Política y Sociedad Llamamiento desde la Fundación Lilly para impulsar la ciencia española desde la escuela

Solo con pensamiento crítico se llega a desarrollar una inteligencia verdaderamente científica

La edición 19ª de Cita con la Ciencia, organizada por la Fundación Lilly, ha confirmado que solo a través del pensamiento crítico es posible llegar a enseñar, y desarrollar, una inteligencia verdaderamente científica, encuentro que aportó reflexiones sobre la enseñanza de la ciencia en la escuela y los métodos empleados para estimular dicho pensamiento crítico y la pasión por el conocimiento práctico, en una sesión que llevó por título ‘La ciencia con ciencia entra‘, que se desarrolló en la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas.

Luis Quevedo

Curiosidad instintiva

El periodista y comunicador científico Luis Quevedo dirigió la sesión ‘Cita con…‘, que iniciaron con un diálogo introductorio e institucional el director de la Fundación Lilly, el doctor José Antonio Sacristán, y su homóloga en la Fundación Española para la Ciencia y la Fecnología (FECYT), Paloma Domingo.

Como preámbulo, Luis Quevedo citó los tres factores básicos que mueven a los animales, como son la comida, el sexo y el refugio, según las enseñanzas del padre del evolucionismo decimonónico, Charles Darwin.

A estos factores, Quevedo sumó un cuarto instinto que impulsa la curiosidad en los humanos y que lleva a levantar el mentón y preguntarse por qué hay estrellas en el firmamento y cómo funcionan, una suerte de hedonismo superior que relacionó con la cumbre mundial del clima, COP25, que se desarrollará en Madrid hasta el viernes, 13 de diciembre, al ser un ejemplo plausible, a su juicio.

José Antonio Sacristán

Educación y Ciencia

Según razonó José Antonio Sacristán, la Fundación Lilly y el sector en general saben mucho de Medicina, pero para ambos era muy necesario completar todos esos conocimientos con especialistas en enseñanza y pedagogía, puestos a favor de la ciencia humana.

Precisamente por eso, Sacristán afirmó que tocaba abordar la ciencia desde el ángulo de la educación, por ser un aspecto central para mejorar la cultura científica del país, dado que España adolece de algunas lagunas respecto a otras naciones equiparables. Entre aquellas, distinguió la falta de una orientación activa hacia los jóvenes para que logren la adquisición de un espíritu crítico que filtre la información interesada en un tiempo de noticias falsas, fake news, e infoxicación.

Elogió, además, el director de la entidad convocante el libro ‘Enseñando Ciencia con Ciencia‘, para cuya elaboración fue imprescindible la colaboración de Digna Couso, Rut Jiménez y Cintia Refoj, un texto que, añadió, verá la luz en el próximo mes de febrero, con el deseo compartido de que sea tan ameno como especialmente útil para las aulas.

Como detalló Sacristán, tanto el libro como la propia jornada celebrada buscan que nunca se inhiba en la escuela el deseo de descubrir, además de conseguir que los niños se doten de las herramientas necesarias para poder desarrollar una carrera científica. De esta forma, en definitiva, las generaciones sucesivas le perderán el miedo a la ciencia.

Paloma Domingo

Edades críticas

Por su parte, la responsable de FECYT arguyó que es fundamental ampliar la base científica de los profesores mediante fórmulas no regladas. Remitió, en ese sentido, a los informes bienales que realiza esta entidad para calibrar el potencial científico de los estudiantes en edades críticas, como las de la adolescencia y la primera juventud, en el tramo vital que va de los 15 a los 25 años de edad.

Como rasgo preocupante, Paloma Domingo detalló que, de esos informes, se desprende que aquellos jóvenes que tienen el gusto de hablar de ciencia con pasión entre sus iguales, se sienten raros y dejan de hacerlo por amoldarse al grupo.

Domingo aboga, para corregir esa realidad, por el uso de las tecnologías más populares entre los chicos, algo posible, según su experiencia, después de nueve años de llevar youtubers a los colegios, en encuentros en los que se demuestra el buen efecto que tiene en los niños despertar el pensamiento crítico.

Todo ello mediante ejercicios participativos en los que los alumnos tienen que decidir qué noticias son falsas o verdaderas de aquellas que se les proponen. Sin embargo, la directora de esta Fundación advirtió de que, a pesar de todos estos esfuerzos, se detecta una preocupante caída de las vocaciones por la ciencia entre los jóvenes.

