Política y Sociedad En la presentación del Informe 2012-2013 sobre la actividad sanitaria madrileña

El consejero de Sanidad de Madrid desea que sean cero las derivaciones a la privada

Zaída Sampedro, Javier Maldonado, Javier Rodríguez, Belén Prado y Mariano Alcaraz

Zaída Sampedro, Javier Maldonado, Javier Rodríguez, Belén Prado y Mariano Alcaraz

Dando cumplimiento a su palabra, el consejero de Sanidad de Madrid, Javier Rodríguez, compareció este viernes ante los medios para rendir cuentas y desmentir con datos a cuantas asociaciones, sindicatos y partidos políticos les acusan de estar llevando a cabo una labor soterrada de privatización.

Una de las declaraciones más significativas realizadas por el consejero es la aspiración o tendencia de llegar a cero derivaciones a centros privados, “a hacer las cosas con nuestros propios recursos”. Como datos globales más relevantes ofrecidos y recogidos en un breve documento-resumen  fueron que los hospitales de la red pública realizaron en 2013 casi el 96 por ciento de todas las operaciones del SERMAS y que las derivaciones de pacientes a centros concertados (4,3 por ciento) se redujo en un 17 por ciento.

Sí se puede con nuestros propios recursos

En el turno de preguntas, el consejero Javier Rodríguez insistió en la productividad cada vez mayor de los centros que componen la red pública y en “la utilización de más recursos propios y menos ajenos”; a lo que añadió que las reducciones de las derivaciones se habían dado en todos los hospitales, aunque más tarde reconocería que no disponen de datos desglosados de lo ahorrado por ese concepto, aunque prometió tenerlo en cuenta  al estimar “que es un dato interesante”. En respuesta a la cuestión de si el presupuesto para los concertados sigue siendo el mismo, pese a la significativa bajada de derivaciones, argumentó que el presupuesto como su nombre indica es “pre-supuesto” y que está basado en una afluencia masiva, con lo que en el reajuste se echarán cuentas y el dinero sobrante se derivará a otras partidas.

Haciéndose eco de lo dicho por el consejero, el director general de Asistencia Especializada, Mariano Alcatraz, parafraseó al presidente norteamericano Abraham Lincoln con “Se puede engañar a todos alguna vez, o engañar a algunos siempre, pero no se puede engañar a todos siempre”, para refutar las acusaciones de “privatización encubierta con derivaciones de pacientes a los hospitales privados”. Así que comenzó por desgranar los datos globales, para pasar a la pormenorización de los más relevantes; datos referidos a los 30 hospitales en los que se han producido intervenciones quirúrgicas y técnicas diagnósticas y las cifras correspondientes a urgencias de los 37 hospitales de la Comunidad madrileña que desarrollan esta actividad.

La realidad sanitaria en números

Así que la realidad sanitaria madrileña puesta en los números más relevantes señala que el año pasado los hospitales de la red pública realizaron el 95,7 por ciento (430.293 de todas las operaciones del SERMAS), de un total de 449.736 y que solo el 4,3 por ciento (19.443) de las intervenciones fueron derivadas a clínicas concertadas.

Reiteraría más tarde el consejero que dichas derivaciones estaban fundamentadas en dar cumplimiento al compromiso de su partido de 30 días de espera (desde la última prueba del anestesista). Matizaría más que su obligación en caso de retraso es ofrecer al paciente la posibilidad de ser derivado. Y evaluó como un acto de irresponsabilidad la campaña en contra de las derivaciones a la privada.

En 2013 el porcentaje de cirugías derivadas sobre el total pasó de un 5,2 por ciento a un 4,3 por ciento (el 17,3 por ciento). Y las pruebas diagnósticas derivadas a concertados se redujeron entre 2012 y 2013 en 38.386, lo que significa una bajada del 9 por ciento al 6,9 por ciento.

En el apartado de las ecografías  consta que durante el año pasado el 90,3 por ciento fueron realizadas en el sector público y las derivadas bajaron en algo más del 14 por ciento. Las mamografías “realizadas con nuestros propios medios” (como le gustó repetir al consejero) ascendieron a un 97, 8 por ciento y la reducción a privados la situó en un 43 por ciento.

Similares cifras son aplicables a los TACs, cuya derivación bajó un 37,5 por ciento (2012-2013). Los datos referidos a las resonancias magnéticas también responden claramente a las afirmaciones de la Consejería puesto que el casi el 86 por ciento fueron practicadas en la pública y las derivaciones bajaron casi un 23 por ciento en 2013.

Saturaciones ocasionales en urgencias

Los datos indican que la asistencia en urgencias se mantuvo estable durante los últimos años y que el número de ingresos hospitalarios desde las mismas fue de un 11 por ciento. En este punto el consejero desmintió las denuncias de colapso en las urgencias madrileñas oponiendo la incorporación al sistema de los nuevos hospitales como el de Torrejón y el Rey Juan Carlos y las obras realizadas para ampliar y mejorar la asistencia; sí que reconoció que, “como ocurre en todos los países del mundo”, pueden haber picos puntuales en épocas de epidemia como la gripe y eligió como símil lo que ocurre en las carretas cuando hay un puente festivo.