Política y Sociedad Entrevista con el nuevo presidente de SEMFYC, el doctor Salvador Tranche

Salvador Tranche (SEMFYC): La fusión de sociedades de A Primaria, “más tarde o más temprano”

El doctor Salvador Tranche es, desde el recientemente celebrado en la Coruña XXXVI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC), el nuevo presidente de esta sociedad científica. A colación de ello, Acta Sanitaria ha mantenido una conversación con él, de la que se extrae que el “deseo” de una fusión con las sociedades española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y de Médicos Generales y de Familia (SEMG) “se acabará produciendo más tarde o más temprano”. Además, el máximo representante de SEMFYC, que manifiesta que su objetivo “a corto plazo” es “conseguir que la Atención Primaria esté en el debate político”, declara que ésta “se está deconstruyendo”, pese a lo que rechaza ser más vehemente en sus reivindicaciones que su antecesor en el cargo, el doctor Josep Basora, del que asegura que “ha hecho un trabajo extraordinario”.

Salvador Tranche

Salvador Tranche

Acta Sanitaria (AS).- ¿Cuáles son los objetivos que se fija en su mandato recién iniciado como presidente de SEMFYC?

Salvador Tranche (ST).- A corto plazo, queremos conseguir que la Atención Primaria esté en el debate político. Es sorprendente el escaso interés que despierta en los políticos la salud de los ciudadanos, cuando es un elemento clave en el estado de bienestar y reconocido reiteradamente en las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) como la quinta preocupación de los españoles. Para contrarrestar esta situación, hemos puesto en marcha una campaña en redes sociales donde solicitamos un Consejo Interterritorial específico de Atención Primaria, la derogación del Real Decreto 16/2012 y la revitalización de la Atención Primaria.

A medio plazo, trabajaremos para que el médico de Familia, en el ámbito laboral en el que se encuentre, haga lo que tiene que hacer (esto es, que se reduzca la burocracia para que disponga de más tiempo para los pacientes, que se aumente su capacidad de resolución y acceso a la tecnología) y que no haga lo que no tiene que hacer, en el sentido de disminuir aquellas intervenciones que o no aportan beneficio o su eficacia es dudosa. Y, finalmente, sin olvidar continuar con aquellos proyectos ya iniciados como la Academia de Medicina de Familia de España (AMFE) y otros. Queremos poner el foco de interés en el socio, con la puesta en marcha de un proceso participativo (como ya se ha hecho con el código ético, la página web o el modelo de Congreso), cuyo objetivo es conocer las necesidades formativas y curriculares del socio, como un modelo de formación ‘a la carta’.

AS.- ¿Cuál es el nivel de precariedad de los médicos de Familia en España?

ST.- No se puede decir una cifra porque la situación es muy desigual en las diferentes comunidades autónomas, pero sí podemos asegurar que, en general, la precariedad es alta y el malestar entre los jóvenes y no tan jóvenes médicos de Familia es muy notable. Objetivamente existe mucho trabajo, pero de baja calidad. Todavía se siguen haciendo contratos al 50 por ciento y al 75 por ciento, a veces se contrata de lunes a viernes, en otros casos es por horas o cambiando de centro cada día. En mi opinión, obedece más a ineficiencias en la gestión que a ahorro económico. Crearemos una plataforma de registro de situaciones laborales inaceptables para hacérselo llegar a los responsables sanitarios.

AS.- ¿Será usted más vehemente que sus antecesores a la hora de reivindicar a la Administración un mejor trato para la Medicina de Familia?

ST.- No, vehemente en ningún caso, creo que eso no ayuda. Mi impresión es que todos mis antecesores se han preocupado y mucho por reivindicar a la Administración un mejor trato para la Medicina de Familia. La situación laboral en el ámbito en el que los médicos de Familia desarrollan su actividad, como son la Atención Primaria, Urgencias, cuidados paliativos y unidades docentes, entre otros, a día de hoy no tiene nada que ver con la situación en la que se encontraba hace 10, 15 ó 20 años. Es verdad que se ha avanzado mucho, pero también es cierto que queda mucho por hacer. Es muy preocupante la tendencia que venimos observando los últimos años.

“Se está deconstruyendo la Atención Primaria: la crisis se ha cebado especialmente en este nivel asistencial”

Se está deconstruyendo la Atención Primaria: la crisis se ha cebado especialmente en este nivel asistencial. Para el quinquenio 2010-2014, mientras la atención hospitalaria decrecía un 2,2 por ciento (incluso el último año, 2013-2014, creció), la Atención Primaria disminuyó un 5,2 por ciento y, si tenemos en cuenta que la presencia de la tecnología en el ámbito de la Atención Primaria es muy baja, es fácil deducir que ese decrecimiento se ha producido en reducción de gasto en personal.

