La epigenética podría tener un papel clave en la alergia a la proteína de leche de vaca

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El aumento en el conocimiento en el comportamiento de los genes en el contexto de su ambiente, es decir, la epigenética, podría tener implicaciones en la adquisición de la tolerancia oral en la alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV), según un nuevo enfoque presentado en el Simposio “Desarrollo de tolerancia oral en APLV. El rol emergente de la epigenética y la influencia de la dieta”, celebrado en el marco del Congreso de la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica que se celebra estos días en Murcia.

El Simposio, organizado por la compañía especializada en nutrición infantil, Mead Johnson Nutrition, mostró inicialmente cómo los cambios en la adaptación al medioambiente pueden provocar modificaciones en la expresión génica, y por lo tanto cambios que también pueden ser heredables en el fenotipo. Actualmente, es una prioridad descubrir cómo el ambiente y los factores sociales, en combinación con la genética, afectan a los patrones de salud en el individuo. Este hecho puede contribuir a incrementar el conocimiento de algunas enfermedades como la APLV.

A juicio del Prof. Roberto Berni Canani, del departamento de Pediatría de la Universidad Federico II de Nápoles, "se está definiendo el papel de la epigenética en el  manejo de la APLV, pero se ha demostrado que los mecanismos epigenéticos están implicados en la adquisición de la tolerancia oral a la proteína de la leche de vaca”.
Fenotipos específicos
La epigenética en Pediatría tiene una trascendencia mayor porque los factores epigenéticos modulados en generaciones anteriores de genes se pueden heredar y, desde la concepción, el “ambiente” durante el embarazo y los primeros meses de vida son capaces de programar una adaptación de las respuestas de los genes a largo plazo para establecer unos fenotipos específicos.

En este sentido, el doctor Félix Sánchez Valverde del Hospital Virgen del Camino de Pamplona, considera que “de esta forma la epigenética en los primeros meses de vida, a través de esta capacidad de programación, puede resultar de vital importancia en la salud futura del lactante y nos proporciona nuevas oportunidades para programar mejores respuestas en el niño. Se han descrito diversos factores que pueden influir desde el punto de vista epigenético en el lactante, y entre ellos son de especial importancia los factores nutricionales”.

Además, los factores neuronales, y la microbiota intestinal participan como grandes protagonistas de este proceso. La luz intestinal es el ambiente en que se procesan todos los antígenos alimentarios, en una interacción dinámica con la población bacteriana intestinal, y bajo la posible influencia de otras sustancias y tratamientos que pueden modificar la respuesta inmunológica y la tolerancia.
Enfermedades pediátricas emergentes
Entre las enfermedades pediátricas emergentes en los últimos años en los países desarrollados hay varias como la Enfermedad Celiaca, Enfermedad Inflamatoria Intestinal o alergias alimentarias en las que se puede barajar hipótesis epigenéticas, para despejar, al menos en parte, los mecanismos etiopatogénicos y su progresiva mayor incidencia. Además, el síndrome metabólico, con la obesidad, diabetes, hipercolesterolemia e hipertensión pueden tener también una hipótesis de este tipo dentro de un contexto de adaptación de la especie a nuevas situaciones  nutricionales.

El Prof. Berni Canani subrayó finalmente que, “según datos recientes, aquellos niños alérgicos que toman una fórmula extensamente hidrolizada con probiótico Lactobacillus Rhamnosus LGG puede adquirir la tolerancia oral en doce meses”. Y como conclusión a apuntó que “una mejor definición de los mecanismos epigenéticos implicados en la APLV sentará las bases para innovar en el diagnóstico, prevención y manejo de esta alergia alimentaria”.
Dieta normalizada
Hasta ahora, una de las primeras medidas ante el diagnóstico de APLV es excluir el antígeno de la dieta con las consecuentes posibles implicaciones en el desarrollo del bebé y el impacto en su entorno. Por estas razones, es fundamental una adquisición rápida que permita al bebé llevar una dieta normalizada.

Del Simposio se desprende la importancia de la adquisición de la tolerancia oral a la PLV para normalizar la dieta del niño lo antes posible. Datos de un estudio publicado en la revista The Journal of Pediatrics muestran que un número significativamente mayor de niños con APLV, que fueron alimentados con una fórmula extensamente hidrolizada de caseína que incluye Lactobacillus rhamnosus GG (LGG), adquierieron la tolerancia oral a los 12 meses en comparación con aquellos que fueron alimentados con otros tipos de fórmulas incluidas en el estudio.