Política y Sociedad Según el último café con el futuro de la Sanidad organizado por SEDISA

La vuelta a la normalidad deberá dar mayor protagonismo gestor a los profesionales sanitarios

La vuelta a la normalidad deberá dar mayor protagonismo gestor a los profesionales sanitarios, tal como se ha insistido en el último encuentro digital convocado por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), titulado ‘El café de la vuelta‘, dentro de sus citas con el análisis y las propuestas necesarias para la recuperación de la actividad en el sector de la salud con carácter reformista.

Este ciclo de webinars cuenta con el patrocinio de la compañía farmacéutica Johson & Johnson. En su primera entrega, abordó la cuestión de la mesogestión sanitaria y tratará en su tercera sesión, después de estar dedicada la presente a los profesionales sanitarios y la gestión clínica, a la realidad de la Sanidad Privada tras la pandemia.

Joaquín Estévez

Dedicada a los profesionales sanitarios

El presidente de SEDISA y de su la Fundación, Joaquín Estévez, entiende como más urgente que nunca conocer la perspectiva de los profesionales sanitarios después de unos meses de trabajo tan duro en respuesta a la pandemia de la Covid-19 y con tantos compañeros infectados y fallecidos.

Joaquín Estévez, que agradeció expresamente al director médico de Johnson & Johnson, el doctor Manuel Vilches, poder celebrar esta serie de encuentros de alto contenido técnico, también hizo algunas reflexiones de calado en este evento.

Visión holística y gobernanza

Por un lado, el presidente de SEDISA estima que, durante la crisis asistencial, se echa de menos la formación holística de los profesionales sanitarios, especialmente médicos, dado que se había perdido previamente en favor de una dominante superespecialización.

Mientras, en el otro aspecto, y al tener en cuenta que el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), el doctor Serafín Romero, también participaba en el webinar, recordó que esta corporación y la propia sociedad directiva convocante unieron fuerzas en 2004, fecha de su fundación, para alcanzar un posicionamiento común para la mejora de la gobernanza de la Sanidad.

Antonio Zapatero

Debilidades y aprendizajes

El presidente de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME) y viconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19 del Gobierno de la Comunidad de Madrid, el doctor Antonio Zapatero, empezó su intervención con la imagen aún muy viva en la retina de aquella mañana del 21 de marzo en la que tuvo que ponerse al frente del hospital de campaña creado en IFEMA, un momento crucial en el que todos los profesionales sanitarios, trabajadores y voluntarios allí reunidos se miraron directamente a los ojos y, sin decir palabra, se propusieron sacar aquel magno proyecto adelante.

Todo ello en días en las que la lectura de un artículo científico con testimonios de médicos de Bérgamo, ciudad italiana especialmente castigada por la Covid-19, aún se hacía cruces por una pandemia propia de países de rentas bajas y capaz, sin embargo, de poner en estado de sitio a Lombardía, una de las regiones más ricas de Europa.

Los datos de un esfuerzo colectivo

Para Antonio Zapatero, las barreras entre las especialidades clínicas quedaron desdibujadas durante la pandemia, con el ejemplo prototípico desarrollado en IFEMA, en el que llevaron la mayor carga médicos de Familia y donde se demostró el mayor entusiasmo del personal civil y militar al montar camas sin descanso para ingresar a 1.300 pacientes a primeros de abril, junto a un equipo de compañeros recién graduados en Medicina que realizaron más de 18.000 llamadas para mantener informados a los familiares de los pacientes de la Covid-19.

Antonio Zapatero sostuvo que la implicación de todo el sector sanitario fue transversal durante la crisis, aunque se detectó una formación deficiente en muchos especialistas a la hora de hacer reanimaciones cardiovasculares y de coger vías, y ante el hecho de que solo supieran intubar correctamente a los enfermos los internistas y los anestesistas, junto a la carencia general de no contar con un plan sanitario para hacer frente a catástrofes.

En cualquier caso, este ponente elogió una actuación multiprofesional de gran generosidad en todos los perfiles, como demostró el tendido de 32 kilómetros de red de cobre para el oxígeno terapéutico instalado en tiempo récord por parte de 250 fontaneros que se presentaron voluntarios sin pretender percibir ni un euro por su ayuda.

