El Hospital HLA Moncloa incorpora el implante coclear en cirugía de oído

Para dar respuesta a todos los tipos de pérdida de audición

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El Hospital HLA Universitario Moncloa de Madrid ha incorporado a su cartera de servicios en cirugía de oído el implante coclear para dar respuesta a todos los tipos de pérdida de audición, de la mano del doctor Pablo Marcelo Reyes, que es especialista del Servicio de Otorrinolaringología de este centro sanitario.

“La Otorrinolaringología es la única especialidad médica que ha logrado rehabilitar un órgano que se consideraba perdido”, asegura Pablo Marcelo Reyes, quien destaca que el principal beneficio de los implantes cocleares es conseguir la interacción entre el paciente y su entorno.

En España hay 16.500 implantados cocleares y en Europa unos 220.000, de los cuales se calcula que aproximadamente el 60 por ciento son personas mayores y el 40 por ciento restante son menores de edad, según los datos de la Federación de Asociaciones de Implantados Cocleares de España (Federación AICE).

El implante coclear está reservado a centros que cuentan con la estructura necesaria para solventar las dificultades que rodean a un procedimiento que no es de manejo universal y requiere amplia experiencia en cirugía de oído. Además, esta técnica tiene una curva especial de formación compleja. Estos requisitos de alta calidad son exigidos por los fabricantes de los dispositivos antes de realizar la primera intervención de este tipo en un hospital.
Para cualquier paciente
Cualquier paciente, desde un recién nacido con pérdida auditiva severa o severa profunda, puede ser candidato a un implante coclear, aunque existen muchos elementos que deben evaluarse, como el origen de la sordera, el tiempo de evolución de la patología, si es de nacimiento o adquirida por enfermedad o accidente, y siempre después de haber probado sin éxito, durante al menos un año, otros métodos como audífonos o técnicas de rehabilitación.

En cuanto a su implantación, el Hospital HLA Universitario Moncloa detalla que "se trata de un acto quirúrgico seguro, de unas dos horas de duración y un ingreso de 24 a 48 horas". No suele causar dolor postoperatorio en la zona intervenida, pero al realizarse bajo anestesia general es indispensable que el paciente no padezca otras dolencias que puedan interferir con ella. Otra contraindicación es el diagnóstico de algún tipo de demencia o alteraciones cognitivas, ya que podrían dificultar el periodo de rehabilitación.