Arritmias
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Investigadores obtienen células derivadas de cardiosferas para eliminar el sustrato de las arritmias

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La escasez de estudios científicos sobre el tratamiento de las arritmias postinfarto utilizando células madre, ha llevado a un grupo de investigadores de la RIC (Red de Investigación Cardiovascular) a desarrollar unas células derivadas de cardiosferas, que posteriormente serán aplicadas en un modelo experimental para eliminar el sustrato de las arritmias.

Verónica Álvarez, Verónica Crisóstomo, Rebeca Blázquez, Javier García, Claudia Báez y Francisco Sánchez-Margallo.

La Unidad de Terapia Celular y la Unidad de Diagnóstico-Terapéutica Endoluminal del Centro de Cirugía de Mínima Invasión (Cáceres) en colaboración con el Dr. Ángel Arenal del Servicio de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón (Madrid) desarrollaron unas CDCs (células derivadas de cardiosferas) porcinas que están siendo actualmente evaluadas en ensayos preclínicos en un modelo de animal grande. La terapia celular con estas células podría reducir el tamaño de la cicatriz y de tejido heterogéneo eliminando de esta forma el sustrato de las arritmias postinfarto.

El protocolo de expansión desarrollado por los investigadores de la RIC permite obtener un elevado número de células. En la literatura científica sobre protocolos de expansión hay mucha variabilidad en términos de rendimiento. Este grupo de investigación de la RIC ha conseguido, en un período de cuatro meses, entre 10 y 100 millones de CDCs. Para dichas expansiones, sólo necesitaron un gramo de tejido cardíaco y no fue necesaria la aplicación de factores de crecimiento utilizados en otros protocolos de expansión.

Asimismo, las CDCs desarrolladas por los investigadores de la RIC presentan altos niveles de factores de crecimiento (IGF-1 y su receptor, HGF y TGF-β1), lo cual podría indicar que una vez implantadas estas células en el tejido cardiaco secretarán compuestos que podrían promover la proliferación y regeneración del tejido dañado.

Los investigadores de la RIC han comenzado un estudio preclínico que se define como “una prueba de concepto para demostrar que estas células pueden tener aplicación en el tratamiento de las taquicardias ventriculares”. El ensayo preclínico se inició en mayo de 2013 y en noviembre de 2013 se resolvió favorablemente la concesión de financiación al Proyecto de Investigación en Salud del ISCIII solicitado por el Dr. Ángel Arenal en colaboración con el Centro de Cirugía de Mínima Invasión. Por último, está previsto que a lo largo de 2014 se tengan ya las imágenes que demuestren los cambios regenerativos en el tejido cardíaco.

Este estudio preclínico tiene una primera fase en la que se administran las CDCs por vía intramiocárdica y una segunda fase en la que estas mismas células se administrarán por vía intracoronaria. Tras la administración de las células, un análisis de imagen cardíaca permitirá posteriormente un mapeo en las zonas de la cicatriz en las que se inyectaron las células.

Por último, durante la investigación, han descubierto además un “enigma” científicamente curioso, cuyo origen los investigadores de la RIC están pendientes de resolver. Los investigadores de la RIC probaron cultivar las células porcinas en pases iniciales a concentraciones de oxígeno bajas (similares a las condiciones fisiológicas del tejido cardíaco). A esas condiciones se conseguía un bajo rendimiento en las expansiones in vitro, lo cual descarta este procedimiento para su aplicación preclínica. Estos resultados chocan con los publicados hasta ahora en la literatura científica y que apuntaban a que el cultivo de células a bajo oxígeno permitía la expansión de un gran número de células.