Política y Sociedad Para crear un sistema sanitario sostenible

Ministros de Sanidad del G7 señalan la necesidad de extender la cobertura sanitaria universal

— Madrid 19 Sep, 2016 - 6:13 pm

Los ministros de Salud de Canadá, Alemania, Italia, Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos y Japón, integrantes del G-7, dedicaron su reunión en Kobe (Japón), los días 11 y 12 de septiembre, a buscar maneras de cooperar para crear un sistema de salud universal, sostenible y asequible para combatir la tendencia global del envejecimiento de la población, con especial referencia al abordaje de la demencia como tarea pendiente.

Extender la cobertura universal, dar respuesta a emergencias de salud pública, combatir la resistencia a los antimicrobianos, fomentar la investigación y el desarrollo, y, en definitiva, construir sistemas de salud sostenibles figuran entre las principales propuestas de los ministros de Salud de las siete principales potencias mundiales (G-7) ante los cuatro grandes desafíos sanitarios, según se desprende de las conclusiones de la reunión.

“La seguridad sanitaria a nivel mundial es una de las máximas preocupaciones para el G-7. Teniendo en cuenta que los continuos esfuerzos son cruciales para reforzar la estructura sanitaria mundial, nos comprometemos a supervisar aún más el progreso como parte de los mecanismos puestos en marcha por  la OMS”, declaran. En este sentido, ratifican a esta organización de la ONU en su  principal rol coordinando y liderando las respuestas en emergencias sanitarias a nivel mundial. Sin embargo, no descartan otras acciones inmediatas que respondan a las emergencias sanitarias.

Cobertura universal y envejecimiento activo

Lograr la cobertura universal de salud es otro de los retos a los que los líderes mundiales instan a afrontar, para lo que se requieren mecanismos a implantar en los sistemas sanitarios capaces de responder a desafíos como enfermedades infecciosas, no transmisibles, desnutrición, salud reproductiva y promoción de la salud para todos. En particular, dichos mecanismos deben dar respuesta a necesidades específicas a las poblaciones más vulnerables como los mayores, refugiados, inmigrantes y menores.

En sus conclusiones, el G-7 también alude al envejecimiento activo para el cual deben estar preparados los sistemas sanitarios. Deberán ofrecer una atención médica de calidad y cuidados a largo plazo dirigidos a las poblaciones que van envejeciendo, a las cuales también hay que destinar más investigación, tecnologías, y más estudios sobre las necesidades de salud de estos grupos poblacionales.

En referencia al creciente envejecimiento entre la población, los jefes de salud del G-7 se centraron, por primera vez, en la demencia, y confirmaron la necesidad de abordar este problema de salud creciente en todo el mundo, con aproximadamente 47 millones de personas que viven con la enfermedad.

Asimismo, se hace un llamamiento para participar en el Sistema de vigilancia global de resistencia a los antimicrobianos (GLASS) y considerar la posibilidad de prestar apoyo a los países de ingresos bajos y medios para desarrollar las capacidades de laboratorio necesarias para el control y la vigilancia de la resistencia bacteriana al uso de antimicrobianos.