Política y Sociedad En un año marcado por la pandemia también para el Colegio de Médicos de Madrid

Transparencia, independencia y voto electrónico, promesas de los candidatos a presidir el ICOMEM

Transparencia, independencia, ansias de renovación y voto electrónico han sido las principales promesas de los candidatos a presidir el Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM), en su próxima cita con las urnas, que se celebrarán este jueves, 17 de septiembre.

Dentro de un debate ofrecido a los médicos madrileños por los cabezas de lista de las cuatro candidaturas presentadas, a excepción de la doctora Francisca García Moreno-Nisa, que estuvo representada por su segundo en la lista, el doctor Francisco José Sáez Martínez .

Los candidatos cruzaron sus argumentos en el Gran Anfiteatro de la sede colegial, con la moderación del periodista sanitario Alipio Gutiérrez. En general, los contendientes mantuvieron un tono de respeto mutuo, a la vez que expresaron su pesar por los compañeros caídos en la lucha contra la Covid-19.

Andrés Bedate

Acto sin público

El moderador de este debate explicó las normas del encuentro y dio la palabra, previamente, al doctor Andrés Bedate, que es el presidente de la Junta Electoral, quien lamenta que la pandemia imposibilitara un encuentro con público, aspecto que no le impidió enviar un mensaje de ánimo a todos los compañeros médicos en tiempos especialmente difíciles para la profesión. Tras sus palabras, Alipio Gutiérrez adelantó que el debate se dividiría en tres bloques: sobre servicios a los colegiados, formación médica y visibilidad de la institución.

Manuel Martínez-Sellés

Profesionalidad, independencia y ciencia

El doctor Manuel Martínez-Sellés empezó el turno de las intervenciones programáticas con su agradecimiento al doctor Santiago Palacios por haber apoyado a su candidatura. Seguidamente, articuló su discurso en torno a tres conceptos básicos: la profesionalidad de los médicos, la independencia del Colegio y la ciencia como eje de la práctica médica e institucional.

Para dar respaldo a la profesionalidad, ve este candidato en el médico el eje de las decisiones sanitarias, junto a otras medidas necesarias, como actualizar los baremos de las aseguradores que pagan a los facultativos en el sector privado, la revisión salarial de los médicos en general, y la descarga de las exigencias multitarea para los profesionales de Atención Primaria, sobrecargados actualmente por la teleasistencia, los avisos domiciliarios y la atención a residencias de mayores, entre otros servicios acumulados, además de dar apoyo a las justas reivindicaciones de los médicos residentes, con el propósito de ahorrarles las cuotas de colegiación, y sin olvidar tener presente, tampoco, a los compañeros ya jubilados.

En materia de independencia, Manuel Martínez-Sellés habló de desligar la institución de intereses políticos, sindicales o comerciales, además de aprovechar la vecindad con las principales sociedades científicas del país, radicadas en Madrid, región que cuenta con siete Facultades de Medicina y la sede de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANM), faros importantes para el fortalecimiento del Colegio, a su juicio.

Igualmente, Martínez-Sellés propuso desoír a aquellas tendencias políticas que siempre dicen que el Gobierno central lo hace todo bien, y que el autonómico lo hace todo mal, dado que el ICOMEM no debería comportarse como un sindicato u otro tipo de entidad política, según sus palabras.

Alipio Gutiérrez

En relación con la ciencia, estima este candidato que debe apoyarse en la ética para perseguir la publicidad engañosa y el intrusismo profesional, además de dar réplica a movimientos tan nocivos para la salud general como el de los antivacunas. También, se propuso ganar en transparencia como objetivo no logrado, según su valoración, por la actual Junta Directiva.

Encuesta sobre eutanasia

Acerca de la encuesta sobre eutanasia encargada por el actual presidente del Colegio, el doctor Miguel Ángel Sánchez Chillón, este candidato afirmó que fue sesgada desde el principio, mientras que a sí mismo, solo se atribuyó el sesgo de estar al servicio y el interés de los pacientes.

Por otro lado, Martínez-Sellés acusó al actual presidente del ICOMEM de recibir apercibimientos de parte de la Junta Electoral por una declaración institucional realizada, junto al uso de la sede colegial con finalidad electoral y otra comunicación destinada a médicos jubilados, extremos que en su turno fueron replicados por Miguel Ángel Sánchez Chillón.

Principales servicios

Señaló Martínez-Sellés como principal servicio a los colegiados asegurar los medios adecuados para que los médicos hagan su trabajo, con menos burocracia y más tiempo de atención al paciente, además de evitar agravios comparativos para los médicos que lo tienen más difícil a la hora de ir al colegio a votar, a realizar gestiones o a pedir ayudas.

