Para el dr. Rábano (BT-CIEN) los estudios longitudinales mejorarán el diagnóstico del Alzheimer

En entrevista concedida a Acta Sanitaria, el director del Banco de Tejidos cerebrales del Centro de Alzheimer Fundación Reina Sofía (BT-CIEN), doctor Alberto Rábano, aseguró que los estudios longitudinales que se realizan con material de autopsia permiten establecer criterios fiables para el diagnóstico de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Como ejemplo de estos estudios existe el Proyecto Vallecas que actualmente se desarrolla en Madrid.

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El doctor Rábano, director del BT-CIEN 
El doctor Rábano, director del BT-CIEN

Tras su exitosa jornada de puertas abiertas del BT-CIEN su director, el doctor Alberto Rábano, respondió amablemente a las preguntas de Acta Sanitaria. Este facultativo era patólogo general del Hospital del Niño Jesús cuando se sumó al primer banco de tejidos creado en Madrid (BTIN, 1996). Al principio, su trabajo se desarrolló en el medio universitario para, posteriormente, pasar a poner en marcha la Unidad de Anatomía Patológica del Hospital de Alcorcón (1998). Con la creación del Centro Alzheimer de la Fundación Reina Sofía (2007), Rábano pasó a integrarse a la Fundación CIEN, Fundación Centro Investigación de Enfermedades Neurológicas. Hoy dirige el BT-CIEN, Banco de Tejidos cerebrales del Centro de Alzheimer Fundación Reina Sofía.

 

Acta Sanitaria: ¿Cómo se forma un neuropatólogo en España?

 

Doctor Alberto Rábano: En España no existe la especialidad médica de Neuropatología. Es una subespecialidad de Anatomía Patológica no reconocida oficialmente. Los patólogos que se dedican en España a Neuropatología se forman específicamente en los hospitales, dedicándose a patología neuroquirúrgica y neuromuscular. Sólo los patólogos que trabajan en bancos de cerebros tienen la posibilidad de formarse específicamente en patología neurodegenerativa con material post mórtem. Podemos decir que en España hay en este momento un pequeño grupo de neuropatólogos, afortunadamente cada vez mayor, con buena formación en patología neurodegenerativa por su trabajo en bancos de cerebros.

 

A.S.: ¿De quién surgió la idea de crear el BTIN, antecedente remoto del BT-CIEN, y cómo se creó el equipo original?

 

Dr. R.: La idea original y el impulso fundamental fue de Justo García Yébenes, entonces (1996) jefe de Servicio de Neurología de la Fundación Jiménez Díaz y hoy jefe de Sección en el Hospital Universitario Ramón y Cajal. Él tuvo la excelente idea de crear un banco de tejidos en Madrid, pero con donantes de todo el país, siguiendo un modelo muy desarrollado en el Reino Unido y EE.UU. A esa idea nos sumamos algunos médicos para crear el primer grupo impulsor del BTIN: José Antonio Ramos, profesor titular de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Medicina (UCM); Armando Martínez, neuropatólogo del Hospital Clínico San Carlos; y yo mismo.

 

A.S.: ¿Qué relación orgánica existe entre el BT-CIEN, la Fundación CIEN y la Fundación Reina Sofía?

 

Dr. R.: El BT-CIEN es una estructura de la Fundación CIEN, que a su vez pertenece al Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). La Fundación Reina Sofía está muy presente en toda la actividad de investigación de nuestro centro, y en este momento financia gran parte de la actividad del BT-CIEN.

 

A.S.: ¿Qué objetivos se buscaba con la reciente jornada de puertas abiertas celebradas en el BT-CIEN?

 

Dr. R.: Venimos haciendo jornadas de este tipo desde los primeros años del BTIN, y son muy positivas tanto para los donantes y las asociaciones de pacientes, como para nosotros. Tenemos un deber de transparencia y de responsabilidad, en el sentido inglés de "accountability", esto es, de dar cuenta de nuestra actividad ante nuestros donantes. La cercanía con ellos, como se demostró una vez más en esta jornada, nos pone los pies en el suelo y da todo su valor a nuestro trabajo.

