2018 12 17 Dr. Javier Martínez Peromingo
2018 12 17 Dr. Javier Martínez Peromingo

El Hospital Rey Juan Carlos apuesta por las nuevas tecnologías para humanizar la estancia hospitalaria

En una jornada en el centro hospitalario

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El madrileño Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles ha celebrado recientemente la jornada ‘Humanización de la estancia hospitalaria’, en la que se analizaron desde un punto de vista práctico los retos tecnológicos que deben afrontar en este campo las diferentes áreas de un hospital.

Javier Martínez Peromingo

Según se explica desde este centro sanitario gestionado por el Grupo Quirónsalud, a menudo los pacientes que ingresan en la Unidad de Cuidados Intensivos o en planta presentan confusión, aislamiento y pérdida de autonomía. "Por ello, el proceso de humanización de los cuidados hospitalarios resulta indispensable para la atención a los enfermos y sus familiares, una tarea en la que las nuevas tecnologías son claves, punto al que no ha sido especialmente fácil llegar", agrega.

Como argumenta el doctor Javier Martínez Peromingo, quien ejerce como geriatra en este hospital y quien fue ponente de la jornada, “habitualmente, la tecnología en los hospitales ha servido más bien para deshumanizar la Medicina; solo ahora, por fin, comienza a centrar la atención en quien la tiene que tener: el paciente”.

El también coordinador del Programa de Paciente Frágil del Hospital Universitario Rey Juan Carlos detalló en la jornada la aplicación de las nuevas tecnologías en la Unidad de Fragilidad del citado centro. Gestionada por Geriatría y Medicina Interna, este área está dirigida a prevenir el deterioro funcional asociado a la hospitalización en los pacientes mayores.
Beneficios de los 'wearables'
En uno de los ejes de esta unidad, los ‘wearables’ tienen un papel determinante. Se trata de la prevención del sedentarismo, que produce la pérdida de masa muscular del adulto mayor y, en ocasiones, la pérdida de la funcionalidad. “Para favorecer la movilización precoz y que el paciente camine desde que ingresa en planta, le colocamos una pulsera para medir los pasos que da”, señala Javier Martínez Peromingo, quien precisa que “estos pasos se miden como una constante, igual que la tensión arterial o la temperatura, y se incorporan a la historia clínica, ya que hay una relación directa con los pasos y los resultados”.

Por su parte, la doctora Ana Castañeda, quien es internista en la Unidad de Fragilidad del Hospital Universitario Rey Juan Carlos, destaca los datos obtenidos en los primeros seis meses de funcionamiento de esta área, que han demostrado hasta ahora una mejor situación funcional y calidad de vida de los pacientes al ser dados de alta de un ingreso hospitalario.

“Comparando los pacientes que ingresan en la Unidad de Fragilidad con los que ingresan en la planta de Medicina Interna convencional, se ha observado que la estancia media hospitalaria disminuye en un día y medio. Asimismo, los pacientes que pierden la capacidad de caminar al alta suponen un 2,2 por ciento, frente al 21,7 por ciento de la planta convencional”, asegura Ana Castañeda.