Política y Sociedad en una carta dirigida a la Dirección General de Recursos Humanos del SERMAS

Los sindicatos piden más de 1.175 millones para paliar las “carencias” de Atención Primaria en Madrid

— Madrid 13 Oct, 2021 - 2:05 pm

Los cinco sindicatos presentes en la Mesa Sectorial de Sanidad de Madrid han comunicado, a la directora general de Recursos Humanos del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), Raquel Sampedro, mediante una respuesta común y consensuada, el rechazo frontal al Plan de mejora de la Atención Primaria, presentado, por tercera vez, por parte de la Consejería de Sanidad del Ejecutivo autonómico, debido a “la infradotación que sufre la Atención Primaria y la ausencia real de un Plan para reflotarla”, y recuerdan que “serían necesarios más de 1.175 millones de euros para alcanzar el 25 por ciento considerado como óptimo” y “paliar las carencias” del primer nivel asistencial.

“La propuesta del Gobierno regional, de 200 millones en dos años, es anecdótica y no real respecto a las necesidades de los centros de salud”, remarcan el Sindicato de Enfermería (SATSE), Comisiones Obreras (CCOO), la Unión General de los Trabajadores (UGT), el sindicato médico madrileño Amyts y CSIT Unión Profesional, a la vez que insisten en que, “en la actualidad, Madrid es una de las comunidades autónomas que menos invierte en Atención Primaria y la propuesta de inversión es claramente insuficiente”.

“A día de hoy, la Comunidad de Madrid ha recibido más 3.300 millones de euros del fondo Covid-19, del Gobierno central, está a la espera de recibir otra importante transferencia de fondos finalistas y, además, el Ministerio ha anunciado más de 1.000 millones de euros para reforzar la Atención Primaria en el conjunto de las comunidades autónomas”, detallan estos sindicatos.

Construcción de nuevos centros de salud

De igual forma, estas organizaciones sindicales consideran “una burla que, para la construcción de nuevos centros de salud, la Consejería afirme que hay disponibles 30 millones de euros en ejecución y otros 62 millones en tramitación para contratación”. La realidad, explican, “es que la mayoría de los centros de salud en construcción, y una parte de los pendientes de contratación, llevan años e, incluso décadas, anunciados en planes previos, sin que hayan sido ejecutados”.

Respecto a las plantillas, los sindicatos de la Mesa Sectorial de Sanidad de Madrid coinciden que “es necesario, en uno o dos años, incrementar la plantilla actual en más de 2.500 profesionales de todas las categorías y otros 1.500 más en los próximos tres-cinco años, para compensar los puestos de trabajos no repuestos, así como las jubilaciones”. Por lo tanto, “el incremento de presupuesto estimado para corregir el déficit de plantillas debe ser de, al menos, 200 millones de euros anuales”, recogen en el escrito dirigido a Raquel Sampedro.

1 Comentario

  1. Isidoro Jiménez Rodríguez says:

    (Otra forma de ver el problema).
    ¿Por qué no hablan nuestros sindicatos de una reorientación de la Atención Primaria?