 

A.S.: ¿Cuáles son los principales prejuicios que muestra la ciudadanía para no donar?

 

Dr. R.: El principal prejuicio, si se puede decir así, es la ignorancia, es decir, no conocer bien en qué consiste esta actividad. No saber que todos tenemos, no el deber sino el derecho a colaborar en la investigación de estas enfermedades. En todos estos años no hemos encontrado otro tipo de prejuicios, religiosos o de otro tipo.

 

A.S.: ¿Qué número de donaciones/año consideraría adecuado para el BT-CIEN?

 

Dr. R.: En este momento, la cifra mágica es de 100, que posiblemente alcancemos este o el próximo año. Con los recursos actuales sería difícil procesar más casos, teniendo en cuenta que parte de nuestra actividad se dedica además a diagnosticar casos de consulta, principalmente de otros bancos de cerebros que trabajan con nosotros. Con más recursos, especialmente de personal, el BT-CIEN podría incluso superar los 200 casos anuales.

 

A.S.: ¿ Existe suficiente coordinación entre este banco y los restantes que hay en España?

 

Dr. R.: La coordinación entre bancos es un tema pendiente que deberá abordarse en un futuro inmediato. Hay un núcleo de coordinación en la Red de Biobancos Hospitalarios del ISCIII, y esperamos que próximamente sea la base de una coordinación de todos los bancos, tanto los hospitalarios como los que nos encontramos en centros académicos o de investigación.

 

A.S.: El hecho de que el diagnóstico de la Enfermedad de Alzheimer (EA) sólo se pueda precisar después de la muerte, ¿no cuestiona en cierta medida la diagnosis en vida y los consecuentes tratamientos?

 

Dr. R.: Ciertamente, y por ello es tan necesario disponer de biomarcadores que se encuentren muy relacionados con la patología que observamos en el tejido post mórtem. Tenemos el diagnóstico neuropatológico final: el "gold Standard" de los estudios diagnósticos, en una pequeña proporción de casos. Pero los estudios longitudinales, como el Proyecto Vallecas que se está desarrollando en este momento en nuestro centro, nos permiten extrapolar los hallazgos y los criterios diagnósticos a todos los casos. Cuantos más casos diagnostiquemos post mórtem, más fiables serán los criterios, y no sólo en Alzheimer, sino en todas las enfermedades neurodegenerativas.

 

A.S.: Teniendo en cuenta que el envejecimiento no se puede evitar, pero sí mejorar la calidad de vida durante el mismo, ¿será posible prevenir la EA algún día?

 

Dr. R.: Ya es posible, hasta cierto punto, hacer esa prevención. Gracias a los estudios longitudinales de que hablaba antes, sabemos cada vez mejor qué factores protegen al cerebro de los efectos de este tipo de patologías: la actividad física e intelectual, las redes sociales, la dieta y la reducción de las factores de riesgo cardiovascular, por ejemplo.

 

El doctor Rábano, director del BT-CIENA.S.: ¿Será posible algún día el sueño de realizar con éxito un trasplante de cerebro?

 

Dr. R.: No lo creo, pero ya es posible desde hace años realizar implantes celulares en el cerebro para tratar determinadas enfermedades, y la tecnología para diseñar y producir esas células es cada vez más avanzada. Esas células, que pueden servir de base a distintos tipos de terapia celular, también pueden obtenerse a partir de tejido post mórtem.

 

A.S.: Hablando de sueños, dirigir el BT-CIEN, ¿es un sueño hecho realidad?

 

Dr. R.: Bueno, es más bien la sensación de haber navegado durante unos años por aguas peligrosas y haber llegado finalmente a un puerto seguro, especialmente si consideramos que nos hemos comprometido a garantizar la donación de cientos de donantes en unas cuantas Comunidades Autónomas. Para ello es muy importante también que nos encontremos en un organismo de ámbito nacional.