Política y Sociedad Para que sea oficial "lo antes posible"

Cataluña acuerda con los enfermeros su propio Decreto de prescripción de medicamentos

— Barcelona 31 Mar, 2016 - 5:57 pm

La Consejería de Sanidad de la Generalitat de Cataluña ha anunciado que alcanzó y cerró un preacuerdo con los enfermeros de esta comunidad autónoma para la próxima disposición de un Decreto regional sobre indicación autónoma y prescripción colaborativa de medicamentos.

cataluna_decretoEste principio de convenio, que fue establecido por parte del titular de la cartera sanitaria del Gobierno autonómico, Antoni Comín, y representantes del Consejo de Colegios de Enfermeros de Cataluña, será oficial “lo antes posible”, según indicaron ambas partes. El mismo surge coincidiendo en el tiempo con la propuesta, por parte del Ministerio de Sanidad, de celebración de un Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS), en el que podría incluirse un debate en relación con el Real Decreto de Prescripción Enfermera.

El objetivo de la mencionada norma catalana en ciernes es “que permita a este colectivo la indicación autónoma y la prescripción colaborativa de medicamentos y productos sanitarios”, manifestó Antoni Comín en relación con los enfermeros, destacando también que este entendimiento “supone avanzar en el empoderamiento de estos profesionales”, lo que se produce tras la aprobación de la citada norma estatal, “que limitaba esta capacidad y dejaba a los enfermeros en una situación de inseguridad jurídica”.

A juicio del máximo responsable de la Administración sanitaria del Ejecutivo catalán, la normativa futura busca “eliminar cualquier ambigüedad sobre su marco de actuación”. Así, el preacuerdo contempla “que no sea obligatoria una acreditación para la indicación autónoma de medicamentos y productos sanitarios no sujetos a prescripción médica”, explicó.

Además, el decreto regional recoge que en los fármacos que están sujetos a prescripción, “el centro de esta prescripción colaborativa deben ser estos protocolos y guías” de Cataluña, afirmó Comín. Por último, “implica la creación de una Comisión de Práctica Asistencial que deberá velar para cumplir un doble objetivo: identificar los ámbitos en los que es necesario disponer de estos protocolos y garantizar que se cumplen las pautas de armonización en el uso y la elaboración de estos protocolos”, declaró.

En ningún caso entra en contradicción con el marco jurídico vigente

El consejero de Sanidad de la Generalitat de Cataluña, que expuso que el decreto autonómico “en ningún caso entra en contradicción con el marco jurídico vigente”, invitó al “consenso” con el primordial objetivo de “defender el decreto de prescripción enfermera y garantizar la calidad de la realidad asistencial”. “Cuento con todos los grupos parlamentarios”, enfatizó.

“Ya tenemos un preacuerdo con el Consejo de Colegios de Enfermeros y queremos convertirlo en un acuerdo sumando el colectivo de médicos”, prosiguió Comín, que añadió que éste busca complementar la norma estatal “que, tal y como está redactada, vulnera la dignidad de la profesión enfermera al vaciarse de competencias y contraviene la colaboración con que actúan médicos y enfermeros”.

 

 

 

1 Comentario

  1. Cuidado con trivializar demasiado sobre este tema. El título de médico es también, metafóricamente habalano, una suerte de “licencia para matar”. Por lo anterior, ser médico acarrea una tremenda responsabilidad profesional.
    Los fármacos son química, con fecuencia peligrosa (eso se conoce como iatrogenia). Por lo anterior, no pueden ser prescritos, nada más que por quienes, con criterio facultativo,los consideran necesarios para el paciente, tras haberle diagnosticado una determinada enfermedad y formando parte de un plan terapéutico(esto se llama tratamiemnto médico). La incertidumbre siempre está presente alrededor de la ciencia médica. Sin ella, no existiría praxis clínica. Para mi, no es indigno que me impidan intervenir quirúrgicamente: no soy cirujano… ¡Tan elemental como eso!
    ¿Es indigno, para los enfermeros, que se les niegue esa facultad (la de prescribir) y por tanto, esa metafótica “licencia para matar”?