Encontrar cama desesperadamente

Pese a ello, y después de días en los que lo más grave era encontrar hueco para 2.500 pacientes, Zapatero destacó el acierto de la Administración de la región al haber cuadruplicado el número de camas hospitalarias hasta llegar a las 24.000, un acierto que también supuso incrementar la capacidad regional para la realización de pruebas PCR, cuya tecnología solo estaba disponible en cuatro hospitales madrileños al empezar la pandemia.

Imprevisión central

Sin ánimo de polemizar, el nuevo viceconsejero del Ejecutivo autonómico observa carencias manifiestas en la compra centralizada de material sanitario en el  “mercado persa” en el que se convirtió China, en cuyos aeropuertos se decidía que los aviones volaran a los países que fueran mejores postores en una suerte de almoneda mundial, sin que conseguir los contratos supusiera disponer de material homologado, señaló, tal como se pudo comprobar en el pabellón 10 de IFEMA.

Sobre su puesto de trabajo matriz, en el madrileño Hospital Universitario de Fuenlabrada, Zapatero aseguró que tuvo que darse la vuelta en tres semanas, desde que llegó el primer paciente de la Covid-19 en la segunda semana de marzo, para, luego, tener que atender a 150 pacientes y, más tarde, hasta 350 para su ingreso. Desde estas cifras, tuvo palabras de alabanza por el gran papel jugado por Enfermería a lo largo de esta crisis, tanto en IFEMA como en Fuenlabrada.

Dudas terapéuticas

Zapatero declaró que el mejor tratamiento para esta pandemia, y otras que vengan, es la conducta responsable de cada uno, especialmente al reparar en la falta de evidencia diagnóstica, antes, y de tratamientos, hoy, con un arsenal terapéutico en el que la hidroxicloroquina parecía la piedra filosofal, junto al tocilizumab, y ahora todo el protagonismo va para el corticoide dexametasona.

Desconfianza incomprensible

En sintonía con la OMC, este ponente reclamó que se tenga en cuenta, de verdad, la opinión de los profesionales sanitarios, en contraposición al desdén administrativo que se desprende de una regulación desafortunada para la especialización y un sistema de elección de destinos de Médicos Internos Residentes (MIR) muy cuestionable, al parecer que la opinión de los médicos causa una desconfianza incomprensible en las altas instancias.

Mirar atrás sin ira

De cualquier forma, Zapatero prefiere asumir sin acritud la tragedia vivida por los profesionales sanitarios, castigados por un número excesivo de infectados y muertos que deberían haber sido evitados, en paralelo al drama social vivido en las residencias y domicilios de mayores, con el ejemplo máximo de la ciudad estadounidense de Filadelfia, en la que falleció la mitad de la población ingresada, según la revista JAMA.

Desde esta perspectiva, este ponente propuso alejar lo sanitario de la refriega política y confiar a intensivistas, salubristas, preventivistas y epidemiólogos un plan de contingencias que se prepare para un posible rebrote en otoño, que podría complicarse con la gripe u otros patógenos respiratorios.

Todo ello al estar vigentes algunas dudas, como saber si será conveniente vacunar o no contra la gripe estacional en la próxima campaña o conocer el resultado que se hace del seguimiento del nuevo coronavirus en las aguas fecales, entre otras vías abiertas de investigación.

Manuel Vilches

Hacer todos de todo

En su copresentación del webinar, Manuel Vilches alabó la multidisciplinaridad demostrada por los profesionales sanitarios durante la crisis, con ejemplos como el de los médicos de Familia llevando el mayor peso del hospital de emergencia creado en IFEMA y los cirujanos que tuvieron que aplicarse a todo tipo de menesteres asistenciales

Para Vilches el SARS-CoV-2 reduce en la actualidad sus peores efectos sin que esto signifique que las cosas se estén haciendo bien, con el problema añadido que supone ahora retomar las otras enfermedades dejadas de lado al dar toda la prioridad a la lucha contra la pandemia.

Observa el director médico de la compañía patrocinadora un cambio de actitud en los pacientes, al haber pasado de un excesivo presencialismo sanitario, especialmente en urgencias, a rehuir la asistencia por miedo a los contagios, ocasión que encuentra propicia para empezar a hacer las cosas de una forma distinta.

Aconsejó Vilches, además, que todos los implicados en mejorar la salud de los españoles deben aplicarse a la tarea de lograr un buen plan para contingencias futuras, con el gran trabajo que tienen los políticos por delante, desde ahora, para gestionar todos los millones de euros que arbitrará el Gobierno.