Ciencia en movimiento

Seguidamente, se mostró el vídeo ‘La Ciencia Con Ciencia Entra‘, en el que las imágenes y las voces en off hablan de hacer ciencia desde una pregunta elemental, a la que dar respuesta con tanto rigor como gusto; a través de testimonios de diferentes maestros y profesores que explican el peligro de hacer aborrecibles las matemáticas, junto a no partir de ideas preconcebidas, descubrir el chispazo del descubrir y saber seguir las secuencias didácticas.

Todo ello con escenas de niños que debaten sobre la alimentación y el problema del sobrepeso o mediante salidas al parque de estudiantes de Magisterio, para separar las ideas científicas de las meras opiniones, para transmitir la aventura de los descubrimientos, y porque el propio acto de enseñar también debe apoyarse en guías de ciencia.

Este vídeo, que confirma que el propio profesorado no suele tener una base científica suficientemente sólida, sí defiende que puede enriquecerse de cruzar varias ciencias, porque el saber está en todos los aspectos de la vida, para poder llegar a hacer síntesis de las entelequias complejas y saber transmitirlas, y para desterrar el «seño, ¿esto para qué sirve?» y que los chicos lo descubran por sí mismo, con la misión, en suma, de ir más allá del sentido común y llegar a fundamentos más firmes que la mera apariencia de las cosas.

Antonio Martínez Ron

Dónde se enchufa el sol

La parte más lúdica de esta cita de la Fundación Lilly con los que hacen de la curiosidad intelectual su forma de vida correspondió al divulgador científico Antonio Martínez Ron. Este periodista, y autor del libro ‘Papá, ¿dónde se enchufa el sol?‘, ilustrado por Kim Amate, abundó en anécdotas de su propia familia.

Como punto de partida, y durante su charla ‘ReCITAme una historia: El mundo desde otra prespectiva‘, Antonio Martínez Ron recordó que su hija creía que los cerdos tenían queso dentro al mirar los filetes sanjacobos, mientras que su hijo se sorprendía mucho al ver que los cacahuetes tenían panchitos dentro.

De vuelta a la niña, recordó Martínez Ron cuando quiso ser geóloga y registró un extraño mineral, bastante frecuente, sin embargo, que, al final, resulto ser un ladrillo, además de mostrar un debate entre los dos niños, en el que quedó clara la extinción de los dinosaurios, por caída de meteorito o piedra muy, pero que muy, grande.

Como preguntas pertinentes de los niños y su curiosidad innata, este ponente citó el querer saber quién le echa sal al mar, por qué las lágrimas, que también saben saladas, no escuecen y cómo funciona el cerebro por la noche.

Buscar el asombro

Luego, Martínez Ron diseccionó la palabra «asombro», entendida etimológicamente como meter o sacar a alguien de la sombra, aunque especialmente como motor de la ciencia, al recordar, sin embargo, que la grácil austrolopithecus Lucy se murió al caerse de un árbol por curiosa.

Este ponente apuntó a una protocuriosidad en un tipo de invertebrado y a la satisfacción que experimentan ciertos macacos al resolver problemas mentales, superior incluso a recibir recompensas con zumos dulces, momento en que se refirió a los receptores de dopamina que explican el placer intelectual que supone descubrir cosas y que bien puede ser el impulsor de la evolución humana.

También, este periodista citó a autores como Dan M. Kahan, que investigó a personas vinculadas a la curiosidad frente a las resistencias generales a cambiar de idea, y a Jim Peebles, que aseguró que no leería cualquier tablilla de arcilla cocida o cera con escritura cuneiforme que pudiera contener todos los secretos del Universo.

Mencionó, igualmente, Martínez Ron las charlas breves sobre ciencia del Proyecto Naukas en la localidad vizcaína de Bilbao, para concluir, finalmente, que, por primera vez en la Historia, los alumnos jóvenes ya no son solo receptores de información, sino que también la emiten mediante las nuevas tecnologías.

José Antonio Marina

Enseñar a descubrir

Quevedo también moderó el debate ‘Enseñando ciencia con ciencia‘, sobre la situación de la ciencia en las aulas y sus retos presentes y futuros. El filósofo y pedagogo José Antonio Marina detectó en las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) falta de interés ciudadano por la educación, salvo cuando pasan noticias desagradables.

Recordó este profesor que la inteligencia está detrás del aprendizaje, en su dimensión personal y social para vivir juntos. Sobre las prácticas de enseñanza de Infantil a Primaria y Secundaria, entendió como errado que haya hasta 767 técnicas de enseñanza, de las que, a buen seguro, no todas pueden funcionar.

