Apunte del día lo que puede esperarse del ejecutivo en sanidad

Un inesperado cambio de gobierno

Seguro que oiremos, leeremos y veremos a algunos expertos de todo referirnos que ellos ya habían pronosticado el cambio de gobierno que se ha producido a partir del 1 de junio y que todavía no se ha completado, ya que todavía el nuevo Presidente del Gobierno (PG), Pedro Sánchez, no ha comunicado al Jefe del Estado la composición del nuevo Ejecutivo, pieza clave de esta nueva etapa que se abre en la política española a mitad de legislatura. No pertenezco a ese selecto grupo de analistas, a pesar de estar muy atento a todo lo que ocurre en la política española, en general, y en la sanitaria, en particular.

Este martes o miércoles conoceremos la composición del nuevo gobierno. Es muy aventurado poder adivinar quiénes lo compondrán. Solo se ha adelantado que será paritario. Son importantes las personas porque son las que hacen las políticas. Pero se puede hacer alguna reflexión sobre dicho gobierno en general y sobre lo que puede afectar la nueva situación a la política sanitaria.

Ese gobierno puede ser reducido o amplio, entendiendo por reducido un grupo inferior a 10 miembros con departamentos grandes, por agrupación de áreas, o de 13-15 miembros como viene siendo habitual en función de las áreas sectoriales y horizontales más significativas.

Si el PG se decanta por la primera fórmula, puede presuponerse que su intencionalidad política estaría dirigida a un corto periodo de gobierno, con medidas muy concretas dirigidas a revocar determinadas acciones muy contestadas en estos dos años de legislatura y la inmediata disolución y convocatoria de elecciones. No se elaboraría en ese caso un presupuesto para 2019, y el del 2018, aún no acabado de aprobar, se prorrogaría.

Si se nombra un gobierno más extenso, dentro de la normalidad orgánico-funcional, podría deducirse que la intencionalidad política es de más largo recorrido y se adentraría en 2019.

Presupuestos mediáticos

Así que este gobierno no gobernará con su propio presupuesto, pero sí con otro, que además de expansivo en alguna demasía, le permite priorizar políticas y acciones concretas

En ambos supuestos, el nuevo gobierno va a ejercer sus acciones políticas con las cifras presupuestarias que acaben aprobándose en los próximos días o semanas, en función de la voluntad de enmendar, o no, sus propias decisiones, por parte del PP, dada su mayoría actual en el Senado.

Esto, a lo que se le está dando mucha importancia, dado que el PSOE y el resto de grupos que ahora han apoyado la moción de censura, excepto el PNV, fueron opuestos a esos presupuestos, no debe magnificarse a pesar de su clara singularidad.

Un presupuesto es eso. Una previsión de ingresos y gastos y una distribución de esos gastos por distintas políticas, con rigideces de gestión, pero también con suficientes flexibilidades, que permiten al Ejecutivo, dentro de límites bien definidos por la normativa presupuestaria, poner el énfasis en determinadas políticas y hacer determinadas transferencias entre conceptos, siempre que no se sobrepase, por supuesto, el montante general y otros requerimientos técnicos que dificultan, pero no impiden, el quehacer diario del Ejecutivo.

Por otra parte, la política de gasto, que es a la que se presta más atención, siempre queda condicionada por cómo vaya desenvolviéndose el ingreso, ya que la diferencia entre ambos, el déficit, está también muy severamente limitado, no solo por el mandato del legislativo, sino por los compromisos con la UE, al seguir España en el régimen de déficit excesivo.

Así que este gobierno no gobernará con su propio presupuesto, pero sí con otro, que además de expansivo en alguna demasía, le permite priorizar políticas y acciones concretas.

¿Qué puede esperarse en la política sanitaria?

Bien es sabido que en política sanitaria las competencias del Ejecutivo son bastante limitadas en lo operativo y, como consecuencia, en lo presupuestario. Solo dos cifras. El presupuesto sanitario público supera los 70.000 M€ y el que gestiona el gobierno del Estado es ligeramente superior a los 4.000 M€, incluyéndolo todo; INGESA que gestiona la sanidad pública de Ceuta y Melilla y todo lo que representa el mutualismo administrativo y la política penitenciarias, y muchas políticas sociales incluidas en el Departamento. Son poco más de 300 M€ los que quedan en manos del Ejecutivo para sus políticas estrictamente sanitarias directas.

Pero sí puede hacer otras muchas cosas, que llevan muchos años sin abordarse, porque una cosa es el reparto competencial y otra bien distinta, el liderazgo político ante una de las acciones políticas básicas del Estado de Bienestar, como es todo lo relacionado con la sanidad y los servicios sanitarios. Y, sobre ello, los gobiernos del PP están inéditos. Lo han rematado con una ministra reprobada.

De un gobierno que, en todo caso, no superará media legislatura, no cabe esperar medidas estructurales profundas, pero si cabe esperar acciones que ha ido anunciando desde la oposición el PSOE, que ahora lidera el ejecutivo. Y ello sin entrar en el área social, que ahí es mucho lo que puede abordarse.

