Los consejeros catalán y madrileño auguran nuevos recortes en la sanidad pública

La sanidad pública está aún en un momento crítico. Los recortes/ajustes, como prefieren decir los políticos, han permitido reducir gastos, pero no lo suficiente como para evitar que se produzcan otros nuevos, dijo el miércoles el Consejero de Sanidad de Cataluña, Boi Ruiz, y menos abiertamente su colega en el gobierno madrileño, Javier Fernández Lasquetty, en el XVIII Encuentro del Sector de la Tecnología Sanitaria, organizado por Fenin.

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 ¿Estamos mejor o peor que hace un año?, empezó preguntando a ambos consejeros el moderador del encuentro, Manel Peiró, vicedecano académico de ESADE. En cuanto a la caja, a la tesorería, no, coincidieron Boi Ruiz y Javier Fernández- Lasquetty. El fondo de liquidez arbitrado por el Gobierno para las autonomías con carácter finalista no está siendo suficiente, afirmó el político catalán, que auguró más "ajustes" y un incremento de los costes financieros de la asistencia sanitaria.

 

Créditos y deudas

 

 

La incertidumbre sobre los ingresos y las obligaciones para reducir el déficit (Boi recordó que la Generalitat ha hecho tres ajustes presupuestarios en este ejercicio) no son buenos augurios. "No tenemos dinero para gastarlo, ni nadie que nos lo preste en las condiciones adecuadas", aseguró el consejero catalán. De momento, sólo tienen al Estado. Según dijo, Cataluña ahorró en 2011 algo más de 850.000 euros, con severas políticas de salarios y copagos, que se dedicaron casi en su integridad a pagar créditos y deudas a proveedores.

 

El político catalán lamentó que los ajustes en su comunidad se hubieran iniciado en 2011, cuando CiU llegó al gobierno, circunstancia distinta a la de la Comunidad de Madrid, cuyo consejero de Sanidad aseguró que "las medidas de ajuste se hicieron desde el minuto uno de la crisis. Esto nos ha permitido que no nos estemos gastando 1.000 millones desde 2008".

 

Tocar algunos dogmas

 

Para Fernández-Lasquetty, aparte de los problemas estructurales que afrontan en común todos los sistemas sanitarios occidentales, el español arrastra su propio mal endémico y este es "el constante incremento del gasto al margen de las disponibilidades presupuestarias".

 

Aunque opina que la sanidad está aún en un momento crítico, el consejero madrileño observó un fenómeno positivo en este año: la demostración de que se puede reducir el gasto y de que se puede gastar mejor. Entre algunos ejemplos: "tocando dogmas anclados en el conservadurismo como la aportación farmacéutica", citó A pesar de las restricciones de gasto, la perspectiva nos sigue indicando nuevos esfuerzos", en busca de la sostenibilidad. "El coste de las no reformas sería mayor: la supervivencia del propio sistema", advirtió Fernández -Lasquetty.

 

Gastar mejor

 

En gastar mejor también se aplicaron ambos responsables autonómicos. Boi Ruiz abogó por un nuevo marco de relación con los proveedores, especialmente farmacéuticos y tecnológicos, hasta ahora socios financieros involuntarios de la sanidad pública. El futuro se perfilaría, explicó, mediante el establecimiento de relaciones societarias con las empresas, que compartirían riesgo con el cliente público. En línea similar se prevé el desarrollo de la investigación, cuyo plan fue aprobado por el Gobierno catalán el martes, que pretende establecer partenariados con las industrias innovadoras, que produzcan retornos al dinero público y agilicen la llegada a la clínica de los nuevos productos.

 

De acuerdo con este planteamiento, Fernández-Lasquetty confía también en las centrales de compras, regionales o a nivel nacional. Después de la compra centralizada este año de las vacunas de la gripe y de aquellas otras incluidas en el calendario vacunal, el consejero madrileño avanzó que en breve se hará la licitación para compras centralizadas de marcapasos, stents, prótesis y desfibriladores. El político madrileño destacó el hecho de que se podían estar pagando hasta 25 precios diferentes por un mismo medicamento en la comunidad.

 

El precio real de los medicamentos

 

Para Boi Ruiz, el tema es más complejo. "Nadie sabe a qué precio real compramos nada", sentenció. En su departamento se acaba de crear un Observatorio de Precios para tomar decisiones al respecto. Sin manifestarse radicalmente en contra de una central de compras de dimensión nacional, Ruiz entendió que no es una finalidad del Ministerio de Sanidad "hacer de operador de compras", y que su intervención podría "introducir rigideces administrativas".

Aparte de las preguntas del moderador, varios asistentes a las jornadas se interesaron por los plazos de pago en ambas autonomías, preguntas que no fueron satisfechas con precisión por los responsables sanitarios.

 

El Encuentro que organizaba la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN) y ESADE, contó con la presencia de la Secretaria General de Sanidad, Pilar Farjas quien, tras haber entregado los Premios Voluntades, dirigió unas breves palabras, reclamando "voluntad para mejorar la salud de nuestros pacientes"; "compromiso con el futuro" en cuanto a la incorporación de las nuevas tecnologías de la comunicación en el ámbito sanitario, así como "apostar por la innovación".