Punto de vista se inicia un período de convivencia con el virus

Sobre la quinta ola de la Covid19

Ante la quinta ola epidémica de la pandemia, distinta a las anteriores, los autores, además de ofrecer una serie de elementos clave a tener en cuenta, llaman la atención sobre el hecho de que, pese a todo, se inicia un período de convivencia posiblemente prolongado con el virus Covid19.

Desde hace varias semanas estamos asistiendo en España y otros países europeos, con relevancia especial en Reino Unido y Países Bajos, a un repunte importante de la incidencia de contagios por el virus COVID19 que está sobrepasando ampliamente las previsiones y ha modificado la tendencia a la estabilización que se apuntaba a lo largo del pasado mes de junio. Para algunos expertos la causa sería el predominio de la variante delta, con mayor capacidad de transmisión, y el relajamiento de las restricciones a las actividades de ocio.

La actual fase de la pandemia COVID19 requiere un análisis epidemiológico y sanitario apropiado que es diferente al de las anteriores

Con el avance de la vacunación en los grupos etarios de mayores de 50-60 años, la población susceptible de contagio se ha desplazado hacia los colectivos más jóvenes, especialmente la población en edad de escolarización secundaria o universitaria quienes, debido a las medidas preventivas adoptadas, que por lo que parece han respetado bastante puesto que hasta el momento no se habían contagiado por ninguna de las variantes circulantes del SARS-CoV-2.

En estos grupos etarios los casos clínicos predominantes son leves por lo que,  a pesar de un incremento exponencial de los contagios (mucho menor de los enfermos con síntomas), no se ha producido, como en anteriores olas, un incremento proporcional de las hospitalizaciones e ingresos en las UCI que vuelva a poner en riesgo grave la estabilidad del conjunto del sistema. A pesar de que la proporción de pacientes graves y críticos más jóvenes haya aumentado, las tasas específicas de incidencia de estas enfermedades en las edades más jóvenes siguen siendo afortunadamente bajas.

Atención Primaria infradotada

El componente del sistema sanitario que sigue padeciendo graves problemas de sobrecarga asistencial durante toda la pandemia es la atención primaria y comunitaria, con unos centros y equipos secularmente infradotados de recursos humanos y a los que se asignan responsabilidades en ámbitos como la vacunación, el rastreo de contactos y la asistencia de enfermos no graves de COVID19, amén de la de los pacientes agudos y crónicos habituales.

Responsabilizar exclusivamente a jóvenes y adolescentes no es justo ni probablemente tampoco sea exacto

La actual fase de la pandemia COVID19 requiere un análisis epidemiológico y sanitario apropiado que es diferente al de las anteriores, así como  las medidas de prevención que en consecuencia correspondan para minimizar en lo posible sus efectos negativos sobre la actividad económica, laboral, del sector turístico y la del propio sistema sanitario aliviando la sobrecarga de la atención primaria y comunitaria y evitando acentuar los retardos en la asistencia de los pacientes crónicos o en espera de intervenciones diagnósticas o terapéuticas.

Elementos clave

Las vacunas han demostrado una efectividad elevada para disminuir drásticamente la probabilidad de enfermar y de hacerlo gravemente y, por ello, el rápido progreso de la vacunación de la población diana susceptible debe ser la primera prioridad, pero no la única.  En este sentido consideramos que, en el momento actual de la pandemia, además, hay que centrarse en cuatro elementos clave que apuntamos a continuación:

1-Que desde los ámbitos político y experto no se emitan mensajes que generen una alarma excesiva en la ciudadanía y que, sin caer en optimismos irresponsables, sean capaces de informar de forma clara, y por tanto comprensible a todos los niveles, de las características de esta última ola epidémica que, como hemos señalado, es distinta de las anteriores. En cualquier caso, responsabilizar exclusivamente a jóvenes y adolescentes no es justo ni probablemente tampoco sea exacto, porque la valoración y la comunicación de la situación actual no ha rebajado la confusión que todavía predomina.

2-Que se potencien al máximo todas aquellas actuaciones destinadas a corregir los efectos negativos que sobre la economía personal, familiar y colectiva, los recursos sanitarios y, en general, sobre el bienestar y calidad de vida han tenido y tienen las medidas adoptadas. En los últimos días hemos vuelto a constatar su grave repercusión sobre el nivel de pobreza y riesgo de exclusión social. En este ámbito disponemos ya de evidencias sólidas de cómo estos condicionantes favorecen la incidencia de los contagios y las formas graves de la enfermedad, de la misma forma que sucede con otros muchos problemas de salud.

3-Que se fomenten los análisis y propuestas para afrontar el nuevo contexto social y epidemiológico tras la fase “aguda” de la pandemia con el inicio de un periodo de convivencia posiblemente prolongado con el virus COVID19.

4-Que no se pospongan los análisis evaluativos que nos permitan extraer las correspondientes enseñanzas e introducir  los cambios que nos permitan abordar en las mejores condiciones posibles nuevos episodios de naturaleza similar.

La responsabilidad es de todos pero sobre todo de aquellos que tienen mayor capacidad de influencia y decisión sobre la comunidad.

Amando Martín Zurro y Andreu Segura Benedicto

Amando Martín Zurro, doctor en Medicina y Cirugía. Especialista en Medicina de Familia y Comunitaria y Medicina Interna. Andreu Segura, epidemiólogo jubilado. Vocal del Comité de Bioética y del Consejo Asesor de Salut Pública de Cataluña. Médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública.

2 Comentarios

  1. Horacio Boggiano says:

    Desde Buenos Aires como Médico Generalista y de familia es muy interesante leer este análisis .
    Tengo la sensación que lo que pasa hoy en España pasará en unos meses en Argentina.
    Hoy con días muy fríos ,con disminución en la incidencia de casos en UTI y en mortalidad,si bien ya pasamos lis 100.000 fallecidos ,con aumento en las cobertura de vacunación (Sputnik,Sinopharm y AstraZeneca) aún con baja cobertura de segundas dosis.
    Con una grieta política que dilapida confianza pública .
    El análisis que comparten me aporta mucho a poder pensar .

  2. Montse says:

    Como siempre, interesantísimos vuestros artículos, Amando y Andreu.
    Me encantaria tambien, que en el mundo científico, alguien se preguntase públicamente: por qué ha ocurrido esta pandèmia? Quizá ha sido la respuesta a la pérdida de la biodiversidad causada por la mano de unos pocos humanos que, a cualquier preció, la destruye en aras a sus propios beneficios econòmicos? Qué pràcticas capitalistas hay que controlar para que una pandémia de este tipo no vuelva a ocurrir? Creo que este análisis también es urgente, y que parta de voces científicas como las vuestras. Gràcies,