Punto de vista significativo retorno económico de las nuevas tecnologías asistenciales

Tecnologías y sostenibilidad sanitaria

El autor aboga por la innovación tecnológica como uno de los instrumentos más eficaces para la sostenibilidad de los modelos sanitarios, no sólo por los retornos económicos que comporta, sino porque también favorece el empoderamiento de los pacientes.

El sector sanitario en España se enfrenta en la actualidad a un problema de sostenibilidad derivado, entre otros motivos, de factores demográficos y biológicos. Aumenta el peso en la sociedad de las personas mayores y también se incrementa la esperanza de vida, lo que conlleva en muchos casos la cronificación de ciertas dolencias, con la consiguiente presión sobre la demanda de servicios asistenciales. La consecuencia más inmediata de todo este conjunto de factores es, según avanzan algunos estudios, un incremento del gasto sanitario superior a 24.000 millones de euros hasta el año 2050, hasta representar un 21% del PIB nacional. De alguna manera, es la misma pauta que venimos viendo desde hace ya bastante tiempo. Sólo en los últimos diez ejercicios, el gasto sanitario se ha incrementado un 42%.

La clave para el progreso y la sostenibilidad del sistema sanitario supone reconsiderar muchos aspectos y, sin duda, el que tiene que ver con la innovación tecnológica

En este contexto, la clave para el progreso y la sostenibilidad del sistema sanitario supone reconsiderar muchos aspectos y, sin duda, uno que será fundamental es el que tiene que ver con la innovación tecnológica. Tecnologías en el plano clínico para realizar diagnósticos y tratamientos más certeros, menos invasivos y costosos; pero también en el plano de la gestión, para convertir a las instituciones hospitalarias en unos organismos cada día más eficientes, con menores disfunciones y procesos más rigurosos, y con escaso o nulo margen para la improvisación o el error.

Una medicina más eficaz

En el primero de los aspectos, la tecnología relacionada con la instrumentación médica y quirúrgica, lo mismo que el desarrollo de nuevos fármacos, nos está llevando hacia un modelo de medicina más eficaz desde el punto de vista de los resultados. Sin embargo, aun siendo clave el avance descrito en estas parcelas, el terreno aún por conquistar en términos de eficacia y eficiencia, relacionados con el campo de la gestión del propio sistema, es todavía inmenso.

Hay que decir, no obstante, que no partimos de cero en este ámbito. En los últimos años se están acometiendo importantes inversiones, lo que se pone de manifiesto en el notable crecimiento experimentado por el mercado de las tecnologías sanitarias en España. Sólo el año pasado vio incrementarse sus ventas en un 3%, hasta alcanzar los 7.500 millones de euros. Se trata, además, de una carrera en la que los grupos sanitarios privados están adquiriendo un papel muy relevante.

Retorno económico

Si bien la apuesta tecnológica requiere de un importante esfuerzo financiero por parte las instituciones para acceder a los últimos avances…, algunos datos basados en experiencia reales hablan de un retorno económico que puede llegar a representar hasta un 30%

Si bien la apuesta tecnológica requiere de un importante esfuerzo financiero por parte las instituciones para acceder a los últimos avances, lo que puede aconsejar la implantación de modelos de colaboración público-privada, algunos datos basados en experiencia reales nos hablan de un retorno económico que puede llegar a representar hasta un 30%. Hablamos de modelos que convergen en el concepto de e-hospital y que coinciden en colocar al paciente en la posición central del sistema. Todo ello redunda en la posibilidad de dispensar una atención personalizada, de mayor calidad y agilidad, en todos los órdenes relacionados con la gestión hospitalaria que afectan a las personas.

Por ejemplo, tecnologías para gestionar el Big Data se perfilan como herramientas indiscutibles no solo en los ámbitos biológico o farmacéutico, sino también en parcelas de gestión, innovación e investigación clínica en los hospitales. La capacidad de procesamiento masivo de información relativa a la historia clínica de los pacientes, en conjunción con diversas variables relacionadas con factores demográficos, antropológicos, biológicos, etc., abre perspectivas hasta ahora inéditas en la prevención y tratamiento de enfermedades.

Herramientas tecnológicas

Asimismo, la utilización de herramientas tecnológicas que aportan valor al paciente gracias a una gestión más eficiente de los procesos, ya sean intra o extrahospitalarios, constituye también otra línea por la que apostar. De este nuevo enfoque, resulta un mayor “empoderamiento” de los pacientes, amén de una mayor transparencia y agilidad en el acceso a los recursos que se ponen a su alcance, con el consiguiente ahorro para las entidades sanitarias.

Otro tanto puede decirse de ese modelo de gestión basado en la digitalización y compartición de la información clínica de los pacientes, con el fin de que esté disponible en todo momento allí donde el personal sanitario lo necesita. Se trata de una funcionalidad que disminuye exámenes repetidos o innecesarios, que ofrece atención preventiva y reduce la necesidad de tratamientos más costosos después. Todo ello, además, se substancia en una mejor planificación de la asistencia, con el consiguiente acortamiento de los tiempos de espera, y un mayor rendimiento de los recursos disponibles.

Es evidente que no podemos cambiar los aspectos demográficos que afectan a nuestro sistema de salud, pero lo que sí podemos hacer es actuar en consecuencia para mitigar sus efectos y seguir construyendo entre todos un modelo mucho más eficaz y eficiente. Afortunadamente, en la consecución de este logro, la tecnología se presenta como el más firme aliado.

José Cordero

Gerente de Hospitales Católicos de Madrid (HCM)