Política y Sociedad En contraste al bloqueo en España de la ILP de acceso justo al medicamento

Bruselas potenciará la condición de vacunas y medicamentos como bienes públicos

La Unión Europea (UE) potenciará la iniciativa comunitaria popular a favor del precio justo de los fármacos para favorecer un acceso equitativo a los tratamientos en el continente, según ha explicado la plataforma cívica promotora de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) ‘Medicamentos a un Precio Justo‘, que hizo balance de su trayectoria.

Aprovecharon los impulsores de esta iniciativa democrática esta circunstancia para analizar el impacto de la pandemia en los precios de los medicamentos, con especial atención a la sostenibilidad de la Sanidad Pública y la equidad en el acceso a los fármacos, frente a unos precios de los nuevos medicamentos considerados como abusivos.

Damián Caballero

Deriva insostenible

Como portavoz de la comisión promotora de la ILP, Damián Caballero, estima que la deriva artificialmente inflacionista de los precios de los medicamentos, por parte de las corporaciones farmacéuticas transnacionales, encuentra un seguidismo presumiblemente culposo en los Estados aparentemente soberanos y los organismos internacionales de comercio.

Por eso, Damián Caballero recordó que, en octubre de 2019, se lanzó la campaña dirigida a conseguir 500.000 apoyos para lograr que los nuevos fármacos tengan precios razonables, a través de la difusión de 22.000 pliegues de firmas y mediante la colaboración decidida de multitud de entidades ciudadanas, colectivos y representantes sociales y sindicales.

Todo ello con el objetivo, describió Caballero, de intentar trasladar a la ciudadanía la realidad relativa al sobrecoste que paga el Sistema Nacional de Salud (SNS) a las compañías farmacéuticas, argumentación que cobró forma en charlas y seminarios en los que participaron muy activamente los estudiantes de Medicina y su Consejo Estatal (CEEM).

Parón con la pandemia

Para este ponente, todo iba bien en la recogida de firmas hasta que el pasado 14 de marzo se dictó desde el Gobierno el Estado de Alarma, que se mantuvo vigente hasta el 21 de julio, momento tras el cual, la comisión impulsora de esta iniciativa pidió una prórroga de tres meses que fue concedida por la Mesa del Congreso de los Diputados, aunque resultó infructuosa por la continuidad de los brotes de SARS-CoV-2 y las medidas de separación interpersonal y puntuales confinamientos y cierres de áreas que marcaron los meses posteriores hasta el momento.

Por eso, Caballero anunció que la actual ILP se retira para ser presentada de nuevo en el futuro, una vez que la pandemia haya remitido y se puedan recoger las firmas con normalidad, habida cuenta, reseñó, de que la citada Mesa de la Cámara Baja denegó la posibilidad de contar con otra prórroga por imperativo legal.

En cualquier caso, este ponente adelantó que sus compañeros de iniciativa y él mismo mantendrán sus esfuerzos contra los conflictos de intereses y la falta de transparencia que rodean a la fijación de los precios de los fármacos, dentro de una problemática que se ce agudizada, lamenta, por la pandemia.

Pese a la citada situación, se había logrado sumar cerca de 130.000 firmas, hasta que se decretó el referido Estado de Alarma, con apoyo institucional incluso, como el recabado en Navarra, las Islas Baleares y el madrileño Ayuntamiento de Getafe.

De igual modo, Caballero, que ya tuvo un gran protagonismo social y sanitario cuando fue portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C (PLAFHC), afirmó que hay que decir basta 1.000 veces a los beneficios de miles de millones que consiguen las corporaciones farmacéuticas, desde el ejemplo de que las vacunas deberían ser un bien público no sujeto a las fuerzas del mercado.

Europa responde

Ante todo lo expuesto, este ponente puso el acento en la campaña auspiciada desde la Comisión Europea para la recogida de un millón de firmas destinadas a exigir que los tratamientos y vacunas sean declarados bienes de utilidad pública, iniciativa que empezará, según precisó, el lunes, 30 de noviembre, como refuerzo a la lucha por el derecho a la salud frente a los intereses particulares de los laboratorios.

Mientras, en otro aspecto, Caballero aprecia una semilla de regresión en la Comisión de Reconstrucción del Congreso de los Diputados, al validar y alimentar la colaboración público privada en materia de medicamentos, por haber sido, además, altamente sospechoso, que el propio ministro de Sanidad, Salvador Illa, saliera en comparecencia pública, un día después de haberse difundido las conclusiones de la citada Comisión, para anunciar el nacimiento de un nuevo orden sanitario para España.

Juan José Rodríguez Sendín

Defensa de un derecho humano

El presidente de la Asociación por un Acceso Justo al Medicamento (AAJM), el doctor Juan José Rodríguez Sendín, aseguró que hoy hay muchas más razones que hace un año y medio para defender el acceso al fármaco como un derecho humano frente al exclusivo criterio de negocio que, incluso, puede derivar en riesgo para la vida de las personas que no reciben las terapias que precisan.

Todo ello a partir de dos riesgos sustantivos que expuso el que fuera presidente de la Organización Médica Colegial (OMC). Por un lado, la prerrogativa de las patentes alimentadas por los fondos transnacionales de inversión que dan un poder omnímodo a las compañías y disparan unos beneficios sin freno. Y, por el otro, el efecto de un virus que llegó para trastocarlo todo y empeorar la situación.

