Apunte del día Editorial

Una memoria (la del SERMAS) con muchas lagunas

Carlos Nicolás

Aunque se esperaba su publicación en junio de 2014, por fin el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) ha publicado su memoria correspondiente a 2013 que, a la vista de su contenido, aparece llena de olvidos por más que, de acuerdo con la intención de sus promotores, pretenda es mostrar cómo con menos (entre otros, menos profesionales y gastos) se consiguió más en dicho ejercicio. Una especie de cuadratura del círculo.

En primer lugar, llama la atención que el firmante de la memoria sea el actual viceconsejero de asistencia sanitaria y no el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Maldonado, que por las fechas en que debía haber sido publicada era el responsable del SERMAS. Está claro que ha evitado dar la cara, algo que suele practicar con frecuencia, como cuando se le reclama su comparecencia en la Asamblea para que responda a algunas de las preguntas de su competencia.

Memoria propagandística

El segundo punto a considerar es el carácter propagandístico que se quiere dar a la memoria, como se pone de manifiesto en su presentación. Según su firmante, «se han conseguido muchos retos, pero el principal ha sido mantener los altos niveles de calidad asistencial y de satisfacción de los pacientes haciendo un uso eficiente de los recursos».

Aspecto significativo del documento es la ausencia de unas cifras fiables, lo que pone de manifiesto que no existe un sistema de información que permita un seguimiento crónico y comparativo de lo que sucede. Basta ver los datos que ofrece sobre los profesionales para advertir que no se ofrece una visión de la realidad. Y otro tanto sucede en el caso de los ciudadanos cubiertos por el sistema sanitario público de Madrid.

En relación con los primeros, los profesionales, la memoria asegura que los recursos humanos efectivos en instituciones sanitarias ( a diciembre de 2013) eran de 69.242 persona (frente a las 72.824 de 2012 ó las 75.0743 de 2011). Faltan especificaciones, a pesar de que los hospitales suelen ofrecer numerosas categorías profesionales. La memoria las reduce a Licenciados Sanitarios; Diplomado sanitario y personal sanitario de formación profesional; personal de gestión y servicios; y personal directivo. Y no deja de sorprender que, a pesar de que se reitera el carácter de su asistencia pública, en la relación no se incluyen los datos de profesionales correspondientes a los hospitales de Valdemoro, Torrejón y Rey Juan Carlos, así como los datos del personal no sanitario de los hospitales modelos PFI.

Más difícil es conocer la población excluida de la asistencia del SERMAS, aunque, eso sí, se pone de manifiesto que no toda la de la Comunidad de Madrid tiene derecho a ella. De nuevo, se recurre a datos no equiparables pues, al hablar de la población total de la comunidad, se ofrece el dato del padrón a 1 de enero de 2013 (6.495.551 personas), pero se ofrecen cifras de diciembre del mismo año a la hora de hablar de la población con derecho a asistencia sanitaria (6.455.781 personas), población de la que 6.351.332 personas tienen tarjeta sanitaria individual (TSI).

Y no deja de sorprender la referencia prácticamente inocua a la actividad de la dirección general de Seguimiento y Control de los Centros Sanitarios de Gestión Indirecta, creada en abril de 2013 y presidida por quien ahora firma la memoria.

En fin, una memoria para no recordar.

Carlos Nicolás

Director Editorial de Acta Sanitaria

1 Comentario

  1. Con todas las carencias que señala, no deja de ser una suerte que los ciudadanos y profesionales de la Comunidad de Madrid puedan disponer para su información de esta Memoria de Gestión del SERMAS 2013.
    En cambio, en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha desde 2010 no se ha vuelto a publicar la memoria del Servicio de Salud (SESCAM). Así estamos: cero en transparencia, resultados y «accountability»…

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