Este candidato acusó a la actual Junta Directiva de no haber sabido ofrecer una biblioteca científica instantánea por especialidades, en contraste con la deficiente funcionalidad actual. Junto a ello, prometió una mayor visibilidad para el colegio y superar su práctica ausencia de los foros científicos.

Disipar la sensación de que los colegiados no se sienten amparados, sin que se haga hoy uso de canales de comunicación adecuados ni de una mayor presencia en los medios de comunicación y las redes sociales, fue otra de las apreciaciones de Martínez-Sellés, que indicó que el movimiento ‘AP se mueve‘ expresa la insignificancia del Colegio, a la vez que lamenta que no hubiera ningún médico, y sí una enfermera, en el homenaje a las víctimas de la Covid-19, organizado por el Gobierno.

Este cardiólogo defendió su candidatura como la mejor opción por sus componentes de prestigio y su conocimiento a pie de cama de los pacientes, por lo que prometió, de llegar a ganar, una auditoria con la que aclarar casos como el del estudio encargado a un proveedor externo para hacer la referida encuesta sobre la eutanasia, además de movilizar a los colegiados decepcionados y desconfiados respecto a su Colegio, a través de una mayor participación.

Juan E. Ruiz de Burgos

Unión, cambio y regeneración

El doctor Juan Evangelista Ruiz de Burgos enarboló una independencia sujeta a no tener ningún compromiso con nada ni con nadie, salvo el servicio al colegiado. Presentó, además, su proyecto como un programa basado en la unión, el cambio y la regeneración del Colegio, dado que, recordó, esta institución surgió hace mas de un siglo, cuando estaba en trance de disolución el asociacionismo médico.

Se prepara la candidatura de Juan Evangelista Ruiz de Burgos, por tanto, para superar falsas diferencias, como las que hay entre el trabajo público y privado de los médicos, además de salvar de la irrelevancia a un Colegio al que muy pocos acuden a votar, sin seguir funcionando con herramientas del siglo pasado para aplicar la telemática que estimule la democracia y la participación, tal como argumentó.

Justificación de cuentas

Ruiz de Burgos, que reclamó la paternidad del lema por la independencia de la institución en su candidatura, aseguró que su campaña sale, exclusivamente, de su propio bolsillo, mientras que, de los otros candidatos, declaró que copiaron los principios de independencia y transparencia que figuran en su programa. Se propuso, igualmente, facilitar una exhaustiva justificación de cuentas y dar un respaldo mayor de compromisarios para las decisiones de índole contable.

Lamenta este candidato que muchos compañeros, como él mismo, no se sepan muy bien qué sentido tiene pagar la cuota de colegiación, algo que, a su juicio, debería verse como una inversión. Desde el respeto, echa de menos, sin embargo, en las anteriores Juntas Directivas, un enfoque empresarial y estimulante dirigida a la función profesional.

Oportunidad histórica

Considera Ruiz de Burgos estas elecciones como una oportunidad histórica para reivindicar la función médica, desde un sincero ánimo de colaboración, porque, de ser elegido, explicó a los electores que la cuota de los colegiados se revertirá en su propia formación.

También habló este candidato de falta de liderazgo en el ICOMEM durante la pandemia, más allá de la publicación de algunos comunicados, dado que no realizó una buen debate técnico y útil con parte de algunos de los 47.000 colegiados, muchos de ellos muy cualificados.

Apuesta Ruiz de Burgos por ese liderazgo profesional para lograr la máxima representatividad desde conceptos claros aplicados al detalle de la gestión, en un Colegio que debería estar al servicio de los médicos madrileños y el resto de los ciudadanos, como postuló. Además, estima necesaria una mayor energía frente a la lacra de las agresiones a médicos como fenómeno casi inédito en Europa.

Finalmente, este candidato remitió a los electores a su web como resumen de su compromiso programático para todo aquel que piense que un Colegio debe servir para algo más que cobrar las cuotas, sin ánimo de reparto de prebendas o cargos, y sin disfraz de independientes, con alusión solapada a otros candidatos.

Francisco J. Sáez Martínez

Competencia interprofesional

Francisco José Sáez Martínez habló de una campaña “reload”, capaz de dar nuevo contenido al ICOMEM. El que sería vicepresidente, de ser elegido, disertó sobre médicos que pasaron de ser vistos como héroes durante la pandemia a ser denostados, sin que haya freno al avance de otras profesionales sanitarios, como los farmacéuticos, que podrían privar de oportunidades a los compañeros.

Lamenta Sáez Martínez, como los otros candidatos, que no se haya habilitado todavía el voto electrónico en una institución cuyos medios de representación están obsoletos, al menos tanto como sus recursos destinados a la formación, como sentenció.

