA y el grupo sanitario de gestión Ribera Salud.

Antonio Alarcó

Plan de reconstrucción psicológica

El portavoz de Sanidad del Partido Popular (PP) en el Senado, Antonio Alarcó, asumió como muy oportuna la celebración de este encuentro, al tener muy presente que hay en el país tres millones de personas con diagnóstico psiquiátrico, y millones también de personas que viven en soledad, a su pesar.

Antonio Alarcó, que también es catedrático de Cirugía y vicepresidente mundial del Colegio Internacional de Cirugía, habló del plan de reconstrucción de Salud Mental estructurado y no improvisado que se pergeña en la Cámara Alta.

Así, Alarcó avanzó que se perfila en esa parte del Parlamento un plan estratégico que debe incluir una importante campaña de concienciación y visualización en los entornos educativos y sanitarios para evitar con efectividad los casos de autolisis y suicidio, en línea con la OMS.

Incluyó este senado la citada línea de trabajo dentro de una estrategia nacional de Salud Mental que debe estar suficientemente dotada de medios, para corregir, entre otras cosas, déficits como que España tenga una ratio de psicoterapeutas en su sistema sanitario siete veces inferior a la media europea.

Zoonosis desde China

Frente a la infodemia, o intoxicación informativa que acecha a la población general durante la pandemia, Alarcó advirtió de que está no pasó y que las olas de infección son sus picos en forma de dientes de sierra, al tratarse de un mal de génesis zoonótica como séptimo coronavirus salido de China y cuya expansión se debió a la falta de libertad de prensa en el país asiático.

Este es un tsunami muy visible en el sufrimiento que causa y al haber subvertido los estilos de vida de la población mundial. El ‘popular‘ adelantó la posibilidad de que el país cuente, en su momento, con un plan de reconstrucción psicológica, aunque dio sobrados argumentos para su urgencia.

Omnipresente Dr Google

Para frenar dicha infodemia, propuso Alarcó arbitrar medidas políticas que también tengan en cuenta que el 87 por ciento de los españoles confiesa haber consultado con el Dr Google algún problema de salud, en algún momento de su biografía. Todo ello, para poner coto a las falsedades que circulan impunemente por la red de redes y sin que las sociedades científicas puedan tener un eco equivalente que disperse los infundios.

Concluyó este senador con alusión a la necesidad de sobreponerse a la primera enfermedad globalizada del siglo, responsable de que las consultas se hayan disparado un 25 por ciento en Psiquiatría, con gran impacto en los profesionales asistenciales de primera línea.

José Martín Zurimendi

Situación en el País Vasco

La primera sesión, presentada por Para, se focalizó en los ‘Nuevos enfermos y la evolución de la cronicidad‘, dentro del área de Salud Mental y durante la pandemia de la Covid-19. Como primero en hablar, el jefe del Servicio de Psiquiatría del vizcaíno Hospital de Galdakao, el doctor José Martín Zurimendi, advirtió de que, desde que el nuevo coronavirus llegó a nuestras vidas, el paciente psiquiátrico llega más tarde, y en peor condición anímica, a las urgencias de Salud Mental.

Se observa una gran presión asistencial en el estrato poblacional infanto juvenil, al darse frecuentes agravamientos en los casos de los adolescentes con adicciones y trastornos bipolares, por ejemplo. Para José Martín Zurimendi, este es un mal momento para enfermar, de cualquier patología, pero especialmente también en esta área, porque se dispara la hipocondría, el desgaste del aislamiento y los cuadros generalizados de ansiedad.

De héroes a punching ball

Sobre los profesionales sanitarios, razonó este ponente que en la primera ola, temieron por su vida y por la de sus familiares, mientras que ahora les invade un profundo sentimiento de cansancio, a la vez que pasaron de merecer aplausos públicos a ser la diana de algunos ciudadanos airados.

