Derecho Sanitario

Un juzgado de Madrid anula una resolución de jubilación forzosa

El Juzgado Contencioso Administrativo Nº 1 de Madrid ha declarado nula una resolución de la Dirección General de Recursos Humanos del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) que denegaba la permanencia en el servicio activo de un médico.

La sentencia, de 5 de marzo de 2014, condena al abono de los salarios dejados de percibir desde el 16 de mayo de 2013 hasta el día 16 de enero de 2014 (fecha en la que el demandante cumplió 70 años). Se trata de un médico de cupo y zona y la sentencia considera “insuficientemente motivada” la resolución denegatoria de la prorroga de jubilación, pues la Ley 8/2012 de 28 de diciembre exige “acreditar objetiva y singularizadamente en cada caso la conveniencia o no de prolongar la situación de servicio activo de cada posible interesado”, como informa AMYTS (Asociación de Médicos y Titulados Superiores).

La sentencia, en el proceso adelantado en contra de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, estima que tal resolución no es conforme a derecho, por lo que ordena el pago de las cantidades que debería haber percibido si hubiera continuado en situación de servicio activo, hasta la fecha en que cumplió 70 años, descontando las que haya cobrado en concepto de jubilación.

 

 

2 Comentarios

  1. Xavier says:

    Las jubilaciones, en primera instancia, son competencia de los Tribunales Superiores de Justicia, por afectar al inicio o finalización de una relación estatutaria. En Madrid y en el resto de CCAA. Y ya se han pronunciado en sentido contrario docenas de sentencias del Tribunal Supremo, y autos del Tribunal Constitucional, conforme la jubilación forzosa es la regla general, y la prórroga la excepción, que es la que debe justificarse adecuadamente. Al margen que siendo personal de cupo y zona ocupaba puesto de trabajo a extinguir, con un régimen privilegiado de jornada (sólo 2,5 horas diarias) y también retributivo, que no cabe pretender extenderlo más. Entender que no hay suficiente justificación en la resolución administrativa en todo caso implicaría su jubilación forzosa, nunca su derecho a prórroga, por cuanto es la excepción (la propia prórroga solicitada) la que debe motivarse suficientemente, y no la regla general, que es la jubilación forzosa, establecida legalmente en el propio Estatuto Marco.

    • Alfredo says:

      Continuar trabajando mas allá de los 65 años es un derecho que contempla la administración Pública hasta los 70 años y que es recogida en el artículo 26.2 de la ley 55/2003. Numerosos Ayuntamientos tienen trabajadores con esa edad. En la
      Adjudicatura todos los miembros del tribunal Supremo superan esa edad, por no hablar de muchos de nuestros políticos. Dos de nuestros Premios Nóbel, Santiago Ramón y Cajal y Severo Ochoa y Albornoz continuaron trabajando superando holgadamente los 70 años. Sin embargo está en el ideario popular que la vida laboral concluye a los 65 años. ¿Por que? Si se goza de buena salud y la decisión es volitiva, la experiencia de un medico, o cualquier otro profesional de la salud, puede volcar los años de experiencia en beneficio de la sociedad. Es injusto prescindir de tanto talento. En un momento en que se aboga en Europa prolongar la vida laboral para invertir la pirámide de las jubilaciones, la Sanidad Pública con sus recortes se empeña en jubilar forzosamente su materia gris. Los gestores que toman estas decisiones no se imaginan el daño que hacen. Como resultado muchos profesionales de prestigio, no se van ya al ejercicio privado, sino que abandonan el país. Numerosos médicos, odontólogos y enfermeros trabajan ya en Finlandia, Reino Unido, Holanda y Francia. A los cuatrocientos mil jóvenes titulados que marcharon por falta de oportunidades, España exporta ahora materia gris cualificada y con experiencia.