Punto de vista efectos de la emergencia sanitaria en hombres y mujeres

Vislumbrando con Inteligencia Artificial la perspectiva de género en COVID-19

El trabajo ofrece algunos aspectos de cómo afecta la covid19 a hombres y mujeres, proceso en estudio para comprender los efectos de la emergencia sanitaria.

Desde el inicio de la irrupción de la pandemia en nuestro país hace más de un año, en Savana nos marcamos el compromiso de ayudar a la comunidad médica a entender con nuestra tecnología sanitaria los numerosos interrogantes que persisten en torno al letal SARS-CoV-2, así fue como pusimos en marcha el macroestudio internacional Big COVIData. Dirigido por investigadores y médicos de varios hospitales en España, en los momentos más álgidos de la pandemia, el estudio ha arrojado respuestas y predicciones clínicas de calidad en un tiempo récord para mejorar la prevención, investigación y gestión médica sobre la pandemia.

En concreto, me gustaría centrarme en la investigación “Evidencia de las diferencias de género en el diagnóstico y gestión de pacientes con COVID-19″, publicado en la revista científica Journal of Women’s Health, donde analizamos el impacto de género en el coronavirus. En la investigación que hemos realizado entre 4.780 personas diagnosticadas con coronavirus, de las cuales 2.443 eran mujeres (51%), con una edad media de 61 años, frente a 63 años en el caso masculino, hemos evidenciado diferencias de género tanto en el diagnóstico, como en las manifestaciones clínicas y tratamiento de los pacientes con coronavirus.

Mujeres y hombres

En nuestro estudio de género hemos hallado importantes diferencias en el diagnóstico, manifestación clínica y tratamiento de la COVID-19

En el intervalo de 15 a 59 años, se contabilizaron claramente más mujeres que hombres con COVID-19 y la prevalencia femenina observamos que era más acusada en el tramo de entre 30 y 39 años, mientras que el coronavirus registra cifras mayores en las mujeres a partir de los 80. Asimismo, pudimos advertir que las mujeres con coronavirus no sólo pierden más el olfato y el gusto que los hombres, sino que son más propensas al dolor de cabeza (11,3 % frente al 7,1 %) y al de garganta (1,1 % versus el 0,8%). En el caso de los hombres con coronavirus, observamos que sus patologías más habituales son la fiebre, la disfagia o anomalías respiratorias.

Además, en nuestro estudio de género hemos hallado importantes diferencias en el diagnóstico, manifestación clínica y tratamiento de la COVID-19. Así, hemos visto cómo la pérdida del sentido del gusto o ageusia, duplica su incidencia en las mujeres con COVID-19, respecto a los hombres, con unos porcentajes del 1,3 % y 0,6 % respectivamente. También se ha descubierto que el paciente femenino con coronavirus sufre más trastornos del olfato o anosmia (6,3%), mientras que en los hombres esa distorsión sensorial se sitúa en el 4,7 %. Otro de los síntomas del coronavirus más habitual en el colectivo femenino es el dolor de cabeza. Por tasa de afectados, la COVID-19 lo hace ligeramente más en las mujeres (51%), aunque su incidencia es claramente mayor en la población femenina joven.

Enfermar diverso

Las pruebas médicas para diagnosticar y tratar la enfermedad de la Convid19 se realizan con mucha menos frecuencia en las mujeres que en los hombres

Por otro lado, observamos que, en el caso de pacientes masculinos, estos cursan más frecuentemente con la carga añadida de problemas respiratorios y enfermedades cardiovasculares además de hepáticas o diabetes, entre otras. Mientras que en las mujeres con coronavirus las patologías de mayor prevalencia suelen ser la obesidad, la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson o el asma. Asimismo, a ellas les afectan con especial incidencia los desórdenes depresivos y las enfermedades autoinmunes, con tasas del 9,8 % y el 4,5 %, mientras que en los hombres los niveles en esos casos bajan al 4,8 % y 1,8 %, respectivamente.

Pese a que en conjunto se contagian más ellas, al ser un colectivo expuesto -muchas mujeres trabajan en primera línea de asistencia sanitaria en hospitales-, se observa, sin embargo, que las pruebas médicas para diagnosticar y tratar la enfermedad se realizan con mucha menos frecuencia en ellas que en los hombres. De hecho, se efectúan menos radiografías de tórax para diagnóstico de coronavirus al colectivo femenino (65,5 % versus 78,3 %), y lo mismo ocurre con los análisis sanguíneos (49,5 % frente al 63,7 %).

Primer paso en el conocimiento del impacto

Además, y de manera generalizada, las mujeres padecen menos patologías añadidas al coronavirus y la prevalencia de enfermedades que agravan la salud del paciente como las cardíacas y las respiratorias es bastante inferior respecto a los hombres. También vemos cómo la tasa de hospitalización femenina es mucho menor por coronavirus (44.3 % versus 62%), y también, y de manera especial, la de ingresos en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), con niveles que se sitúan por debajo de la mitad de los registrados por los hombres (2.8 % versus 6.3 %).

Para nosotros, entender cómo afecta de forma desigual el SARS-CoV-2, según el género, es un paso muy importante para comprender los efectos de esta emergencia sanitaria. Los hallazgos que se han dado a conocer son un primer paso en el conocimiento del impacto del coronavirus de forma segmentada, por grupos de población masculina y femenina, y nos permiten identificar las características de cada paciente y diseñar políticas de salud y estrategias terapéuticas más eficaces. Uno de los temas prioritarios de investigación de Naciones Unidas (ONU), dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para garantizar una atención sanitaria igualitaria a nivel global.

Ignacio Hernández Medrano

Fundador y director médico de Savana