Zurumendi, que también es secretario del Consejo Asesor de Salud Mental de la Consejería de Sanidad del Gobierno Vasco, refirió que Enfermería intentó dar respuesta en las urgencias a la situación de desbordamiento generalizada y de aumento de los suicidios.

Por un modelo integrador

Afirmó, además, este ponente que es el momento de la Salud Mental en sentido amplio y con un enfoque más integrador, solución que pasará, a su juicio, por retomar el esquema de equipos de Salud Mental, desvirtuado por la pandemia, en un tiempo para la prevención y para recuperar intervenciones sencillas que puedan evitar desarrollos psicológicos negativos en el tiempo.

A esta estrategia se aplica, puso como ejemplo Zurimendi, la escuela de salud con páginas de ayuda que ofrece la Administración de su comunidad autónoma a los ciudadanos. Por último, y como riesgos presentes a evitar, citó la disociación entre la Psiquiatría y la Psicoterapia.

Blanca Reneses

Cuatro tipologías poblacionales

La jefa del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid, la doctora Blanca Reneses, habló de cuatro colectivos bien diferenciados al poner en relación la Covid-19 y la Salud Mental, aunque también compartan aspectos cruzados.

Concretamente, se refirió Blanca Reneses a la población general sin antecedentes y en la que los trastornos debutan por primera vez, además de la población con patología mental ya diagnosticada y afectada por la discontinuidad asistencial, junto a los pacientes de la Covid-19 muchos de ellos graves y, por último, el colectivo profesional de primera fila que expresa condiciones de Salud Mental después de toda la presión asistencial padecida.

Aludió Reneses al número de la revista The Lancet, publicado el pasado 6 de abril, según el cual 230.000 registros clínicos demuestran que una cohorte de pacientes de la Covid-19 refieren mayores tasas de ansiedad, depresión, insomnio, episodios psicóticos y consumos de tóxicos, que la cohorte de personas con gripe y otras patologías respiratorias; dentro de lo que definió como una evidencia robusta.

Desde el Clínico San Carlos

Desde su experiencia, en un hospital de referencia que atiende a 600.000 personas en el noroeste de la capital, esta facultativa destacó el aumento del 30 por ciento en la cifra de nuevas consultas en el Servicio que lidera, muchas de ellas derivadas desde Atención Primaria para pacientes de 16 a 25 años de edad.

Ello al haberse disparado la ideación autolítica y las tentativas de suicidio entre los adolescentes, a la vez que la población de personas mayores también se vio severamente afectada por la pandemia, como explicó esta psiquiatra.

Acierto de IFEMA y Zendal

Elogió Reneses el trabajo en red que se realizó anteriormente desde el hospital de campaña de IFEMA, en Madrid, y ahora desde el Hospital de Emergencias Enfermera Isabel Zendal de la capital, al descongestionar eficazmente las plantas y las urgencias del resto de las infraestructuras hospitalarias capitalinas.

Todo en unión también al acierto de haber contado con arquitecturas hospitalarias que permitieron el desdoblamiento de las zonas Covid y las zonas limpias. Aboga, así, esta ponente por incrementar las intervenciones más eficientes y por sumar la mayor psicoterapia posible con soporte emocional para los jóvenes, al balancear los recursos para dar más tiempo de tratamiento a los que más lo necesiten, según argumentó.

Fernando de Uribe

Contención en Castilla y León

El jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, el doctor Fernando de Uribe, también reparó en un especial impacto negativo de la pandemia en la Salud Mental de muchos jóvenes, profesionales asistenciales y niños, al quedar estos últimos, en su caso, fuera de las dinámicas escolares.

Según la opinión de Fernando de Uribe, el sistema sanitario pudo recuperar la actividad en Salud Mental previa a la llegada de la pandemia, al llegar menos pacientes a los dispositivos, con una reducción comparada, entre los primeros meses de 2019 y 2020, del 7 por ciento de las consultas y del 25 por ciento en las listas de espera.

