Política y Sociedad Según el Eurobarómetro de otoño de 2018

Solo uno de cada diez españoles manifiesta una preocupación esencial por la Sanidad

Solo uno de cada 10 españoles manifiesta una preocupación prioritaria por la Sanidad, según los resultados del ‘Eurobarómetro Standard 90‘ en su edición de Otoño de 2018, que fue presentado este miércoles, 6 de marzo, en Madrid.

Esta encuesta paneuropea es una herramienta semestral de la Comisión Europea para conocer el estado de la opinión pública española en comparación con la de todo el continente. En esta ocasión, incidió sobre diversos asuntos, como el nivel de vida percibido, las noticias falsas, la situación económica y el nivel de confianza en las instituciones, españolas y comunitarias. La presentación del informe se realizó en la sede de las Instituciones Europeas en España.

Francisco Fonseca

El lastre del paro

El director de la Representación de la Comisión Europea en España, Francisco Fonseca, destacó las más de 33.600 entrevistas realizadas en noviembre de 2018 en los 28 Estados de la Unión Europea (UE), con inclusión de Reino Unido y Chipre, este último con preguntas específicas, según precisó.

Señaló Francisco Fonseca en su introducción que la ciudadanía española calificó mayoritariamente como mala la situación económica del país, con un 80 por ciento, que llegó al 86 por ciento en el caso del desempleo, frente a posiciones del resto de Europa que se situaron más próximas al 50 por ciento.

No obstante, Fonseca identificó una posible contradicción al existir un 60 por ciento de españoles que considera buena su situación personal, por encima incluso de la opinión de todos los europeos en su conjunto.

Ante esta incoherencia aparente, entre la mala percepción colectiva de la economía y una mayor satisfacción personal, este ponente citó el modelo familiar español, que atenúa los efectos de la crisis y el desempleo, lo que le llevó a afirmar que los españoles mostraron una mayor satisfacción vital el año pasado que en 2017, con un 88 por ciento, que supuso un incremento de cinco porcentuales puntos más, que situó al país por encima del 83 por ciento comunicado por todos los europeos.

El fantasma del paro

Como preocupaciones nacionales, Fonseca subrayó el citado desempleo, para uno de cada dos españoles, con un 52 por ciento, y, por tanto, más viva que para todos los ciudadanos de la UE, que dijeron lo mismo en uno de cada cuatro casos.

En cuestiones laborales, también matizó Fonseca que la preocupación se repartió entre un 24 por ciento que considera que la caída del empleo ya había tocado fondo, frente al 44 por ciento que cree que todavía había margen de caída potencial; por debajo esto último, sin embargo, del 49 por ciento manifestado por el total de los europeos. Además, comentó que el temor en España sobre las pensiones se situó en el 21 por ciento, como razón principal.

Desconfianza institucional propia

En materia de confianza en las instituciones, propias y comunes, apreció Fonseca un descenso más o menos homogéneo en el continente, aunque también admitió que el caso Brexit ha fortalecido el sentimiento europeísta dentro de las fronteras comunitarias. Como ejemplo de ello, citó que antes se sentía así el 20 por ciento de los suecos, cuando ahora ese porcentaje se ha disparado tras el proceso de escisión del Reino Unido.

Identificó este ponente ese sentimiento especialmente en España, con un 43 por ciento de confianza en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y un 36 por ciento en la Comisión Europea, porcentajes que se desplomaron al valorar los Parlamentos estatal y autonómicos, amén de las corporaciones locales, una quema de la que el Eurobarómetro salvó a las Administración públicas, con un 37 por ciento, en cifra superior a las declaradas por el resto de los europeos.

Sentenció Fonseca que, con un 83 por ciento, España es el país como mayor sentimiento de ciudadanía europea e identificación con el proyecto común (63%), solo por detrás de Luxemburgo y pese a haber sufrido un descenso de cinco puntos porcentuales, con lo que detectó un menor deterioro de la opinión pública española sobre las instituciones europeas.

Discurrió este representante de las instituciones comunitarias que la sociedad española es más favorable a Europa, probablemente como huella genética originada en la Transición, como un dejar los cadáveres en los armarios que trajo el fin del complejo o síndrome de los Pirineos y el secular sentimiento de periferia que arrastraban los españoles, dado que nadie duda, entre ellos, que son plenos partidarios de la integración con Europa.

Para ratificarlo, Fonseca refirió una anécdota de 1992, cuando el tren de alta velocidad (Ave) llegó a la estación de Santa Justa, en Sevilla, donde la Avenida de Kansas City estuvo a punto de perder su nombre a favor del de «Avenida de Europa».

