Pedro Berzosa, Instituto Carlos III
Pedro Berzosa, Instituto Carlos III

El Instituto Carlos III revisa las mutaciones genéticas que generan resistencias al tratar la malaria

Las resistencias a los medicamentos utilizados representan uno de los problemas más importantes para su control en el mundo

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Un artículo publicado por el laboratorio del Centro Nacional de Medicina Tropical (CNMT) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) en la revista Malaria Journal  evalúa datos de los últimos 20 años sobre la influencia de mutaciones genéticas en diferentes marcadores de resistencia a medicamentos contra la malaria en Guinea Ecuatorial, y su aplicación en diversas intervenciones de Salud Pública y cambios de opciones terapéuticas.

La investigación está liderada por el doctor Pedro Berzosa, que es responsable del Laboratorio de Malaria y Enfermedades Tropicales Desatendidas en el CNMT. Las resistencias a los medicamentos utilizados contra la malaria -aparición de mutaciones genéticas que impiden que los fármacos sean eficaces contra la enfermedad- representan uno de los problemas más importantes para el control de la malaria en el mundo.

Esta investigación, que pone de manifiesto la continua colaboración que el ISCIII tiene con el Ministerio de Sanidad y Bienestar Social de Guinea Ecuatorial, analizó muestras biológicas obtenidas entre 1999 a 2019 y conservadas en la colección del CNMT, estudiando la evolución de las mutaciones en una serie de genes relacionados con la resistencia a diferentes tratamientos antimaláricos. Los resultados obtenidos permiten concluir que la retirada del uso de la cloroquina como tratamiento ha mostrado ser eficaz a lo largo del tiempo en el país africano, uno de los más golpeados por la influencia de la malaria en África.

Además, la tendencia al alza observada en los marcadores de resistencia a la sulfadoxina-pirimetamina (SP), sugiere un uso indebido en algunas zonas del país de este medicamento, ya sea sólo o en combinación con otros fármacos como el artesunato o amodiaquina , algo que ya se había sugerido en un estudio anterior realizado por el equipo del CNMT. En todo caso, el análisis de dos mutaciones específicas en los polimorfismos 540E and 581G en el gen pfdhps indica que no superan el límite del 50 y el 10 por ciento, respectivamente, lo que significa que la sulfadoxina-pirimetamina sigue siendo eficaz como tratamiento preventivo intermitente en mujeres embarazadas y en menores de cinco años. ​