Financiación sanitaria

En todo lo económico ha mandado el Ministerio de Hacienda ante el silencio de los responsables políticos sanitarios

El Consejo Interterritorial del SNS estaba convocado para un asunto de especial relevancia relacionado con la política sanitaria global: la financiación. Nunca se ha hablado de ello en estos casi siete años. En todo lo económico ha mandado el Ministerio de Hacienda ante el silencio de los responsables políticos sanitarios. Y lo que ha hecho es recortar. Más de 6.000 M€. Y de eso se tiene necesariamente que hablar.

Y se hará en paralelo con la financiación general de las CCAA, que es otra tarea inaplazable que lleva “caducada” desde 2014. Los servicios regionales de salud de las CCAA son la segunda partida de gasto del Estado después de las pensiones y la primera rúbrica de gasto de las distintas CCAA. De eso se va a hablar. Y por ello es importante, no solo quién ocupe el despacho del Paseo del Prado, sino con qué objetivos de impulso a esa financiación y con qué capacidad de liderazgo se desenvuelva. Decía el inolvidable Ernest Lluch que le parecía que el gobierno estaba constituido por un ministro , el de Hacienda, y un grupo esforzado de subsecretarios.

Reforma del modelo

Otro elemento político del que se ha hablado mucho desde 2012, la anterior legislatura en que tenían mayoría absoluta el PP, es de su reforma del modelo, que plasmó en el RDL 16/2012 de abril, y que apenas desarrolló en los aspectos estructurales, pero sí, que ahí están.

Se separó conscientemente del modelo universal para optar por un modelo de aseguramiento con sus asegurados y sus beneficiarios, dejando fuera a determinados residentes en España, a los que ofrecía una asistencia sanitaria reducida o un seguro para tener derecho a la cartera de servicios completa. También introdujo el copago farmacéutico para los pensionistas y llevó a cabo una importante desfinanciación de más de 400 medicamentos que ahí siguen y han visto incrementados de forma muy importante sus precios, con la anuencia del Ministerio y que ahora son de muy difícil reversión. Con casi toda seguridad este nuevo gobierno no va a abordar una nueva desfinanciación en forma alguna.

El RDL tiene otras muchas disposiciones, además de las estrictamente sanitarias, bastante de ellas no desarrolladas. Entre las farmacéuticas quedan algunas relevantes como el desarrollo de los precios seleccionados y notificados y una revisión profunda de los mecanismos y condiciones de la financiación y fijación de precios de medicamentos.

Recuperar la universalidad

Es factible abordar primero la reposición de la universalidad real y radical del SNS, sin exclusiones por la situación administrativa de la persona

Por ello, cuando se habla de derogar, debe tenerse en cuenta que lo que es factible es modificar determinados aspectos del contenido de una determinada norma y no su globalidad, porque incluso es muy posible que ello precisara de una ley, lo que debe descartarse porque en este periodo no se podrá abordar ninguna, dada la oposición que cabe esperar del PP y de su mayoría absoluta en el Senado y su posible filibusterismo, que haría interminable su tramitación.

Es factible, sin arrebatos e innecesarias prisas, que son muy malas consejeras en todo aquello que requiere seguridad jurídica y, sobre todo, capacidad de comprensión política por parte de los ciudadanos, abordar primero la reposición de la universalidad real y radical del SNS, sin exclusiones por la situación administrativa de la persona. La atención sanitaria pertenece al área de los derechos humanos que trasciende del derecho administrativo y tiene más que ver también con la salud pública, la de todos.

Estudio pendiente del RDL 16/2012

Valorar con atención todo lo relacionado con el copago y lo que ha significado hacer ese estudio en profundidad pendiente en su relación con los resultados en salud y poner especial atención a la equidad y no mezclarla sin más con las eficiencias, pero no desconocer sus interrelaciones jerarquizadas en un sistema tan complejo como el SNS.

Avanzar con decisión en un nuevo planteamiento de fijación de precios y financiación de medicamentos innovadores y de otras tecnologías. Profundizar en algo fundamental: la transparencia; la aportación terapéutica real de lo nuevo, con parámetros bien diseñados y, sobre todo, evaluados y alejados de intereses y falsas justificaciones. Estar especialmente atentos a los conflicto de intereses que no se acaban en parciales publicaciones de transferencias de valor, eufemismo de ingresos de agentes diversos del sistema aportados por la industria. Esa transparencia parcial sea bienvenida, es loable, pero no suficiente. Hay que extenderla al conjunto del entramado empresarial con fundaciones incluidas.

Se pueden hacer muchas más cosas, pero en una primera mirada a estas urgencias ya tendrían los responsables de las áreas sanitarias y farmacéutica unos meses de trabajo con abordar estos asuntos con rigor, transparencia, equidad y decencia.

Fernando Magro

Ex director general del Insalud

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