Tecnología e Investigación Según el Centro de Investigación Biomédica en Red de Obesidad y Nutrición

Suplementar la dieta materna con betaína en la lactancia podría disminuir la obesidad infantil

— Madrid 5 Abr, 2021 - 9:25 am

Suplementar la dieta materna con betaína (un nutriente que se encuentra en diferentes alimentos, como los cereales integrales, las espinacas, la remolacha y la quinoa, y que, además, está presente de forma natural en la leche materna) durante la lactancia podría disminuir el riesgo de obesidad infantil.

Esta es la principal conclusión de un estudio en el que participaron científicos del Centro de Investigación Biomédica en Red de Obesidad y Nutrición (CIBEROBN), junto con el Instituto de Investigación Sant Joan de Déu y el Hospital Sant Joan de Déu Barcelona, publicado en la revista Science Translational Medicine, perteneciente al grupo Science.

Preservar la salud de los más pequeños es clave para tener unas comunidades y sociedades más sanas en el futuro. Una de las mayores amenazas para la salud de los niños es el sobrepeso y la obesidad, que afecta en España alrededor del 41 por ciento de los niños y niñas de entre seis y nueve años. En el mundo, más de 41 millones de niños menores de cinco años presentan sobrepeso u obesidad.

Además, la obesidad y el sobrepeso infantil son factores de riesgo muy importantes para el desarrollo de otras enfermedades crónicas, como la diabetes tipo 2 y las patologías cardiovasculares durante la edad adulta, impactando negativamente en la calidad y la esperanza de vida de la población.

En dos grupos de poblaciones diferentes

Este equipo investigador analizó muestras de leche materna de dos grupos poblacionales diferentes, uno de Estados Unidos y otro de la Comunidad Valenciana, comprobando que una menor concentración de betaína en la leche estaba asociada a un crecimiento más rápido durante los primeros meses de vida, lo que supone un factor de riesgo para el desarrollo de obesidad infantil.

El investigador del CIBEROBN David Sánchez‐Infantes, que es el primer co‐firmante de este estudio, afirma que existen factores que predisponen a desarrollar obesidad temprana y pueden desembocar en problemas metabólicos a largo plazo: la presencia de obesidad en los progenitores, alteraciones del sueño, estilo de vida poco saludable y estatus socioeconómico bajo. La suplementación con betaína durante la lactancia podría reducir el riesgo de desarrollar obesidad y enfermedades relacionadas cuando lleguen a la edad adulta.

Estos investigadores observaron también cambios en la microbiota intestinal de las crías, concretamente un aumento de la bacteria Akkermansia en aquellos animales que se habían alimentado de leche suplementada con betaína.