AS.- ¿Qué porcentaje del gasto sanitario necesita la Atención Primaria?

ST.- Reivindicamos el 25 por ciento, pero se trata de una cifra ‘política’ si se me permite decirlo. Antes hablábamos de tendencias y nuevamente en la asignación del gasto observamos la tendencia de la deconstrucción de la Atención Primaria. El año 2014, el gasto imputable a la atención hospitalaria ha alcanzado su techo llegando al 61,4 por ciento, mientras que la Atención Primaria se queda en el 14,6 por ciento. Nunca (desde el último tercio del siglo XX hasta la actualidad), ni la una fue tan elevada (hospitalaria) ni la otra tan baja (Primaria). Y lo que es más doloroso, incluso el esfuerzo que hace la Atención Primaria en este caso, el ahorro de farmacia ha ido a parar íntegramente a la atención hospitalaria.

“Reivindicamos el 25 por ciento, pero se trata de una cifra ‘política'”

¿Cuánto destinar a la Atención Primaria? Pues lo que haga falta para tener un Servicio Nacional de Salud (SNS) que, teniendo al paciente en su centro de interés, sea eficiente, equitativo, que ofrezca una cartera de servicios homogénea y óptima. Y para eso es necesario, no que la Atención Primaria sea la puerta de entrada, sino que el sistema sanitario pivote o se apoye en la Atención Primaria.

AS.- La Academia de la Medicina de Familia de España (AMFE) acaba de ser presentada. ¿Podría avanzar algo más de lo ya informado en relación con sus pretensiones e intenciones?

ST.- La AMFE nace con el objetivo de consolidar y potenciar el carácter académico de la Medicina de Familia en España, mediante el desarrollo de sus potencialidades como disciplina académica y científica, y consolidándola como área de conocimiento en la universidad. Tras la presentación de la constitución de la Academia, los miembros de la Comisión ‘delegada’ están trabajando intensamente y presentaran sus resultados (propuesta académica y normas de funcionamiento, entre otros) en el último trimestre del año.

AS.- El anterior órgano y el Foro de Atención Primaria hacen visible un acercamiento entre las tres sociedades científicas de la especialidad ¿Es posible una fusión a medio plazo? ¿Es usted partidario de ella

ST.- La Asamblea de Socios de SEMFYC, en dos ocasiones, ya manifestó su aprobación para la fusión de las sociedades de Medicina de Familia y, en SEMFYC, mantenemos esa visión y creemos que ese deseo se acabará produciendo más tarde o más temprano. Estoy firmemente convencido de que una sociedad única de Medicina de Familia nos dotará de una fortaleza envidiable a la hora de defender la Medicina de Familia y el sistema sanitario público. Creo que estamos ante una oportunidad.

“Estoy firmemente convencido de que una sociedad única de Medicina de Familia nos dotará de una fortaleza envidiable”

Es verdad que existen dificultades que es necesario armonizar y resolver, pero no encuentro, no veo obstáculos insalvables, que impidan que avancemos en ese sentido. Poco a poco, respetando el ritmo de cada organización, creo que se va trabajando en este sentido. En mi opinión, y no creo confundirme, las otras dos sociedades comparten el mismo pensamiento o el mismo deseo.

AS.- ¿Cómo valora el trabajo desarrollado por su antecesor en SEMFYC, el doctor Josep Basora?

ST.- Pues yo creo sinceramente que ha hecho un trabajo extraordinario. He trabajado estrechamente con él y soy conocedor de la honestidad, capacidad de trabajo y generosidad del doctor Basora con SEMFYC. Asumió la Presidencia de la organización en un momento económico muy difícil, en plena crisis económica, y ha conseguido, con el esfuerzo de todos y muy especialmente de la estructura, mantener la organización e incrementar su independencia. Ha consolidado el liderazgo profesional de SEMFYC en la Medicina de Familia, ha recuperado el diálogo con las otras sociedades de Medicina de Familia, ha promovido la creación de la AMFE, ha defendido el profesionalismo y el compromiso ético de los médicos de Familia, oponiéndose al Decreto 16/2012, ha puesto en marcha procesos participativos como el Código Ético y el Modelo de Congresos, y podría seguir. Es obligado decir que todo esto no lo ha hecho sólo. SEMFYC, sus Juntas Permanente y Directiva, y su estructura han estado detrás. No hubiera sido posible de otra manera.

 

 

 

1 Comentario

  1. Pablo Simón Lorda says:

    Bien…., pero como no sea más “vehemente” nos irá mal.
    Es precisamente la falta de “vehemencia” del colectivo de Atención Primaria la q nos ha traído hasta aquí… En fin…..
    Suerte!!!