Esto se traduce en un 25 por ciento menos de ingresos, sin que, por ello, suba la afluencia a las urgencias, que también cayeron un 23 por ciento, a la vez que, estima De Uribe, los suicidios se redujeron del 49 al 40 por ciento, en un contexto de menor presión asistencial también extensible a los primeros meses de 2021.

Ello dentro de una realidad explicable porque, como reflexionó este ponente, se privó a los jóvenes de un año de su vida, que es mucho a esas edades, con supresión incluida de sus círculos de iguales, por lo que ahora se cuenta con un servicio reforzado de atención remota a menores, como añadido a las consultas e intervenciones físicas.

Más varones en autolisis

Como rasgo también detectado por otros ponentes, De Uribe confirmó una mayor demanda de atención para la población infantil, fundamentalmente debido a problemas emocionales e ideaciones de muerte, mientras que también se registró una mayor tendencia a las autolesiones y las ideaciones suicidas en los varones que en las mujeres, con ruptura de la secuencia histórica.

Al lado de la reducción de la demanda ambulatoria, sin contar el desbordamiento en las conductas alimentarias y una mayor necesidad de estancias medias, este psiquiatra aludió a un mayor consumo de ansiolíticos y antidepresivos. Asimismo, también percibe una gran afectación en muchos profesionales sanitarios.

Josep Antoni Ramos-Quiroga

Anticipado, que no previsto

El jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Varcelona, el doctor Josep Antoni Ramos-Quiroga, lamenta que las predicciones se hayan cumplido, en términos de incremento de la depresión y la ansiedad, además de darse mayor número de tentativas de suicidio.

Ello en una zona de influencia sanitaria como la de Josep Antoni Ramos-Quiroga, que alcanza a los 450.000 habitantes, población en la que se registró un aumento del 27 por ciento en las intentonas de acabar con la propia vida en adolescentes de la zona norte de Barcelona.

Se refirió, por otro lado, Ramos-Quiroga a que el confinamiento oficial primó el bienestar de los animales de compañía, en sus salidas diarias, como contraste a las necesidades de las personas con patología mental, al margen de la discapacidad mental o el espectro del autismo.

Mientras, ahora, tampoco se prioriza la vacunación del colectivo de pacientes de Salud Mental, salvo algunos casos de esquizofrenia, y después de las personas con órganos trasplantados o esclerosis múltiple, según observó este ponente.

Aludió, en otro aspecto, Ramos-Quiroga a los 40 ingresos domiciliarios que hubo que organizar para evitar los contagios de la Covid-19, de lo que extrajo la necesidad imperante de la salud digital para la Salud Mental, con idea de ofrecer a los pacientes de un mejor acceso, a la vista de lo que está por llegar.

Administraciones que estigmatizan

Rechaza Ramos-Quiroga el manifiesto desdén por la Salud Mental en la figura de aquellos que dotan este espacio asistencial de los necesarios recursos, a la vez que, lamenta,  muchas Administraciones sean responsables de mantener vigentes los estigmas.

Sobre Cataluña, explicó este ponente que ofrece cauces para la gestión emocional, además de cribados familiares y opciones de derivación. Junto a ello, se dispone de un programa específico dirigido a evitar las autolesiones en los adolescentes, con seguimiento posterior al alta en urgencias.

Luis Beato

Escasez de camas

El jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital General Universitario de Ciudad Real, el doctor Luis Beato, compartió los problemas que supuso que esta área de influencia fuera duramente castigada durante el primer pico de la pandemia.

A la vez, hubo que reservar las camas no cedidas para el abordaje de la Covid-19 a los pacientes más descompensados mentalmente, hasta el punto de que solo se pudo disponer de 15 de las referidas camas que, hoy, afortunadamente, se elevan a 28, aunque antes fueran 50.

