Sanidad hace público el listado de medicamentos excluidos de la financiación pública

En pleno debate público sobre los medicamentos a excluir de la financiación pública del Sistema Nacional de Salud, el sábado, 30 de junio, el Ministerio de Sanidad dio a conocer la propuesta de resolución con el listado definitivo de medicamentos a excluir, firmada por el subdirector general de Calidad de Medicamentos y Productos Sanitarios, Carlos Lens. (Se adjunta listado)

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Sanidad hace público el listado de medicamentos excluidos de la financiación públicaLos avances del contenido de la resolución ya había provocado análisis y críticas en distintos ámbitos, entre otras razones por el ocultismo con que se había desarrollado. Un grupo de trabajo de especialistas en farmacología, medicina interna y medicina de familia elaboró para la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Publica (FADSP) una evaluación técnica de los medicamentos que se retirarán en agosto de la financiación pública y concluía que, al menos, cuatro de ellos eran necesarios para la correcta atención de los pacientes. En una primera lectura entre los medicamentos, se consideran imprescindibles, por este grupo de expertos, la N-acetilcisteína en el tratamiento de la fibrosis quística, la fibrosis pulmonar o la EPOC

 

La codeína

 

En segundo lugar, se señala la codeína como un medicamento muy eficaz para suprimir la tos de cualquier origen. También el dextrometorfano. Aunque es verdad que la tos es un síntoma y que deben ser tratadas las causas y no los síntomas, la tos puede llegar a ser molesta y comprometer otros daños, por ejemplo dehiscencia de suturas, sobreesfuerzo cardiovascular y otros. La codeína tiene otros usos contrastados, normalmente en asociación con otros medicamentos, en muchas situaciones clínicas como la diarrea, la migraña, el prurito y el dolor. En el tratamiento del dolor es un fármaco muy eficaz y barato que puede usarse asociado a paracetamol en la misma forma farmacéutica o asociarse a otros analgésicos o a paracetamol en distinta proporción en formas farmacéuticas por separado.

 

Lágrimas artificiales

 

En cuanto a las lágrimas artificiales, el informe señala que numerosas patologías cursan con el llamado "síndrome de ojo seco", es decir, una disminución de la producción de lágrimas. El único método para paliar este problema es la utilización frecuente de una solución que simula las propias lágrimas, mejorando mucho la calidad de vida. Algunas de las patologías en las que este efecto se producen son: síndrome de Sjögren, artritis reumatoide, enfemedades interticiales del pulmón, infección VIH, linfomas, sarcoidosis, cirrosis biliar primaria, hepatitis C, insuficiencia renal crónica, rosácea, pacientes con irradiación de la cabeza por neoplasia, blefaritis, tracoma, episcleritis, alergias oculares, conjuntivitis vial o bacteriana, hipervitaminosis A, etc.

 

Loperamida

 

En cuarto lugar se señala a la loperamida, un antidiarreico con acción farmacológica bien establecida y eficacia demostrada en las siguientes situaciones clínicas: piloroplastia, diarrea del diabético (nocturna, acuosa postpandrial, etc), incontinencia fecal, diarrea crónica, diarrea del viajero, síndrome de colon irritable, ileostomía de alto débito, anastomosis ileoanal, etc. Se ha usado en pediatría en diarrea asociada a transplante de médula, leucemia, uropatías o síndrome de colon irritable.

 

Advertencias de SEFAC

 

También en relación con la propuesta del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, de desfinanciar medicamentos para el tratamiento de algunas patologías y síntomas (mucolíticos, antidiarrreicos, laxantes, lágrimas artificiales, antitusivos y antiinflamatorios, entre otros), la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC) manifiesta a través de un comunicado su preocupación por que pueda perjudicar a los pacientes y no cumplir con los objetivos de ahorro si no se realiza un seguimiento y no se cuenta con la opinión y participación activa de los farmacéuticos comunitarios.

 

Entre otras consideraciones, SEFAC afirma con rotundidad que "todos los medicamentos aportan valor terapéutico. Los medicamentos lo son independientemente de que no resulten rentables a la Administración pública sanitaria y los financien o no, es decir, son autorizados en función de una necesidad del paciente que se materializa en una indicación terapéutica y a todos se les exige seguridad, calidad y eficacia, aunque su indicación (para qué se usa) sea distinta".

 

Adherencia a los tratamientos

 

En opinión de esta organización profesional, "existe un riesgo elevado de que la desfinanciación produzca un deslizamiento de la prescripción hacia medicamentos financiados más caros, lo que provocaría que no se cumplieran los objetivos de ahorro previstos por el Ministerio para el Sistema Nacional de Salud". Igualmente advierte de la posibilidad de la salida de ciertas medicinas provoque una disminución de la adherencia a los tratamientos. "Esa falta de adherencia o de incumplimientos terapéuticos puede derivar en el agravamiento de problemas de salud y en un incremento del gasto superior al ahorro buscado. Desde ese punto de vista es razonable que existan excepciones en algunas patologías", sostiene.

 

SEFAC es partidaria de buscar un uso racional de los medicamentos. Y "para que haya un uso racional, el paciente tiene que recibir el medicamento adecuado y la dosis debida durante un periodo de tiempo suficiente, al menor costo para él y para la comunidad".

 

SEMERGEN pide vigilancia con los enfermos crónicos

 

Por su parte, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) manifiesta su acuerdo con la mayor parte del listado de fármacos que van a ser desfinanciados, porque entiende que corrige una de las bolsas de ineficiencia de las que esta sociedad ya había alertado. No obstante, considera necesario que estos fármacos se sigan prescribiendo por el médico, aunque no estén financiados, con el objetivo prioritario de respetar las indicaciones de cada uno de ellos y de evitar la automedicación. Por este motivo, recomendamos que la dispensación de estos medicamentos se siga realizando bajo la supervisión del médico. Así mismo, valora imprescindible que en algunas dolencias concretas, en las que se ha demostrado su eficacia, el fármaco desfinanciado pueda prescribirse con cargo al SNS así como que se vigile como puede afectar esta medida en la salud de los pacientes crónicos.