El mirador el espectáculo no casa con la medicina

“Van y entran juntos en el quirófano un médico y un representante”. Ojo, no es un chiste

La espectacularidad de algunas noticias sobre resultados derivados de la aplicación de determinadas técnicas obliga a analizar las circunstancias que rodean el proceso y el alcance en el tiempo de lo conseguido.

Parece un milagro, pero es ciencia

El desarrollo científico y tecnológico logra milagros laicos en todos los campos de la vida. Por ejemplo, operar sin dolor, volar sin alas, suministrar agua potable, comunicarse a distancia, conservar comida en condiciones higiénicas, etc. Realmente no son “milagros laicos”, sino avances de la ciencia y la tecnología.

En Uruguay se publicó un excelente texto de Emilio M. Muracciole (@emiliomarmura) “Parece magia pero es ciencia. Apenas le activan el estimulador que lleva en el pecho, los impulsos eléctricos viajan hasta los electrodos que tiene en el cerebro y los síntomas del Parkinson desaparecen.

“Entre huerta y pesca, la vida recuperada de Willian Astengo tras la neurocirugía por Parkinson en el Hospital de Clínicas”https://salud.ladiaria.com.uy/articulo/2018/6/segundo-movimiento/

Antes de seguir con este comentario, ruego la lectura de dicho texto y especialmente ver el vídeo con el que finaliza, espectacular.

La enfermedad de Parkinson

La enfermedad de Parkinson es muy frecuente y de evolución variable. En general se presenta en personas mayores con rigidez muscular, temblor de reposo y lentitud de movimientos. Es muy frecuente (va por detrás del Alzheimer como enfermedad neurodegenerativa) y en muchos casos se desarrollan síntomas depresivos y alteraciones cognitivas hasta llegar a la demencia. Aunque lo clave es el trastorno del movimiento, con frecuencia se producen problemas muy graves en otros aspectos vitales, como las relaciones sociales, familiares y profesionales.

Se afectan fundamentalmente regiones del cerebro que controlan la fineza de los movimientos como la sustancia negra y el núcleo caudado de los ganglios basales, donde la enfermedad destruye las células nerviosas (neuronas) que emplean dopamina como neurotransmisor (neuronas dopaminérgicas).

Su tratamiento es eficaz durante un tiempo pero muchas veces, al cabo de los años, la enfermedad progresa y lleva a la muerte por las fracturas que producen las caídas, el deterioro general, o por infecciones varias.

La espectacularidad en Medicina

El “control” del cerebro tiene una espectacularidad increíble, como bien demuestra el caso del paciente uruguayo Willian Astengo, de la noticia recomendada al principio.

A este respecto, es clásico el trabajo pionero de José Manuel Rodríguez Delgado sobre la estimulación a distancia de un toro bravo al que se habían implantado electrodos en el cerebro; vale la pena ver el vídeo para entender el impacto mundial de dichas imágenes http://esmateria.com/2013/03/30/el-cientifico-que-corto-las-dos-orejas-y-el-rabo/ 

https://elpais.com/diario/2011/10/13/necrologicas/1318456801_850215.html

En el mismo sentido, la espectacularidad de los registros de los cambios producidos por el trasplante de células de la médula adrenal al cerebro de pacientes con Parkinson, que también tuvieron repercusión mundial http://equipocesca.org/en-busca-de-las-fuentes-optimas-para-contrastar-la-veracidad-criterios-y-herramientas-para-seleccionar-rapidamente-las-fuentes-optimas-de-las-que-recabar-los-aspectos-que-conviene-contrastar-con-los/

Ambos ejemplos se analizan en un libro específico sobre el impacto periodístico de la espectacularidad científica, con sus consiguientes problemas éticos: “Science and the Media. Delgado’s Brave Bulls and the Ethics of Scientific Disclosure”https://www.sciencedirect.com/science/book/9780123736796#book-description

Estos casos vienen del siglo pasado, pero en el actual renacen pautas similares, como los trasplantes de células madres en Australia en el tratamiento de pacientes con Parkinson (un procedimiento que cuesta unos 60.000 dólares), también con imágenes espectaculares https://www.youtube.com/watch?v=PdJBWbmE89Y

No hay magia, pero tampoco espectacularidad real: una visión general

Desconfíe de la espectacularidad con que se presentan algunos avances especialmente relacionados con productos y aparatos sanitarios

Existe acuerdo en que la estimulación eléctrica del tálamo, del pálido interno y del núcleo subtalámico (estimulación cerebral profunda, DBS “deep brain stimulation”) tiene un impacto beneficioso sobre algunos de los trastornos motores de la enfermedad de Parkinson. Los datos de metaanálisis sugieren que el procedimiento produce una mejoría de los síntomas entre un 10% y un 25% de los valores según las distintas escalas.

También hay acuerdo en que la DBS no modifica la progresión de la enfermedad, que continúa implacable, ni en los síntomas cognitivos o psiquiátricos de la enfermedad.

Además, la mayoría de los estudios existentes son estudios a corto plazo, de 6 meses a 3 años. En general, no sabemos qué pasa en el cerebro de un paciente al que se le han hecho dos agujeros y colocados dos estimuladores 10 años después de la intervención. Eso sería importante porque a la gente le cobran 40.000 ó 50.000 euros por la intervención y sería bueno saber si eso sirve para uno o para veinte años.

La mayor parte de los estudios científicos realizados tienen problemas metodológicos como lo muestra un reciente metaanálisis en que comienzan con más de 500 estudios y acaban en 16. Incluso los 16 estudios supervivientes son muy heterogéneos https://www.nature.com/articles/srep25285

Neuromodulador donación de la propia empresa fabricante, la francesa Medtronic

Con su espectacularidad, la noticia periodística del primer apartado de este comentario lanza el mensaje de que el neuromodulador funciona increíblemente bien pese a que no se incluya entre las prestaciones públicas en Uruguay. Es un logro de la propaganda de la industria de productos y aparatos sanitarios, en este caso Medtronic que regaló el aparato. Dicha industria penetra y corrompe profundamente a médicos y sistemas sanitarios, siendo simbólica la presencia de sus representantes en los quirófanos durante la implantación de tales productos y aparatos

https://jme.bmj.com/content/early/2018/07/04/medethics-2018-104804

https://blogs.bmj.com/medical-ethics/2018/07/04/a-sales-rep-and-a-doctor-walk-into-a-theatre-why-this-is-no-joke/?utm_campaign=shareaholic&utm_medium=facebook&utm_source=socialnetwork

El problema es general, pues también afecta a cómo los periodistas difunden noticias sobre productos y aparatos sanitarios, en general con graves sesgos a favor de las industrias

https://www.healthnewsreview.org/toolkit/tips-for-understanding-studies/medical-devices/

Para cerrar el círculo, falla la regulación y aprobación de productos y aparatos sanitarios, muchas veces comercializados sin estudios científicos que valoren incluso los aspectos más básicos exigidos a los medicamentos https://jeannelenzer.com/jeanne-lenzer

Síntesis

Si se emplean en situaciones y casos apropiados, los avances científicos y técnicos permiten la atención efectiva y segura de muchos problemas sanitarios. Desconfíe de la espectacularidad con que se presentan algunos avances especialmente relacionados con productos y aparatos sanitarios. El espectáculo en sí casa mal con ciencia, ética y medicina.

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). jjgervas@gmail.com; mpf1945@gmail.com; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

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