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Violencia obstétrica: violencia de género y violación de derechos humanos

Juan Gervas

 En su análisis de situación, el autor advierte que, con más frecuencia de lo que debería ser normal, la mujer embarazada se convierte en objeto de manipulación en manos de quienes la atienden que, incluso, llegan a convertir el embarazo en una enfermedad. De ahí su apreciación de que, a veces, se esté produciendo violencia de género e, incluso, violación de derechos humanos.

¿Qué es violencia obstétrica?

Es violencia obstétrica indicar una cesárea sin necesidad.

Es violencia obstétrica efectuar una episiotomía, en general.

Es violencia obstétrica que la mujer esté de parto y que las profesionales que la atienden charlen sobre la hipoteca de sus casas, como si no hubiera nadie presente.

Es violencia obstétrica que el hospital sea el único lugar con financiación pública para dar a luz.

Es violencia obstétrica la colusión del anonimato que lleva a que la parturienta no sepa ni siquiera los nombres de las profesionales que le atienden durante el parto.

Es violencia obstétrica que “le presenten” el bebé a la recién madre, cuando es ella la que debería presentar a su bebé a quienes le han ayudado en el parto.

Es violencia obstétrica que en determinados lugares sea reprobable el dar de mamar en público.

Es violencia obstétrica parir inmovilizada y en una posición que es cómoda para los profesionales que le atienden, no para ella.

Es violencia obstétrica obtener una imagen en 3D de la cara del feto, faltando a la ética médica.

Es violencia obstétrica el conjunto y cada una de las viñetas denigrantes y degradantes sobre la atención al embarazo y al parto de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia.

El colmo de la violencia obstétrica es la violencia simbólica que lleva a que la propia mujer reclame tal violencia obstétrica. Por ejemplo, cuando pide ecografías de rutina durante el embarazo. Tal violencia presupone que la realización de ecografías de rutina mejoran el resultado del embarazo, pero ello no se ha demostrado nunca
http://www.uptodate.com/contents/routine-prenatal-ultrasonography-as-a-screening-tool
http://www.cochrane.org/CD001451/PREG_routine-ultrasound-in-late-pregnancy-after-24-weeks-gestation-to-assess-the-effects-on-the-infant-and-maternal-outcomes
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26171896

La violencia obstétrica, violación de derechos humanos

En cierta forma la violencia obstétrica está específicamente tipificada como delito, y en algunos países la legislación es especialmente clara al respecto.

La violencia obstétrica se ejerce contra los derechos humanos de las mujeres por serlo (por ello es violencia de género) y va contra su dignidad e integridad, con el agravante de la especial vulnerabilidad que se da en las circunstancias que rodean a la reproducción http://www.unesco.org.uy/shs/red-bioetica/fileadmin/shs/redbioetica/Revista_7/Art2-BelliR7.pdf

La violencia obstétrica no daña sólo a la mujer, pues también degrada a los profesionales que la ejercen, y va contra su propia ética y su dignidad.

En cierta forma la violencia obstétrica está específicamente tipificada como delito, y en algunos países la legislación es especialmente clara al respecto.

La violencia obstétrica es un problema social, no sólo médico. Por ello “el parto humanizado” es una respuesta parcial, ya que sigue respetando las estructuras jerárquicas y violentas de la ginecología y obstetricia. Esta organización pervive incluso aunque se haya feminizado la profesión, pues el género se construye en un modelo machista y cruel contra la paciente
http://www.scielo.br/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0104-026X2016000100101

Así pues, la violencia obstétrica es una forma de violación de los derechos humanos que implica violencia de género en relación con el embarazo. Como tal abarca desde la concepción hasta la lactancia y no sólo los meses de embarazo y el propio parto. También incluye la violencia ejercida por legos, no sólo profesionales pues aquellos pueden actuar como una especie de para-profesionales, a veces más rigurosos que los propios profesionales. La violencia obstétrica puede depender de individuos y de instituciones.

Porque la violencia obstétrica es innecesaria y está contraindicada científicamente, es necesaria la concienciación

Violencia es la relación interpersonal en la que se provocan daños y/o se produce sometimiento, sea por acción o por omisión. La violencia obstétrica se produce en relación con el derecho a la reproducción y creció con la especialidad de ginecología y obstetricia y con la transformación del cuerpo de la mujer en objeto de biopolítica, pues se controla a la población a través de una medicina sin ciencia ni conciencia que impone normas y conductas.

