Política y Sociedad El equipo médico del H. Carlos III celebra su recuperación

Teresa Romero recibe el alta “sin ningún riesgo de contagio” de ébola para el resto de la población

Teresa Romero, la auxiliar de enfermería que superó recientemente la enfermedad del ébola, de cuyo virus se contagió prestando asistencia sanitaria a uno de los sacerdotes infectados que fueron repatriados a España, ha recibido el alta hospitalaria este miércoles, 5 de noviembre, medida tomada por el equipo médico del Hospital Carlos III de Madrid debido a que no existe “ningún riesgo de contagio” para el resto de la población.

De esta manera lo aseguró el jefe de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital La Paz de Madrid, el doctor José Ramón Arribas, que compareció ante los medios de comunicación junto a una representación de los “más de 100 profesionales sanitarios” que atendieron a la paciente durante sus 30 días de hospitalización. Ésta, sin embargo, rehusó acompañarlos a pesar de estar “contentísima” de haberse recuperado y de las “muestras de cariño” que les ofreció, como señaló el director gerente de este centro sanitario de la capital, el doctor Rafael Pérez-Santamarina,.

Reconocimiento al profesionalismo del equipo médico

El doctor Pérez-Santamarina calificó de “gran noticia” la recuperación de Romero “después de un mes complicado”. Además, mostró su reconocimiento al equipo médico por su “profesionalismo e implicación”, a cuyos integrantes se les explicó las posibles causas del contagio, lo que “aumentó su seguridad”.

Además, el máximo responsable del hospital destacó que el hecho de la no presencia del doctor Germán Ramírez, que no fue expedientado por sus declaraciones en relación con la causa de contagio de la paciente, no atendió a “ningún motivo”, lo que fue compartido por Arribas, quién expuso que este profesional “tiene el respeto y la admiración” del resto de sanitarios.

La recuperación integral se obtendrá “poco a poco”

Ahondando en el estado de salud actual de Romero, que va a seguir el protocolo de vigilancia activa, el jefe de la Unidad de Enfermedades Infecciosas indicó que, debido a que el virus “no permanece”, puede hacer “vida normal”. No obstante, y al tiempo que señaló que la recuperación integral se producirá “poco a poco”, manifestó que hay consecuencias no graves “a todos los niveles”.

En cuanto al proceso vivido en estas más de cuatro semanas transcurridas desde el ingreso hospitalario de Romero, en el que no se ha producido “ningún contagio extrahospitalario”, Arribas declaró que se empleó suero de convaleciente y terapia antiviral entre los tratamientos, aunque reconoció “no poder asegurar qué es lo que ha curado a la paciente”. De cualquier forma, y a pesar de no saber el mejor momento para utilizar la terapia de donación, que “no se sabe si es eficaz”, concretó que se le propondrá a Romero ser donante.

Durante estos 30 días “ha habido momentos críticos”, afirmó la miembro de la Unidad de Medicina Tropical, la doctora Marta Mora, que añadió que, en los mismos, se pudo llegar a pensar en un desenlace radicalmente opuesto. Sin embargo, y debido al “éxito” final y a la “coordinación” existente, su compañero en este Servicio, el doctor Fernando de la Calle, concluyó que la sanidad española “está preparada para estas cosas”.