Divertirse no es recordar

Considera José Antonio Marina que enseñar por proyectos puede ser divertido, pero puede dejar poco poso en el aprendizaje, mientras que, como principal problema de las ciencias duras, detectó el problema de no llegar a pasar de la inteligencia material a la formal que representan las matemáticas.

Marina vio escaso interés vocacional en las chicas por las ciencias basadas en matemáticas por el falso lastre de que se les dan mal per se. Junto a ello, criticó, además, que las comunidades autónomas guarden su información sobre las pruebas evaluadoras de sus respectivos sistemas educativos como secretos reservados.

Detectó este ponente, desde su experiencia, que los problemas actuales del poco vigor científico que hay en el entramado educativo radican fundamentalmente en la enseñanza Secundaria, además de ser muy difícil enseñar, y aprender, por descubrimientos, dado que se renuncia a la dura tarea de aprender, que es necesaria para fijar todo aprendizaje, según su criterio.

Velocidad de aprendizaje

Habló Marina en ese momento de porfolios educativos que muestran la velocidad de aprendizaje de los alumnos, con posible aplicabilidad al medio universitario. Como excelente sistema de aprendizaje, mencionó la autoevaluación de los niños de Primaria, que llegan a saber incluso lo que significa la palabra metacognición.

Como otro problema, este ponente explicó que la mayoría de los maestros son de formación en letras y que, cuando llegan a algo en matemáticas, es más a su didáctica que a las matemáticas en sí mismas. De esta manera, hubo una niña que se quejaba de no poder entender las matemáticas porque no llegaba a comprender siquiera las palabras con las que se las explicaban. Abominó, por eso, las teorías de los conjuntos que empantanaron el aprendizaje de las matemáticas elementales, allá por los años 70 del siglo pasado.

María Pilar Jimenez

Evidencias y pruebas

La catedrática de Didáctica de las Ciencias Experimentales “ad honorem”, María Pilar Jimenez, describió evidencia como aquello que no debe ser probado, por lo que prefiero decir Medicina basada en pruebas antes que en evidencias, por ser una traducción un poco inexacta del inglés.

Desde su feminismo declarado, María Pilar Jimenez puso el ejemplo de la ingeniería informática, que antes era informática a secas y tenía un 30 por ciento de estudiantes chicas, un porcentaje que bajó de forma brutal cuando a algún genio ministerial se le ocurrió añadirle el nombre de ingeniería para espanto de muchas posibles aspirantes.

Como formadora de profesores y maestros, Jimenez declaró que hay que enseñar una forma de enseñar, a través de la práctica de la ciencia, desde la premisa de que la duda viene de la falta de poder comprobar.

Esta ponente explicó que los estudios longitudinales sirven para saber si los programas educativos son útiles de verdad, mientras que sobre los estudios Pisa, detectó que, al ceñirse principalmente al razonamiento, superan la formación habitual de los chicos en España.

Palma García

Ve Jimenez un peso excesivo de los pedagogos en los designios del Ministerio de Educación en la última mitad de siglo, por lo que pidió que se haga una poda en los «pedagogismos» del sistema educativo para volver a bloques de conocimiento, como las Matemáticas, la Historia y el resto.

Un mar de plástico

Palma García, que es profesora de Educación Infantil en un colegio de la localidad gaditana de Algeciras, y que fue premiada con el Global Teacher Award 2019, describió experiencias con sus alumnos sobre el mar y el problema de los plásticos, con momentos muy divertidos y otros en los que algunos niños declaran no querer volver a comer pescado porque los peces comen dichos plásticos y eso, lógicamente, es un asco.

También, Palma García refirió acciones como discos compactos (CDs) con canicas en el centro para hacer comprender la Ley de Newton.

Miguel Ángel Ruiz Domínguez

Vivir enredados

El profesor y autor del blog de divulgación educativa ‘Yo Soy Tu Profe‘ (YSTP), Miguel Ángel Ruiz Domínguez, señaló Youtube y Google como buenos canales para llegar a los estudiantes, sin descartar Instagram, aunque es más efímero.

Por otro lado, y como experiencia personal, rechazó Miguel Ángel Ruiz Domínguez que los contenidos de Internet tengan que caducar a los dos días, por lo que aseguró defender siempre el valor añadido de los recursos. Sobre los roles de género, ve que la abstracción que requieren las matemáticas disuade equívocamente a bastantes chicas.

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