“Para algunos puede resultar exagerado, al fin y al cabo, si se acaba dando a luz a un niño sano, “¿de qué te quejas?”, se preguntan. Sin embargo, muchas mujeres que han pasado por estas situaciones quedan marcadas con heridas profundas, a veces emocionales, a veces también físicas, que no se olvidan solo porque “lo importante es que el niño esté bien”. Por eso, y porque esta violencia obstétrica es innecesaria y está contraindicada científicamente, es necesaria la concienciación”
http://elpais.com/elpais/2012/11/23/actualidad/1353709369_135370.html

En la literatura científica y feminista la violencia obstétrica se centra en mucho en torno al parto y a los profesionales sanitarios, pero la violencia obstétrica abarca muchos más campos y situaciones de los señalados habitualmente, como ya he destacado en la introducción.

Violencia obstétrica biológica física

La violencia obstétrica incluye la biología física, como la que se realiza con una episiotomía innecesaria (casi todas). También con una maniobra de Kristeller inapropiada (casi todas). Es violencia biológica física, en otro ejemplo, no recibir información sobre el lavado de manos para evitar la infección congénita por citomegalovirus. Es también violencia obstétrica física la realización en el embarazo de ecografías rutinarias, de protocolo. Ejemplo extremo de esta violencia física es la esterilización forzada o sin consentimiento, relativamente frecuente en poblaciones indígenas.

Violencia obstétrica biológica farmacológica

Es violencia social la ideología que no financia públicamente el parto en el propio domicilio

La violencia obstétrica biológica incluye la farmacológica, como el seguir el tratamiento innecesario con yodo (casi todos). En sentido opuesto, es violencia obstétrica no utilizar el yodo siendo necesario por no haber recibido consejo para ello. En otro ejemplo, es violencia obstétrica el someterse sin información suficiente al procedimiento farmacológico de estimulación ovárica para producir óvulos, sea para donación sea para postponer la fertilidad por razones sociales. También es violencia obstétrica emplear la bromocriptina para interrumpir voluntariamente la lactancia. En el mismo sentido, el vacunar contra la gripe a la embarazada. Sirve de ejemplo la prueba del cribado del estreptococo del grupo B y el tratamiento “preventivo” consiguiente http://gbss.org.uk/who-we-are/about-gbs/gbs-prevention/
http://www.cochrane.org/CD007467/PREG_intrapartum-antibiotics-for-known-maternal-group-b-streptococcal-colonization#sthash.Z7XsIT5h.dpuf

Violencia obstétrica psicológica

La violencia obstétrica incluye la psicológica, como el menosprecio a la mujer embarazada sorda en sus visitas de rutina. También el trato ofensivo, por ejemplo durante la atención urgente al aborto involuntario de pacientes con SIDA que requieren legrado. Sirvan de ejemplo los comentarios excesivos y jocosos sobre el dolor en el parto, y su relación con el placer que llevó a la concepción y, en general, todos los comentarios machistas y soeces. Es también violencia psicológica la ejercida por legos que suponen presión sobre la embarazada; por ejemplo, la madre que constantemente le recuerda a la hija que tome el ácido fólico todo los días del embarazo, a sabiendas de que ella decidió tomarlo sólo antes y después de la concepción, como se debe http://bmjopen.bmj.com/content/5/11/e009202?cpetoc
http://www.osakidetza.euskadi.eus/r85-cksalu09/es/contenidos/informacion/sanidad_alimentaria/es_1247/adjuntos/Taller_Yodo_Folico_Peiro.pdf

Violencia obstétrica social

La violencia obstétrica incluye la social, como la que se ejerce contra la mujer al comunicar su cuarto embarazo, del estilo de “Chica, ¡pareces una coneja!”. En otro ejemplo, es violencia obstétrica social la que sufren las mujeres que dan de mamar en público, bien en general, bien por los abusos, comentarios y rechazo en los casos particulares. Es violencia social la ideología que no financia públicamente el parto en el propio domicilio y que rechaza el parto en casa, y a quienes lo eligen y a los profesionales que ayudan, pese a ser un parto más seguro que el hospitalario http://tauja.ujaen.es/handle/10953.1/1544
http://www.cmaj.ca/content/181/6-7/377.full.pdf
http://bmcpregnancychildbirth.biomedcentral.com/articles/10.1186/1471-2393-14-353
https://www.nice.org.uk/guidance/cg190/chapter/1-recommendations#place-of-birth
http://homebirthaustralia.org/13/09/2012/cochrane-review-of-homebirth-updated