Esta es una situación complicada para España, que Juan José Rodríguez Sendín contrasta con la actitud de los Gobiernos de India y Sudáfrica, proclives ahora a la contención del precio de los medicamentos dentro de sus fronteras, con el término medio que representa la UE en su conjunto, aunque ciertamente tibia en su distancia respecto a las reclamaciones de los movimientos ciudadanos, según sentenció.

Sistema equivocado de firma

Con la misma contundencia, Rodríguez Sendín señaló como absurdo que se obligue en España a la recogida individualizada de 500.000 firmas, en un país tan supuestamente avanzado. Por otro lado, y como logro conseguido hasta el momento, señaló el desbloqueo de un artificial status quo que mantenía lugares comunes, como que los altísimos precios de los medicamentos se explican por el aún mayor coste de la investigación farmacológica.

Ello sin que planteamientos así tengan presentes el daño que supone toda esta deriva en precios para las futuras generaciones, como argumentó este ponente. Mantuvo también viva, así, su total incomprensión por la apatía demostrada por los partidos políticos de todo signo ante la barbarie que supone una escalada de precios sin freno como la que se vive en los últimos años.

Ello a pesar del extraordinario crecimiento que se aprecia en las cuentas de resultados, por ejemplo, en el caso de las nuevas terapias CAR-T. En todo esto, Rodríguez Sendín ve unos intereses cruzados por parte de los partidos políticos, aunque, inevitablemente, conduzcan hacia una senda sin salida.

También la formación

No se puede pretender, afirmó este ponente por añadidura, que la formación continuada de los médicos, las enfermeras y el resto de profesionales sanitarios responda siempre a la intermediación de los laboratorios, ya que estos sufragan sus programas educativos sobre los precios de los propios fármacos, con ajustes fiscales a final de año. Finalmente, y a una pregunta de Acta Sanitaria, compartió su profunda decepción por las conclusiones emitidas por la Comisión de Reconstrucción de la Cámara Baja.

Marciano Sánchez-Bayle

Gasto farmacéutico excesivo

El portavoz de la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), el doctor Marciano Sánchez-Bayle, alinea a esta entidad con la ILP al considerar que el gasto farmacéutico es demasiado elevado en España, a partir de datos como que, en 2018, este concepto supuso el 18,6 por ciento del total del gasto sanitario del país, frente a la misma correlación que, en la media europea, fue del  16,3 por ciento, de dicho gasto en medicamentos sobre todo el gasto sanitario comunitario.

Según los cálculos de la FADSP, el gasto farmacéutico en España supone un excedente de 2.100 millones de euros que, en lugar de ir destinado a costear medicamentos, debería estar reservado a reforzar la Atención Primaria y mejorar las condiciones económicas y laborales de los profesionales sanitarios.

Todo ello a tenor de un problema que se agrava con el tiempo, si se tiene en cuenta, según comentó Marciano Sánchez-Bayle, que en 2019, el gasto farmacéutico experimentó un crecimiento del 4,9 por ciento por encima del presupuesto sanitario global, mientras que, en cifras interanuales de 2020, agosto registró una subida del 12,2 por ciento, ya en un contexto fuertemente marcado por la pandemia de la Covid-19.

Asistencia sanitaria comprometida

Ante estas situaciones, Sánchez-Bayle aprecia un horizonte de imposibilidad de futuro para la asistencia sanitaria, porque las Administraciones públicas parecen no hacer nada al respecto, impasibles ante unos beneficios que definió como escandalosos y que impiden, secundariamente, que el SNS disponga de más camas hospitalarias y más recursos para la prevención, por ejemplo.

Dentro del éxito de esta ILP, aunque no completada, este pediatra estima que estuvo el haber sumado a los estudiantes de Medicina, al ser una profesión tradicionalmente muy condicionada por la industria farmacéutica en el pregrado, el Grado, la especialización y el ejercicio profesional.

Resulta imprescindible, según declaró Sánchez-Bayle, que los médicos jóvenes desarrollen un aguzado sentido crítico para darse cuenta de cuando un laboratorio pretende hacer pasar por últimas innovaciones medicamentos que no aportan realmente nada nuevo, puso como ejemplo. Recordó, además, que los políticos están donde están por los votos de los ciudadanos y que se puede y debe influir sobre ellos cuando la causa sea justa y si parecen estar mirando a otros lados.

Ángel Benegas

Activismo estudiantil

El presidente del CEEM, Ángel Benegas, declaró que el activismo de los futuros facultativos encuentra su expresión más nítida en esta ILP, al ajustarse plenamente a su filosofía y al sentido de conciencia social del colectivo, dentro de un posicionamiento opuesto a la industria farmacéutica por cuanto la falta de un acceso justo al medicamento supone un lastre para el futuro de la Medicina, según sus palabras.

Por estas razones, Ángel Benegas afirmó que los alumnos de Medicina están preparados para alistarse en el cambio social que libere en lo posible a los profesionales sanitarios de una formación bastante mediatizada, que incluso impacta en las prescripciones.

Felicitó Benegas a los promotores por llevar la voz de esta ILP a todas las Facultades de Medicina ante un problema que ya llega al conjunto de la ciudadanía desde explicaciones protagonizadas por los propios estudiantes, de lo que deduce un éxito completo de esta iniciativa.

Pablo Martínez Segura

Próximos pasos

Para finalizar, Pablo Martínez Segura, que es informador de salud y farmacia, adelantó que se informará de los próximos pasos que den los organizadores de esta ILP y, muy especialmente, cuando se pueda volver a presentar de nuevo, aspecto que será una muy buena noticia para todos, estima, porque también supondrá que la pandemia de la Covid-19 habrá remitido.