Serafín Romero

Por la seguridad general

Serafín Romero transmitió su gratitud personal e institucional por la gran labor realizada en el hospital de IFEMA por Zapatero y su equipo en momentos de enorme incertidumbre, al tiempo que se propuso complementar con sus aportaciones algunos de los temas expuestos con precisión por este primer ponente.

Además de felicitar a SEDISA por el acierto de convocar estos cafés para el debate técnico y científico, Romero insta a que los profesionales, y el resto de la población, tengan muy presente que el peligro que representa el nuevo coronavirus no pasó, ni pasará hasta que se disponga de tratamientos y vacunas eficaces, habida cuenta de que aún no se sabe, a ciencia cierta, si el calor estival podrá anular al patógeno o no.

Tomárselo en serio

El presidente de la OMC recordó que hay que mantener vivas todas las medidas de protección colectiva, como son la distancia entre personas, la constante higiene de manos y el uso permanente de mascarillas en contextos sociales, además de proceder al aislamiento y cuarentena de los nuevos diagnósticos, a diferencia de la laxitud auspiciada desde el poder político durante el pasado mes de febrero.

Todo ello para alcanzar en la nueva normalidad, la pulcritud que defiende en un documento importante la asociación de cirujanos, con objeto de blindar a las profesiones sanitarias y la sociedad en general ante posibles rebrotes, después del altísimo número de compañeros infectados.

Como denunció la campaña de la OMC para no sufrir “ni un día más sin protección, ni contar con un test de menos”, momento en que entonó Romero un sentido adiós por los 70 sanitarios fallecidos y el gran gran riesgo asumido por todos ellos, sus propias familias y el conjunto de los pacientes.

Compromiso ético y social

Reiteró el presidente de la OMC que esta sigue comprometida con la sociedad y los médicos, una profesión de la que destacó su creatividad y entusiasmo en los momentos más difíciles, capaz, también, como añadió, de superar espacios estancos, aunque echara en falta más de una vez una formación troncal de todas las especialidades médicas, indebidamente abandonada.

Todo ello dentro de un abandono político sanitario que también dejó en dique seco la cuestión de la gestión clínica, como si hubiera un injusto descrédito ministerial hacia las potenciales aportaciones de los profesionales sanitarios.

Vislumbra Romero una nueva normalidad en la que la profesión médica tendrá que reinventarse para dar la mejor atención a la población de personas con patologías crónicas, para ir al encuentro de los pacientes que dejaron de acudir a los servicios asistenciales tanto por miedo a contagiarse de SARS-CoV-2 como por las limitaciones a la movilidad impuestas por el Estado de Alarma.

Salir mejor que al entrar

En resumen, el presidente de los médicos de España estima que no se puede salir de la pandemia con los mismos problemas con los que se entró en ella, en un momento en el que la economía parece devolver los asuntos asistenciales a un segundo plano y cuando es más necesario que nunca lograr el Pacto político por la Sanidad, auspiciado por el acuerdo alcanzado con el Ejecutivo central en 2013, cuna del Foro de las Profesiones Sanitarias.

Ello para lograr más financiación, más recursos humanos y más Salud Pública desde un Ministerio de Sanidad que debería salir reforzado en sus competencias después de esta crisis. Finalmente, Romero fue el ponente que también puso el foco en el nuevo brote, o rebrote, de coronavirus detectado en la ciudad china de Beijing, con el deseo de que esto no se vuelva a convertir en una nueva pesadilla para el planeta.

Diego Ayuso

Enfermería, logística y dotes organizativas

El secretario general del Consejo General de Enfermería, Diego Ayuso, dio voz a las 316.000 enfermeras que componen el colectivo profesional más numeroso de la Sanidad, caracterizado siempre por estar 365 días del año al lado de los pacientes.

Sobre estos profesionales que supieron estar en primera línea asistencial, también destacó Diego Ayuso su importante labor logística y organizativa para reconvertir y transformar hospitales y hoteles en espacios asistenciales y para desandar también ese camino, con un importante papel a jugar durante la desescalada y la difusión de la prevención.

