Tecnología e Investigación Otorgada por el Instituto de Salud Carlos III

Un estudio de HM CINAC recibe una ayuda AES para investigar la enfermedad del Parkinson

— Móstoles (Madrid) 6 Feb, 2020 - 5:17 pm

El doctor Ignacio Obeso, que es investigador del Centro Integral de Neurociencias AC HM CINAC, ubicado en el madrileño Hospital Universitario HM Puerta del Sur de Móstoles, ha logrado la concesión de una ayuda de la Acción Estratégica en Salud (AES) 2019, otorgada por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), orientada a descubrir los mecanismos conductuales y cerebrales de las alteraciones motoras y emocionales en la enfermedad de Parkinson.

Ignacio Obeso

Esta ayuda pública, que se canaliza a través de la Fundación de Investigación HM Hospitales, representa «un estímulo a la labor de estudio que se realiza en HM CINAC, uno de los referentes mundiales en la investigación y tratamiento de la enfermedad de Parkinson», resalta el grupo sanitario HM Hospitales.

En concreto, el proyecto en el que está inmerso Ignacio Obeso se centrará en el uso de técnicas comportamentales, de neuroimagen y de neuromodulación para conocer el origen de los cambios en conductas habituales en la enfermedad de Parkinson. En este sentido, el objetivo final de esta investigación está orientado a lograr cambiar dichas conductas usando técnicas de neuromodulación.

Además, otro objetivo con el que nació este proyecto reside en aportar nuevas evidencias que ayuden a conocer mejor la enfermedad de Parkinson y su evolución en los pacientes. «Los hallazgos del proyecto aportarán información fundamental para el conocimiento del origen de la muerte de neuronas dopaminérgicas en la enfermedad de Parkinson, así como llegar a comprender mejor las alteraciones de mecanismos motores y emocionales a nivel neural», asegura este investigador.

Tras la muerte de neuronas

Esta investigación, titulada ‘Reducción vs. incremento del uso de conductas habituales: Revelando el origen de la lentitud motora e impulsividad en la enfermedad de Parkinson‘, tomó como punto de partida la pérdida de funciones automáticas de los pacientes como debut en esta patología.

«Tras la muerte de neuronas dopaminérgicas, la enfermedad revela su identidad mostrando una pérdida considerable de funciones automáticas o conductas habituales, como el inicio del movimiento, escribir, caminar o hablar de manera espontánea. Son las conductas más automáticas las que empiezan deteriorándose», señala Obeso.

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