Ciguatera
Ciguatera

El Instituto de Salud Carlos III concluirá el proyecto europeo sobre la ciguatera en enero

patología causada por consumo de toxinas presentes en algunos pescados

Guardar

El proyecto EuroCigua, que lleva casi cinco años trabajando y en el que el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) está implicado desde sus inicios, concluirá, en enero de 2021, una investigación europea que tiene por objetivo determinar la incidencia de ciguatera y caracterizar el riesgo de contraer este síndrome mediante el análisis y la detección de especímenes contaminados por las denominadas ciguatoxinas.

La ciguatera es un síndrome causado por el consumo de pescado contaminado con ciguatoxinas, unas toxinas generadas por microalgas y que son transferidas y transformadas a lo largo de las redes tróficas hasta llegar al consumidor. La ciguatera puede provocar síntomas gastrointestinales, neurológicos y cardiovasculares. El proyecto EuroCigua, cofinanciado por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y coordinado desde España por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), comenzó en abril de 2016.

En EuroCigua participan 15 instituciones científicas procedentes de seis Estados miembro (España, Portugal, Francia, Alemania, Grecia y Chipre), que llevan cinco años formando un equipo multidisciplinar con especialistas mundiales en el campo de las ciguatoxinas.

Su labor se dividió en cuatro subproyectos, todos ellos liderados por instituciones españolas: Gestión y Coordinación Científica, por la AESAN; epidemiología, con la coordinación del Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII; evaluación de ciguatoxinas en productos de pesca y medio ambiente, liderado por el Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA), y caracterización de ciguatoxinas en la Unión Europea (UE) y desarrollo de materiales de referencia, con la coordinación de la pontevedresa Universidad de Vigo.
Protocolo de vigilancia
La labor del CNE-ISCIII, como centro coordinador del ámbito epidemiológico de este proyecto, fue estimar en estos últimos cinco años la incidencia y las características epidemiológicas de la ciguatera en los países de la Unión Europea (UE) y del Espacio Económico Europeo (EEE).

Para cumplir con este objetivo, se desarrolló, desde el inicio, un protocolo para la vigilancia retrospectiva y prospectiva de ciguatera desde el año 2012, que se difundió a los países de la UE/EEE a través de diferentes redes. También, se consensuó una definición de caso y se elaboraron dos cuestionarios específicos para la recogida de información sobre casos y brotes de ciguatera.

Los resultados señalan que, de forma global, la tasa de incidencia de ciguatera en la UE/EEE fue muy baja, concretamente de 0,005 casos por cada 100.000 habitantes por año a lo largo del período de estudio. La incidencia para Canarias fue mayor, con 0,47 casos por 100.000 habitantes, lo que supone una media aún pequeña, pero muy superior a la de la UE/EEE. Los datos epidemiológicos obtenidos en el proyecto EuroCigua ya se están utilizando para la implantación de medidas de prevención y control en las Islas Canarias.