    Me sorprende que una especialista en recursos humanos, como Raquel Sampedro, no pare en seco las aspiraciones galénicas de los sindicatos firmantes del escrito señalado.
    Un servidor, que no representa a asociación o grupo profesional alguno, en el momento de anunciarse la llegada de Europa de fondos para paliar la situación de la Covid-19, advertía el error que supondría que tales recursos, en lo que respecta al ámbito sanitario, se emplearan para la contratación de más médicos para las diversas estructuras asistenciales. Ya entonces consideraba que tal medida, lejos de solucionar ningún problema, lo agravaría. Consecuentemente, tampoco me veo por las organizaciones sindicales anteriores.
    No salgo de mi asombro ante el hecho de que ninguna fuerza sindical haya advertido que la dotación de médicos de nuestra sanidad es bastante acorde con la existente en otros países de nuestro entorno. No pasa igual si comparamos las ratios de las enfermeras, las cuales nos sitúan en los últimos lugares, junto a los países más pobres y menos desarrollados. O lo que es lo mismo, al final de tales registros.
    Si en la dotación de médicos, España se encuentra entre los primeros puestos de los países de la OCDE, es inexplicable el auténtico mantra que desde las distintas esferas galénicas se viene produciendo en los últimos años. No faltan médicos en nuestro país, sino que la sanidad ha tomado unos derroteros que la hacen inviable. La creación de listas de espera, a través de la utilización incontrolada de recursos y medios asistenciales, es bien patente. Bajo mi punto de vista, no existe control alguno sobre el rendimiento laboral de nuestros médicos. Creo que nadie pondrá en duda que una eficiencia similar a la demostrado durante las vergonzosas peonadas de tarde de hace unos años, en la jornada laboral normal, controlarían y desatascarían las (falsas) listas de espera existentes.
    Llama mi atención que a estas alturas ninguna organización social, sindical o política, cuestione la gestión y administración que se lleva a cabo de nuestra sanidad. A nadie le extraña que el ámbito sanitario pueda ser manejado, completamente, por un único colectivo profesional. Y este ámbito de la Atención Primaria madrileña constituye un claro ejemplo de esa mala dirección. Esto no se arregla, con más médicos, que, visto lo visto, solo vendrían a agravar la situación.
    Es fácil confundir y engañar a la sociedad con consignas como la de “10 minutos por paciente” y la saturación de consultas. Nadie contesta a las organizaciones profesionales y sindicales médicas que esos 10 minutos, en muchas ocasiones, no estarían justificados para algunas de las consultas.
    Igualmente nadie se cuestiona si es el médico el profesional clínico más indicado para estar al frente de los Centros de Salud. Si el prevenir las enfermedades, o el promover la salud de los ciudadanos, no encajaría más en el rol de otro profesional, desde luego que, no menos clínico que pueda ser el médico.
    Quienes pretenden alcanzar la notoriedad ejerciendo en la Atención Primaria, u obtener unas remuneraciones altas, están muy equivocados. Y esto no es algo de nuestros días, ya en el siglo XIX muchos núcleos rurales contaban con sangradores o practicantes como único recurso asistencial, por tales motivos.
    Mantener una Atención Primaria, en la que prima la utilización indiscriminada de pruebas, interconsultas y recursos asistenciales, no es el camino, ni la finalidad de esta esfera asistencial. Nuestra sociedad no puede permitirse estos gastos desorbitados, o el duplicar pruebas, sin ton ni son. Igual podríamos hablar de muchos tratamientos farmacéuticos, más que dudosos, alentados por los oscuros negocios farmacéuticos.
    Si durante décadas, los médicos han sido incapaces de dirigir apropiadamente la Atención Primaria, digo yo, que será cuestión de buscar otras formas o modelos de gestión. El ataque a los triajes que llevan realizando las enfermeras en algunos Centros de Salud de Andalucía, cuando apenas llevan implantados, en algunos casos, ni siquiera una semana, podemos adivinar quien lo propicia y con que fines. Incluso, algún iluminado, al frente de un colegio medico provincial, ha llegado a amenazar con “controlar” a las enfermeras de Atención Primaria, como si no tuviera nada que vigilar y examinar “de puertas para adentro”.
    La Enfermería cuenta con los recursos legales para poder abarcar muchas más actividades y actos clínicos en la Atención Primaria. Pero no debemos olvidar ese déficit de enfermeras y enfermeros con respecto a los médicos, señalado con anterioridad. Carencia que puede ser uno de los motivos principales por los cuales dicho nivel asistencial no este solventando las finalidades y desempeños para los que fue creado.
    Mientras tanto, pueden seguir enredando nuestros sindicatos con los euros (en millones), para tratar de justificar posibles “infradotaciones”, “carencias” e, incluso, “reflotes”. ¿Acaso están tan ciegos para no advertir quien ha hundido nuestra Atención Primaria?