Farmacia Según la SEN, es la enfermedad neurológica discapacitante más frecuente en adultos jóvenes

Un 25% de los pacientes con esclerosis múltiple no cumple adecuadamente el tratamiento

— Madrid 27 May, 2014 - 4:30 pm

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Este 28 de mayo se conmemora el Día Nacional de la esclerosis múltiple, EM. Por tal motivo, el Grupo de Estudio de Enfermedades Desmielinizantes de la Sociedad Española de Neurología, SEN, nos recuerda que estamos ante una enfermedad degenerativa del sistema nervioso central que aún carece de un tratamiento farmacológico definitivo, con el agravante de que un 25% de los pacientes aquejados por la enfermedad no cumple adecuadamente la terapia recomendada.

De acuerdo con la citada sociedad científica, a pesar de los grandes avances habidos en las dos últimas décadas, la EM sigue necesitando de una gran labor de investigación. En este sentido, fármacos inmunomoduladores, neuroprotectores, neurorreparadores o terapias con células madre podrían marcar su futuro abordaje.

En palabras de la Dra. Ester Moral, coordinadora del citado Grupo de la SEN, “el panorama ha cambiado mucho en los últimos años. Se ha conseguido saber más sobre la EM y se han desarrollado diversos fármacos modificadores del curso de la enfermedad que nos han permitido, en muchos casos, un buen control de la misma. Sin embargo, hoy día todavía desconocemos su causa ni disponemos de tratamiento curativo”.

Importantes avances

La esclerosis múltiple es la enfermedad neurológica discapacitante más frecuente en adultos jóvenes -la enfermedad suele aparecer en edades comprendidas entre los 20 y 40 años-; según datos de la SEN, en España la padecen unas 47.000 personas y, cada año, se diagnostican unos 1.800 casos nuevos. En su desarrollo intervienen diversos procesos de inflamación, desmielinización, neurodegeneración…, lo que hace que la expresión de la enfermedad, su pronóstico y la respuesta al tratamiento sea diferente en cada caso.

Los avances tanto en el diagnóstico como en el tratamiento, han permitido controlar en muchos casos la enfermedad, retrasar la progresión de la discapacidad y mejorar la calidad de vida de las personas que la padecen, hasta el punto de que, aunque la discapacidad se puede presentar al inicio de la misma, hoy en día es habitual que, en general, cuando se manifiesta, lo haga tardíamente transcurrido un periodo de 20 años o más desde su diagnóstico.

Se ha comprobado que los pacientes que obtienen el mayor beneficio de los tratamientos disponibles son aquellos que han comenzado a emplearlos en las primeras fases de la enfermedad.  “Por eso es tan importante un diagnóstico precoz y  conseguir una buena adherencia al tratamiento, así como completarlo cuando es necesario con otras técnicas de neurorrehabilitación. Actuar contra la enfermedad desde sus inicios es fundamental en la evolución que posteriormente ésta tendrá”, subraya la Dra. Ester Moral.

Incumplimiento terapéutico

Aunque la proporción de pacientes con una adecuada adhesión al tratamiento ha ido en aumento, la SEN estima que al menos un 25% de los pacientes con esclerosis múltiple no lo cumple adecuadamente. “Los nuevos tratamientos y los nuevos mecanismos de administración han permitido no solo mejorar la respuesta de los pacientes a los mismos, sino facilitar la administración de la medicación y su cumplimiento. Se ha conseguido un seguimiento más estrecho al paciente y un asesoramiento individualizado para cada uno de ellos”, señala la Dra. Ester Moral. “Sin embargo”, puntualiza, “aún existe un porcentaje de pacientes que bien por olvidos a la hora de administrarse la medicación o por otras complicaciones añadidas, caen en esa falta de cumplimiento, con repercusión en la evolución de su enfermedad. Es fundamental que el paciente cumpla adecuadamente con el tratamiento pautado”.

Respecto al futuro abordaje de la esclerosis múltiple, la SEN se muestra optimista. “Los avances nos llevan a pensar que, en un futuro próximo, podamos conseguir estabilizar en mayor medida la enfermedad o, incluso, recuperar parte de las funciones alteradas.  Fármacos inmunomoduladores, neuroprotectores y neurorreparadores o terapias con células madre, entre otros, podrían marcar su futuro abordaje, pero es necesario seguir apostando por la investigación”.