Política y Sociedad entrevista al nuevo presidente de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas

Antonio Zapatero: Uno de los objetivos de FACME es priorizar la relación “con Administraciones”

Con motivo de su reciente nombramiento como presidente de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME), el jefe del Servicio de Medicina Interna del madrileño Hospital Universitario de Fuenlabrada, el doctor Antonio Zapatero, ha ofrecido a Acta Sanitaria una entrevista en la que, entre otros asuntos, aborda los objetivos que se marcan desde la nueva Junta Directiva de esta organización, como el de “priorizar la relación de FACME como interlocutor con Administraciones e instituciones sanitarias”.

Antonio Zapatero

Acta Sanitaria (AS).- ¿Cómo afronta la labor que desempeñará a partir de ahora como presidente de FACME?

Antonio Zapatero (AZ).- Es un orgullo poder presidir este proyecto, pero también un reto, debido a los grandes desafíos que nos afectan a nivel de formación, relación con la industria (tanto farmacéutica como tecnológica) y apuesta decidida por el trabajo científico técnico de las sociedades científicas integradas en FACME en el cambio y gobernabilidad de un modelo sanitario centrado en las necesidades de salud, en el paciente y el ciudadano y en la obtención de resultados de salud de excelencia en calidad y eficiencia.

AS.- ¿Cómo valora el trabajo desempeñado por su antecesor, Fernando Carballo?

AZ.- El doctor Carballo ha sido un presidente muy activo y que ha ido transformando poco a poco el papel de FACME desde ‘interlocutor necesario‘ hacia el de ‘líder‘ en temas del sector y/o transversales a todas las sociedades científicas, habiendo colocado a FACME como una institución presente en muchos foros.

“El doctor Carballo ha sido un presidente muy activo”

AS.- ¿Qué objetivos se marcan desde la nueva Junta Directiva de la Federación?

AZ.- Favorecer la promoción profesional mediante una adecuada formación basada en el valor, priorizar la relación de FACME como interlocutor con Administraciones e instituciones sanitarias, mantener e incrementar la presencia e influencia de las sociedades científicas en organismos como el Foro de la Profesión Médica (FPME) y unificar líneas de trabajo generando documentos y posicionamientos que favorezcan la misión conjunta de las sociedades científicas federadas.

AS.- ¿Qué destacaría de los compañeros que le acompañarán?

AZ.- Son excelentes profesionales y hemos de agradecerles su compromiso y esfuerzo en beneficio de las sociedades científicas porque suman a su trabajo diario, que no es poco, la labor de representar a FACME.

AS.- ¿En qué punto se encuentra la propuesta de mejoras que se envió a Sanidad en septiembre sobre la formación común de las especialidades en Ciencias de la Salud?

AZ.- Hasta la fecha, no hemos tenido respuesta de las aportaciones que se hicieron al borrador. Estamos pendientes porque es un tema de máxima trascendencia para las sociedades científicas.

AS.- ¿Qué opinan desde la Federación sobre Valtermed y el proceso de su desarrollo e implantación?

AZ.- Aunque se trata de un sistema que el Ministerio, junto con las comunidades autónomas, ha creado para que los profesionales del Sistema Nacional Salud (SNS) y los pacientes dispongan de la mejor información en la toma de decisiones relacionadas con el medicamento, las sociedades científico médicas, como parte interesada y capacitada para aportar conocimiento relevante en su diseño, no hemos recibido solicitud para participar en la elaboración de la propuesta.

Consideramos necesario que el SNS disponga de sistemas de información rigurosos que permitan la evaluación de la efectividad y los resultados obtenidos con los medicamentos y otras tecnologías sanitarias, pero un sistema de información válido, que sirva para toma de decisiones reguladoras y de financiación pública, exige garantías de tipo metodológico, así como garantías de calidad y credibilidad de los datos recogidos. Asimismo, debería facilitar la investigación y también ser útil para proporcionar indicadores de resultados que identifiquen acciones para mejorar el tratamiento que reciben nuestros pacientes. Tenemos dudas de que el sistema propuesto cumpla con estos requisitos.

“Consideramos necesario que el SNS disponga de sistemas de información rigurosos”

AS.- ¿Qué exigencias plantean a la Administración sobre la intercambiabilidad de biosimilares?

AZ.- Estamos convencidos de que el uso de medicamentos genéricos y biosimilares es una herramienta necesaria para una utilización óptima de recursos en el SNS y también de la necesidad de que existan medidas de fomento de su introducción.

Las sociedades científicas médicas buscamos mejorar la relación coste-efectividad de las intervenciones médicas y, entre ellas, está favorecer una prescripción que consiga el mismo efecto clínico al menor coste posible para el paciente y para la sociedad. En este sentido, consideramos clave que las medidas de fomento del uso de genéricos y biosimilares se dirijan a la prescripción médica de los mismos y a reforzar la confianza de los médicos prescriptores y los pacientes en el uso de genéricos y biosimilares. Creemos que sería contraproducente hacer pivotar este plan en políticas de sustitución y cambios de medicamentos, al margen de los médicos, lo que genera, en última instancia, desconfianza por parte de los pacientes.

“Sería contraproducente hacer pivotar este plan en políticas de sustitución”

AS.- ¿Qué retos se proyectan de cara a la  la Fundación Instituto para la Mejora de la Asistencia Sanitaria de la Federación de Asociaciones Científico Médicas (Fundación IMAS FACME)?

AZ.- De la mano de la Fundación IMAS se impulsará el compromiso con la sostenibilidad del SNS. En esta misma línea, fomentará la participación profesional en la toma de decisiones sanitarias y seguirá avanzando para poner en valor la gestión clínica. Además, contamos con el ‘Manifiesto Los Retos del Sistema Nacional de Salud en la Próxima Legislatura 2019-2023’, un documento que recoge una serie de propuestas, cuyo objetivo es mejorar la eficiencia y la calidad del sistema sanitario para garantizar la disponibilidad de recursos y una adecuada atención en base a las nuevas necesidades. No solo señalamos los retos fundamentales, sino que ofrecemos la colaboración de las sociedades científico-médicas para superarlos.