Destacó, también, Luis Beato un aumento en las conductas adictivas sin sustancia, a la vez que se mantuvieron constantes las otras, junto a un incremento de los trastornos de la conducta alimentaria y sin que se hayan definido todavía los alcances de los perjuicios somáticos.

A pesar de ello, bajó la lista de espera en Psicología, a diferencia de la de los psiquiatras. Destacó, así, este ponente el apoyo psicológico brindado en esta área a los compañeros afectados por la Covid-19, aunque este soporte se vio limitado farmacológicamente por no ser pacientes estrictos de Salud Mental.

Más hospitalización en casa

Además, hizo mención Beato a la unidad de hospitalización abierta de la que dispone, actualmente, para los pacientes agudos, a completar con el programa de hospitalización domiciliaria que ya se había diseñado antes de la pandemia, de forma que se dispondrá de manera constante de 10 camas de hospitalización en sendas casas de los pacientes.

Igualmente, este ponente aludió al refuerzo de Atención Primaria con tres psiquiatras encargados de tareas de coordinación, para hacer frente al incremento de los cuadros depresivos graves y otros trastornos severos que deberían llevar al empoderamiento de los profesionales de este nivel asistencial.

No se olvidó, finalmente, Beato de recordar que hay pacientes que, por su patología mental de base, no pueden seguir adecuadamente los protocolos de prevención de la Covid-19.

José Manuel Carrascosa

Pacientes postergados

Por su parte, el director gerente del madrileño Instituto Psiquiátrico SSM José Germain de Leganés, el doctor José Manuel Carrascosa, confirmó la desprotección sufrida por los pacientes con patología mental grave y en situación de deterioro progresivo al haber cesado los servicios sociosanitarios con la llegada del SARS-CoV-2.

Considera José Manuel Carrascosa oportuno mejorar la coordinación asistencial y proveer al sistema sanitario de más camas de media estancia. Al coincidir con otros ponentes, también requiere un mayor soporte y seguimiento para los pacientes jóvenes, severamente afectados en muchos casos desde que se desató la pandemia.

Vicente Martínez

Distanciamiento, vulnerabilidad y fragilidad

El jefe de Neurociencias Médicas de la farmacéutica Takeda en España, el doctor Vicente Martínez, aseguró que la pandemia no trajo enfermedades mentales nuevas, pero sí agravó la forma de sufrirlas por las personas afectadas, después de un año muy duro, y lo que sigue, en el que la falta de libertad y los sesgos en la información desconciertan con mayor gravedad a los colectivos más vulnerables.

Nueva normalidad líquida

En esta suerte de modernidad líquida que describió Zygmunt Bauman, estima Vicente Martínez que la inestabilidad circundante y propia de las personas precisan mayores cargas de versatilidad, al tener muy presente que la superposición de crisis condensadas por la pandemia aún están muy lejos de concluir.

Como parte de esta problemática, lamenta Martínez que el gran esfuerzo industrial realizado para disponer de vacunas, junto a la búsqueda sin freno por lograra nuevos tratamientos para la Covid-19, todavía no es todavía nítidamente percibida por la sociedad.

Ignacio López Balboa

El dolor de vivir

En la segunda sesión, que versó sobre los nuevos retos que se plantean para la gestión en los servicios de Salud Mental, el doctor Ignacio López Balboa, que es patrono de la Fundación Bamberg, dio su más cordial bienvenida a los muy psicólogos, psiquiatras, gestores y responsables de las políticas sanitarias asistentes y participantes.

Desde su querida y luminosa “Galifornia”, al disfrutar Galicia de un momento de sol, Ignacio López Balboa tuvo una especial alusión para la arquitectura de esta área sanitaria, implementada por el doctor Luis Ferrer i Balsebre, al haber sido siempre partidario de suprimir, en lo posible, el dolor de la vida que supone coexistir en las sociedades avanzadas.