Violencia obstétrica institucional

La violencia obstétrica institucional incluye, por ejemplo, las viñetas denigrantes contra la mujer de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia https://www.elpartoesnuestro.es/sites/default/files/2011/09/recopilacic3b3n-de-las-vic3b1etas_1.pdf

También la solución fácil de Consejerías y sociedades científicas de vacunar contra la tosferina a la embarazada sin tomar, al tiempo, medidas para mejorar la vacuna y evitar esta “menos mala solución” https://www.actasanitaria.com/toferina-brotes-epidemicos-sin-antivacunas-y-la-mujer-como-vientre-2/

Es violencia obstétrica institucional no incluir el aborto voluntario entre las prestaciones públicas y/o autorizadas y, en caso de su prestación pública, el ofrecer exclusivamente la atención por el ginecólogo y no por el médico de cabecera y en el propio domicilio. http://equipocesca.org/aborto-voluntario-legal-financiado-publicamente-y-en-casa/

Conviene alejar de la reproducción la atención innecesaria y dañina de cuidados profesionales que transforman salud en enfermedad

En otro ejemplo, es violencia obstétrica institucional el no contar con tiempo libre laboral suficiente para atender al bebé y a la lactancia materna, y que todo ello impida la libertad necesaria para tener los hijos que se quieran a la edad que se quiera sin que se destruyan las perspectiva vitales, de formación y laborales. Es violencia obstétrica institucional el uso docente del cuerpo de la mujer embarazada, de parto y en el puerperio, para enseñar a estudiantes y residentes, muchas veces sin pedir permiso y casi siempre sin la menor delicadeza.

Violencia obstétrica mixta

En algunos casos la violencia obstétrica es mezcla de las anteriores, como la que se produce al aplicar con rigor normas sobre alimentación de la embarazada, tipo la restricción de jamón serrano. El consejo puede ser profesional, erróneo, pero amigos y familiares actúan como “comandos para-profesionales”. Es también mezcla de violencia obstétrica el caso de los “selfies” de estudiantes y profesionales con la mujer durante el parto y en otras situaciones similares.

En síntesis

Ser mujer no es una enfermedad. Estar embarazada y parir, tampoco. Conviene alejar de la reproducción la atención innecesaria y dañina de cuidados profesionales que transforman salud en enfermedad, con el sufrimiento consiguiente.

NOTA

Este texto se basa en el capítulo del mismo título de “El encarnizamiento médico con las mujeres. 50 intervenciones médicas excesivas y cómo evitarlas” (http://www.udllibros.com/libro-el_encarnizamiento_m%E9dico_con_las_mujeres-U420010029#) y en la presentación del autor en la Jornada del X aniversario de organización Don Llum, celebrada el 28 de mayo de 2016 en Barcelona (http://www.donallum.org/blog/jornada-10e-aniversari-setmana-mundial-part-respectat/)

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). jjgervas@gmail.com; mpf1945@gmail.com; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

11 Comentarios

  1. M.Àngels Claramunt says:

    Que una mujer tenga que pasar por tres muertes gestacionales para que tenga “derecho” a estudios para buscar el motivo ¿ Qué tipo de violencia obstétrica es? Institucional?
    Encantada de escucharle el sábado en las Jornadas DONALLUM!

  2. M.Àngels Claramunt says:

    Remarco la violencia obstétrica con ensañamiento que supone que las tres pérdidas tienen que ser consecutivas, si entre las pérdidas llega un hijo/a vivo/a, hay que empezar a contar de nuevo!

  3. Juan Gérvas says:

    -gracias por el comentario, M. Àngels Claramunt
    -la situación refleja violencia obstétrica institucional
    -una sola pérdida debería ser sufiente, salvo circunstancias excepcionales que no llevaran a dudas, como pérdida en accidente de tráfico violento o similar
    -la situación de indefensión de la mujer clama al cielo
    -en fin
    -un saludo juan gérvas

  4. Natxo says:

    Violencia institucional son las mamografias sin información. Pero violencia de genero institucional es que la mamografia te la haga un TER adolescente varón sin previo aviso. De todas maneras como no hay mal qiue por bien no venga le comentare que a mi mujer le ocurrio eso (Un TER adolescente o asi le pareció) y como yo vengo oponiendome a las mamografias de cribado le he enseñado (a MI mujer) multitud de estudios, estadisticas, trabajos, tesis, libros (tengo los tres tuyos) etc…que no surtierón efecto pues se seguia haciendo mamografias. Pero “tocarle” ese chico ha sido la gota que colma el vaso pues ha dicho que nunca mas.
    Pacientes mias me han dicho que entre ellas se rumorea que ponen chicos para disminuir la participación y poder retirarlas, yo no lo creo pero si disminuyen la participación bienvenidos sean

  5. Enhorabuena por el valiente artículo. Sé de lo que hablas, he sido durante tres años director de un hospital maternal público.