A los que mienten deliberadamente

Sobre las fake news, o noticias falsas, Fonseca vio un 79 por ciento de preocupación en España, frente al 68 por ciento de toda Europa, con lo que los españoles encontraron un serio problema a la hora de poder discernir la realidad, al ser la desinformación interesada un problema para la democracia y la sociedad en general y de cara a las próximas elecciones. Por esta razón, la UE solicitó a España velar por la buena marcha de los procesos electivos, mediante la mayor diligencia de la Junta Electoral Central, así como recomendó la creación de una Task Force para impedir esas posibles intoxicaciones informativas.

Urnas a la vista

Augura el director comunitario que las elecciones al Parlamento Europeo traerán probablemente un mayor reparto de escaños, con quizás un PSOE que se situará por delante del PP, con descenso de Podemos y una entrada moderada de VOX en las cortes europeas; tal como se espera, afirmó, de la nueva encuesta quincenal que se conocerá próximamente.

También estima Fonseca que habrá más participación que el 48 por ciento precedente, al coincidir las elecciones europeas con los comicios autonómicos y locales, momento en que recordó que tales elecciones en la UE son tan importantes o más que las nacionales porque dos terceras partes de lo que se publica en el Boletín Oficial del Estado (BOE) es legislación transpuesta desde Bruselas. Le extrañó también que no hubiera reflejada en la euro-encuesta una mayor preocupación por el Brexit.

Sin miedo al extranjero

Del mismo modo, este responsable comunitario identificó una menor preocupación en España por la inmigración, con un 19 por ciento, que en el resto del territorio comunitario (21%). Según reflejó, entraron 130.000 inmigrantes en el país durante 2018, con escasa sensación de amenaza y más espíritu de oportunidad que otra emoción colectiva.

Esta situación explica que aquí no se hable tanto de «inmigración» y, por supuesto, no como pérdida de identidad cultural, al ser un temor prácticamente inexistente; ni de causa de inseguridad social (2% en España), ni de preocupación por la integridad de las fronteras interiores comunitarias, también muy por debajo de Europa.

A todo ello añadió Fonseca que, antes de 2025, habrá una legislación europea afinada en esta materia. Además, Fonseca afirmó que el Eurobarómetro no se «cocina» nunca, porque supondría mezclar demasiadas gastronomías locales, algo imposible, según su irónica opinión.

La Sanidad no preocupa demasiado

A pregunta de Acta Sanitaria, este representante comunitario afirmó que no hay preocupación prioritaria por la Sanidad en España porque se disfruta de ella y solo cabría temor a que se perdiera o deteriorara, junto a las pensiones y la educación. Así, esta preocupación relativa por la Sanidad, sumada a la Seguridad Social, quedó situada en el 11 por ciento de los españoles y el 20 por ciento del conjunto de los europeos.

Antonio Pérez Hernández

Confianza europea

En sustitución del secretario de Estado para la UE, Luis Marco Aguiriano, por un fuerte proceso gripal, tomó el relevo el miembro de su gabinete, Antonio Pérez Hernández, cuya exposición se centró en cuestiones principales de la encuesta comunitaria, como la Europa monetaria, las migraciones, el mercado digital europeo y el cambio climático en el continente.

Antonio Pérez Hernández destacó para España 12 puntos por encima de la media en confianza en la unión monetaria y financiera de la UE. Así mismo, comentó que el 86 por ciento de los españoles confían en la Unión para controlar adecuadamente los flujos demográficos, con una valoración generalmente positiva de los enfoques comunitarios, además del trasvase de responsabilidad sobre su gestión a las autoridades europeas.

En el tercer aspecto, demostró este ponente que el 72 por ciento se mostró favorable a disfrutar de un espacio digital común, en sintonía con una política energética europea, con el matiz de que, uno de cada dos españoles, solicitó que se oriente dicha política hacia las energías renovables.

También replicó Pérez Hernández a Acta Sanitaria, al afirmar que la preocupación por el desempleo, que es muy intensa, se sobrepone a otras consideraciones más de fondo como, por ejemplo, la Sanidad.

Ioannis Virilis

El Brexit nos fortalece

Por su parte, el director de Comunicación de la Oficina Europea en España, Ioannis Virilis, con motivo de la presentación del ‘Eurobarómetro Standard 90‘, destacó medidas comunitarias bien acogidas por la ciudadanía, como la eliminación progresiva del carbón y la posibilidad de conocer los precios de los electrodomésticos en todo el territorio europeo, para su adquisición. Finalmente, y al igual que Fonseca, estima que el fenómeno Brexit revitalizó el sentimiento de unidad en las poblaciones de los Estados miembro.

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