Hospitales, ancianidad y soledad

Aunque citó López Balboa a Charles Mayo, uno de los fundadores de las Clínicas Mayo de Estados Unidos, cuando dijo que hay que alejar cuanto antes a los pacientes del sombrío abrazo de los hospitales, también reconoció que las dificultades se agravan, sobre todo en tiempos de pandemia, cuando el paciente vuelve a casa, si es mayor y si está solo y vive en un medio tan disperso geográficamente como el gallego.

En su clausura de este acto, este patrono reconoció que la pandemia sorprendió a todo el mundo con el pie cambiado, para lo que hubo que acelerar aprendizajes para sobrevivir en una realidad que se había vuelto del revés, en la que resulta vital proteger a las personas del área de la Salud Mental, dado que las vacunas contra la Covid-19 no podrán solventar todos nuestros problemas.

Entre Jodorowsky, Bergman y Juncker

A todo ello, López Balboa replicó con el deseo de intentar sobrevivir, con los precarios medios que nos da la existencia, en pensamiento de Alejandro Jodorowsky, o como dijo Ingrid Bergman, cuando afirmó que, ya sea por arte de providencia o del cosmos, la felicidad radica en tener tan larga la salud como la memoria corta.

Ello a pesar, siempre López Balboa con su cervantina socarronería, de que Jean-Claude Juncker recogiera, de su experiencia como presidente de la Comisión Europea, la idea de que los políticos, a cualquier escala, saben qué tienen que hacer para mejorar la vida de las personas, en un discurso que suele diferir diametralmente del que les reporta votos.

María Tajes

Proyectos en Galicia

La jefa del Servicio de Salud Mental y Drogodependencias del Servicio Gallego de Salud (SERGAS), María Tajes, habló de su trabajo para potenciar las estrategias de prevención del suicidio y mantener también la atención a las necesidades mentales de la población infanto juvenil.

Todo dentro de una programación que resultó alterada por la llegada de la pandemia y su efecto en los recursos humanos asistenciales, con el resultado de que hubo que redefinir los 97 proyectos iniciales en junio de 2020, además de encauzar la atención comunitaria a los trastornos más severos, con la buena noticia, compartió María Tajes, sin embargo, de que hoy ya existen cinco de esos proyectos debida y claramente priorizados.

Como miembro de la Dirección General de Asistencia Sanitaria de la Xunta de Galicia, Tajes aseguró que también se prima la asistencia a las personas mayores en situación de aislamiento, en paralelo a haber reforzado las plantillas de las unidades multidisciplinares, con más de 130 nuevos profesionales sanitarios, entre los que citó 30 psiquiatras, un crecido número de psicólogos y un aumento significativo de otros perfiles.

Augura, además, esta ponente que las nuevas tecnologías serán notablemente potenciadas en Galicia para el seguimiento de la patología mental y la atención a las personas en situación de dependencia y gran dependencia.

Teresa Rodríguez Cano

Videoconsultas en Castilla-La Mancha

La coordinadora regional de Salud Mental del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), Teresa Rodríguez Cano, disertó sobre los programas de enlace y acerca de la estratificación de los riesgos de conductas autolesivas en esta región, además de citar las prestaciones normalizadas, los indicadores de resultados y el servicio de videoconsulta, capaz de ir de la gestión de las citas a todos los procesos de apoyo.

Todo ello, aseguró Teresa Rodríguez Cano, desde una clara orientación a los profesionales, dentro de un salto cualitativo que permite mantener la continuidad asistencial en coordinación con la esfera comunitaria y con reflejo detallado en las historias clínicas.

Ello al afirmar, igualmente, Rodríguez Cano que la Junta autonómica cree firmemente en la necesidad de salir de los despachos para progresar en la resilencia del sistema y ofrecer así mejores prestaciones a los ciudadanos con o sin condiciones de Salud Mental, aunque con la vista puesta en los primeros y sus familias.