  6. Juan Gérvas says:

    -gracias por los comentarios, Natxo y Juan D Tutosaus
    -desde luego, la violencia contra la mujer es casi consustancial a la ginecología
    -es una violencia sociológica, no un hecho aislado
    -lo analizamos en 50 situaciones en nuestro libro “El encarnizamiento médico con las mujeres”
    -en fin
    -un saludo juan gérvas

  7. Querido Juan.
    Como siempre brillante y encorajador tu escrito. Poniendo palabras claras a tantas injusticias como se ejercen en la obstetricia.
    Si embrago me choca que, como la mayoría de las personas, solo hables desde la perspectiva de la mujer y de lo que supone a todos los niveles esas experiencias agobiado el nacimiento y el terrible maltrato que se ejerce contra el bebé, de lo que pocas personas parecen darse cuenta, o por lo menos mencionar.
    Te animo a que con tu maestría para narrar lo que sientes e investigas, un día trates el tema desde la perspectiva del bebé poniéndote en su piel. Me encantaría saber qué piensas sobre ello.

  8. Maria says:

    Yo nunca pensé que esto podía pasar hasta que lo viví en mis propias carnes. Durante muchos meses no podía hablar de mi parto sin llorar de forma desconsolada.con mi primer hijo llegue muerta de miedo y me encontré con una matrona q me recibe con un lo que te queda.maja…..Fue la última vez que se dirigió a mi en todo el parto.. eso y oírla chillar que.mi.parto no era para.poner una epidural cuando.lo.solicite (el.angel fue el anestesista que incluso estuvo a mi lado un rato). Al dar a luz solo la oí toda enfadada que no.podia controlar la.hemorragia y que por eso prefería hacer una episiotomia. No anoto nada de la.hemorragia en el.informe hasta que al día siguiente me caí y me.tuvieron que meter sangre de.forma urgente cuando pedí explicaciones solo escuché te ha tocado la más lista. Lo mejor.fue cuando a.los dos meses vi un anuncio de como.daba una conferencia del trato.humano en el.parto y se permitió el lujo de.comentar a una compañera lo mal que me había portado.en el.paritorio. nunca jamás me.he sentido más humillada e infantilizada. Es una vergüenza el trato al que se les da a las embarazadas y la carrera de obstáculos que supone la.maternidad en este.pais.
    Bravo por la gente que.lucha por cambiar las cosas y dar dignidad a las mujeres

    • Covadonga says:

      La verdad que yo en aquel momento del parto que me pasó todo eso no fui consciente, estaba agotada y fatal, la moral por los suelos. Me dí cuenta meses después. Luego escucho a otras mujeres y no hay una que no hay sufrido violencia obstétrica, es indignante. A mí se me quitan las ganas de volver a parir en un hospital

  9. Covadonga says:

    A mí me dijeron que tuve mucha suerte al parir y después de todo lo que escuché de otras mujeres ya veo que sí tuve dentro de lo malo más suerte. El parto me fue bien hasta que le tocó salir a la placenta, me desgarraron la placenta por quitarmela antes de tiempo, no me dejaron ni tener las contracciones, y tuve una hemorragia, no paraba de sangrar hasta que me pincharon creo que con oxitocina, total acabé con una anemia bastante gorda aunque al preguntar a un ginecólogo que me visitó a la habitación(uno de tantos) me dijo que tenía anemia moderada,cómo? yo sólo sé que no me podía a penas ni mover de lo que me latía el corazón y entre eso y dormir poco por mi bebé, porque a pesar de todo le dí el pecho, me sentía muy mal, fatal y luego escuchar lo que tuve que escuchar… en fin, a ver si esta sociedad deja de normalizar la violencia y nos deja de tratar como si no fuéramos adultas

  10. Juan Gérvas says:

    -gracias por los testimonios y comentarios, Ángeles, María, y Covadonga
    -algún día escribiré desde el punto de vista del bebé, gracias por la sugerencia
    -en lo demás, sólo responder que es un habitus autoritario médico que en la violencia obstétrica afecta a casi todo el personal
    -es inhumano, sin más
    -en fin
    -un saludo juan gérvas @JuanGrvas

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