A la vez, este ponente advierte cierta tendenciosidad sesgada en la conducción de la pandemia y desánimo por las propuestas no cumplidas, a su juicio, durante la actual legislatura. Junto a ello, defendió la posibilidad de presentarse como independientes, sin renunciar a la trayectoria profesional de relaciones de cada uno, además de propiciar un espíritu de pacto necesario.

Aclarar los gastos

Sobre la legislatura en extinción, estima Sáez Martínez que deja gastos no aclarados, como los generados por el Museo Ramón y Cajal, asunto que dejó fuera de hipotéticos desvíos de fondos para situarlo simplemente en el terreno de la mala gestión, junto a una central de compras y servicios también necesitada de clarificaciones.

Sobre el programa PAIME de atención al médico enfermo, aseguró este candidato a vicepresidente que es una responsabilidad activa del Colegio y no una mera oferta opcional, sin que esto evite que muchos colegiados ignoren los trámites que deben realizar para optar a sus ayudas. Además, se propuso dar mayor fuste de autoridad a los médicos del sector privado frente a las agresiones.

Dar sentido a la colegiación

Sáez Martínez cifró su compromiso en dotar al Colegio de nuevos estatutos en los primeros dos años de legislatura y hacer posible la transformación que permita el voto electrónico, además de luchar contra el intrusismo y frente a los ataques a la profesión, al tener en cuenta que los insultos contra médicos van contra autoridades.

Por todo ello, apuesta este ponente por crear un código por cada profesional que impida dejar un rastro que puedan seguir presuntos agresores. También, llamó a acudir a las urnas, o a los buzones, para votar por la única candidatura paritaria en respuesta a la feminización de la profesión.

Miguel Ángel Sánchez Chillón

Defensor de su continuidad

Sánchez Chillón recordó que esa misma sala sirvió de homenaje a los compañeros fallecidos o enfermos de la Covid-19. Tras cuatro años de cambios, considera que se actuó en defensa de la colegiación y aludió a unas cuentas saneadas en el ICOMEM, además de a una formación ofrecida a los médicos con carácter gratuito y sin obedecer a intereses empresariales.

Se comprometió este candidato a hacer declaraciones patrimoniales, en caso de seguir en el cargo él y su Junta, y cifró en 10.000 los médicos que ya cuentan con receta médica privada, mientras que existe un convenio con el Colegio Oficial de Abogados de Madrid (COAM) para la elaboración de unos nuevos estatutos en una consecutiva legislatura a la que no concurrirá su equipo, por estipularse el límite en dos mandatos.

Sánchez Chillón declaró que mantuvo la independencia del ICOMEM al dejarlo al margen de la correduría con la que estuvo vinculado en el pasado y al no tener nexo con otras esferas de influencia, a diferencia de otras candidaturas, según adujo.

Dijo el actual presidente del ICOMEM que los medios de representación mejoraron en esta institución y que se que comunican suficientemente los movimientos contables de la misma, dado que encuentra completa la información recogida en las asambleas de compromisarios, mientras que el voto electrónico sería posible técnicamente, pero los actuales estatutos no lo permiten, según la asesoría jurídica del Colegio.

También replicó Sánchez Chillón a Sáez Martínez que el comité científico actúa con autonomía y con rotación de miembros de sociedades médicas, que son remunerados por su participación. Además defendió la función del Aula ICOMEM, con registro de los contenidos acumulados por cada colegiado.

Defendió este candidato la encuesta sobre eutanasia con opción a participación electrónica, con un índice de confianza del 95 por ciento, al tiempo que acusó de tener un sesgo ideológico a Martínez-Sellés, que el aludido rechazó de plano. Junto a ello, aseguró que, hoy día, los médicos residentes en formación no pagan cuota de colegiación.

Como apoyo a la formación y la investigación, explicó Sánchez Chillón que se ofrecen artículos científicos en un plazo de 24 horas, a través de la biblioteca virtual del ICOMEM, con una funcionalidad que criticó Sáez Martínez, además de ampliar la oferta formativa a miembros de colegios limítrofes con la Comunidad de Madrid.

Cifras de colegiación

Mencionó el presidente actual del ICOMEM los 46.850 médicos colegiados en la Comunidad de Madrid, que serán cerca de 47.000 con la última hornada de Médicos Internos Residentes (MIR), es decir, 18 por ciento de toda la colegiación española, en una región que cuenta con 100 hospitales y cerca de 400 centros de salud.

Para terminar, Sánchez Chillón pidió recibir de nuevo la confianza de los colegiados como compromiso asistencial, en función de los cambios realizados durante su Presidencia, a la vez que prometió hacer nuevas encuestas de opinión y servir de altavoz a las minorías, por lo que invocó un tono de misión cumplida en formación, con un voto electrónico casi conseguido, pero no logrado, y nuevos estatutos e instalaciones en la lista de la compra.