Ana Iritia

En tierra de nadie

La presidenta de la Asociación Aragonesa Pro Salud Mental (ASAPME), Ana Iritia, señaló afectación por la Covid-19 en toda la población, agudizada, además, por la soledad y los aprietos económicos, aunque también recordó que todos estos problemas son aún más devastadores cuando coinciden en personas con afecciones y desarrollos del área de Salud Mental.

Esta representante de pacientes aseveró que la entidad a la que representa tiene que suplir las deficiencias de los poderes públicos, como fue, al principio de la primera ola, la paralización de los recursos rehabilitadores, situación de la que salió del paso, con sus propios recursos, mediante atención telemática y psicológica por teléfono, según las exigencias de la pandemia, a falta de unas mayores inversiones públicas que, espetó, no acaban nunca de llegar.

Como sugerencias, Ana Iritia habló de cómo contar con un mayor número de profesionales, de priorizar al colectivo en la vacunación y de acabar con la discriminación y los estigmas, fundamentalmente, para evitar que las personas caigan en tierra de nadie, cuando no son atendidos ni por un ámbito asistencial, ni por otro.

Óscar Fernández Torre

Geropsiquiatría en red

Recién llegado al puesto de coordinador de la Salud Mental en el Servicio Cántabro de Salud (SCS), Óscar Fernández Torre, glosó la evolución de la asistencia a los colectivos afectados en este territorio, con repaso a una atención remota que había sido programada varios años anteriores de la llegada de la pandemia.

Según refirió Óscar Fernández Torre, desde abril de 2020, fue posible llevar la Psiquiatría hasta los centros de mayores, a pesar de que, entonces, estaban clausurados, de forma que la geropsiquiatría pudo integrarse sin contratiempos al sistema de telemedicina adoptado para toda esta región.

Mercedes Navío

Sin tintes apocalípticos

La coordinadora regional Salud Mental y Adicciones del Gobierno de la Comunidad de Madrid, la doctora Mercedes Navío, explicó que ya se ejecutó el 75 por ciento del presupuesto, de 33 millones de euros, destinado al plan previamente previsto para el periodo 2018-2020.

Este factor, según las palabras de Mercedes Navío, dotó al sistema asistencial de alguna mayor resilencia para amortiguar el impacto de la pandemia en el área de Salud Mental, desde los pasados meses de marzo y abril, a lo que se sumará una próxima incorporación cercada a los 200 profesionales de distintos perfiles, psiquiatras y psicólogos, entre otros, que añadir a los 60 nuevos efectivos, también de distintas disciplinas del Plan específico Covid de esta comunidad autónoma.

Expresó Navío que es prioridad, del departamento que lidera, la atención psiquiátrica a niños y jóvenes, por existir un 10 por ciento de incremento en las tentativas de suicidio, no así en los casos de muertes confirmadas por decisión del fallecido.

Interconsultas y duelos

Aludió, además, esta ponente a la atención específica destinada a los profesionales sanitarios, los refuerzos de las interconsultas y el acompañamiento en los duelos complejos que, según sus cálculos, supusieron el 15 por ciento.

Finalmente, y en relación con la política nacional, encuentra lesiva Navío la competencia por los profesionales de Salud Mental en la que incurren algunos territorios, por lo que pide, al Ministerio de Sanidad, que aumente la oferta de profesionales sanitarios de esta área.

Álvaro Abascal

Colaboración público privada en Madrid

El director general de Salud Mental y Área Corporativa de Mentalia Salud, Álvaro Abascal, describió la presencia de esta corporación en España, dotada con 13 centros y 600 profesionales para atender a 1.000 pacientes, además de estar próximo a poner en marcha su programa de atención domiciliaria, como adelantó.

Destacó, además, Álvaro Abascal el carácter pionero en la Comunidad de Madrid de la unidad de media estancia para población infanto juvenil, que se localiza en la población serrana de Guadarrama y que pudo responder satisfactoriamente, a su juicio, a las necesidades surgidas durante la pandemia, dado que este Grupo se adapta a los requerimientos autonómicos y de ordenación de las plantillas dentro de un esquema de colaboración público privada.