Para Ayuso, Enfermería es partidaria de cambiar el actual modelo sanitario mayoritariamente centrado en los hospitales y que deja a la Atención Primaria una función meramente reactiva, en lugar de potenciarla para impulsar la prevención de las patologías y la promoción de la salud, especialmente para los colectivos más vulnerables.

Mejoras pendientes

Para el secretario general de esta corporación, durante la crisis no se reforzó, como se debería, el papel de las enfermeras de enlace, en un contexto de parón reformista que aún no resolvió el desarrollo competencial de todas las especialidades enfermeras tras una década de indefinición administrativa y titubeos ministeriales.

Ayuso, que apuesta sin reservas por las enfermeras especialistas, detecta, sin embargo, que faltan 15.000 compañeras en Atención Primaria y que todavía no se da capacitación a la especialidad ya aprobada de Enfermería Geriátric, con el agravio que supone conocer este déficit al comprobar que siete de cada 10 fallecimientos por la Covid-19 tuvieron lugar en centros sociosanitarios.

Ratio insuficiente

Esa carencia general de estos profesionales en el Sistema Nacional de Salud (SNS) se expresa, según datos de este ponente, con una ratio de 5,8 enfermeras por cada 1.000 habitantes, muy alejada de la media europea (8,5). También sobre la pandemia, encuentra por debajo de lo real la cifra del 22,5 por ciento de profesionales sanitarios infectados.

A la vez, Ayuso razonó que, si bien es necesario contar con 3.000 respiradores nuevos, también es cierto que resulta imprescindible aumentar el número de enfermeras necesarias para usarlos. Desde su experiencia personal de 10 años con pacientes críticos, destacó el acierto de haber creado circuitos asistenciales específicos para Covid-19

Volver a los centros asistenciales

El secretario general del Consejo General de Enfermería explicó que los pacientes ya pueden volver a los centros sanitarios porque estos garantizan la seguridad, al ser este el medio para recuperar a los crónicos que aguantan sus dolencias en casa por miedo a potenciales contagios en los entornos clínicos.

Para Ayuso, las políticas de salud deben ser contempladas desde el criterio técnico de los profesionales sanitarios, con la convicción también de que invertir en tener más enfermeras es muy rentable y da más salud a la población. Como última reflexión, otorgó el mayor protagonismo a las enfermeras escolares en la vuelta a las aulas que implicará la nueva normalidad.

Eduardo García-Granero Ximénez

Quirófanos y PCR

El presidente de la Asociación Española de Cirujanos (AEC), el doctor Eduardo García-Granero Ximénez, habló en nombre de 4.500 especialistas del país que supieron bajar a urgencias durante la pandemia, siempre que fue necesario.

Todo ello al ser la sociedad médica a la que representa una de las primeras en actuar para tener un posicionamiento de seguridad en el que se exige tener prueba PCR bien hecha antes de entrar en quirófano, sin querer entrar a valorar, en ese momento, el brote ocurrido en el vizcaíno Hospital de Basurto.

Después de tener que modificar la organización de los hospitales, este ponente lamenta que no se escuche a los profesionales sanitarios y que las normas lleguen desde arriba, tarde o de forma contradictoria, en un momento actual en el que se opera a pacientes de prioridad 1, con cáncer, y de prioridad 2, con hemorragias y obstrucciones que también se intervienen en horario de tarde, con un lógico incremento de costes.

El presidente de la AEC defiende la superespecialización médica y la gestión profesional en los hospitales y anima a todos a estar preparados ante un repunte que podría surgir en julio u octubre, para lo cual deberá existir un adecuado número de camas y Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), además de, si fuera posible, permitir a los profesionales asistenciales crear sus propios equipos.

José Polo

Perder el miedo al médico

El vicepresidente primero de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), el doctor José Polo, tuvo un sentido recuerdo para los fallecidos y para el excelente trabajo realizado, desde el principio de la crisis, por los profesionales sanitarios, a pesar de la evidente falta de previsión vista en la política y la gestión sanitaria.

Por todo ello, José Polo pide que se escuche más a médicos y enfermeras para no volver a pasar por una etapa tan dramática como la vivida en los últimos meses, periodo tras que el que, como se teme, viene ahora una gran avalancha de pacientes crónicos que vieron interrumpidos sus tratamientos, en un contexto de creciente depresión y ansiedad en el que los pacientes empiezan a perder el miedo de volver al médico, generado por el SARS-CoV-2.