Muchas bajas por la Covid-19

Pese a ello, esta corporación acusó el impacto de la nueva enfermedad en las bajas, que alcanzaron al 60 por ciento de dichas plantillas, desde una activa gestión realizada desde el departamento de recursos humanos, desde que empezó la pandemia.

No obstante, y para todo el sector, detecta Abascal un problema ya conocido de falta de personal especializado, sin que esto impida que este Grupo esté en fase expansiva. Además, y en el plano nacional, reclama que parte de los fondos que lleguen de Europa vayan a financiar la atención en Salud Mental.

Susana Gómez-Lus

En busca de respuestas

La directora médica y de Acceso al Mercado del laboratorio Lundbeck, la doctora Susana Gómez-Lus, considera más necesario que nunca mantener viva la investigación biofarmacéutica para dar respuesta a las personas con enfermedades psiquiátricas, a pesar de las dificultades, significó, que representa la pandemia para mantener la adherencia a los tratamientos en línea de continuidad.

Susana Gómez-Lus celebra el cuarto de siglo de esta compañía en España, al margen de que el último año haya sido difícil para todos, aunque esto no impidió, como destacó, revalidar la importancia del The Brain Prize, como Nobel de las Neurociencias, auspiciado por la Fundación Lundbeck, y el trabajo convergente también desarrollado desde la Lundbeck Academy.

Como Alarcó, esta directiva sugiere la difusión de campañas de educación y sensibilización en las que participen activamente los profesionales asistenciales y los pacientes, a la vez que se lucha contra el estigma en Salud Mental, como hace esta compañía con campañas centradas en la depresión y el trastorno bipolar, al recalcar que la Salud Mental requiere medios y una mayor prevención, además del trabajo estrecho con los profesionales.

Mario Mingo

Arte de síntesis

El presidente del Consejo Asesor de la Fundación Bamberg, Mario Mingo, cumplió, nuevamente, su ya inexcusable cometido de resumir las ideas centrales expuestas por los ponentes invitados. Entre ellas, recogió la idea de que los pacientes de Salud Mental cambiaron, aunque las patologías psiquiátricas sean las mismas.

Ello en esta segunda pandemia ya enunciada por la OMS, en la que el 69 por ciento de los españoles ya declararon su sintomatología superior a los 15 días, junto al aumento de las ideaciones y tentativas de suicidio de los jóvenes, los millones de mayores agarrotados por el aislamiento y miles de adolescentes descompensados anímicamente por una crisis que no parece tener fin.

También constató Mario Mingo que las asociaciones de pacientes asisten a este drama colectivo y reclaman, a la vez, mayores recursos y una mayor cercanía y comprensión por parte de las autoridades, en consonancia con respuestas ya adelantadas sobre el panorama post Covid-19 que se prefigura, como se apunta en la Comunidad de Madrid y Galicia, aunque falten, sin duda, personal, consultas y centros de día en el común de los territorios.

Más consultas y ensayos clínicos

También consignó Mingo el acuerdo de los ponentes sobre la función de la industria y la necesidad de potenciar las vías de colaboración público privada, además de destinar parte de los fondos europeos que reciba el Estado al área de Salud Mental y estimular las políticas de prevención y prodigar más los ensayos clínicos, con el mejor de los deseos, también anotado por este ponente, para que la iniciativa senatorial varias veces aludida contribuya a un efectivo plan nacional de reconstrucción psicológica.

Covid-19 y desnutrición

Para concluir, Para invitó a los presentes a participar en el próximo encuentro de la Fundación Bamberg, que se celebrará el jueves, 22 de abril, y llevará por tema el abordaje de la desnutrición después de la Covid-19, cita a la que también acudirán muy destacados especialistas con objeto de aportar la información más actualizada y relevante al respecto.