La deuda sanitaria de Cantabria amenaza la viabilidad de la propia autonomía

El Gobierno de Cantabria ha reconocido una deuda sanitaria de 261 millones de euros, la mayor parte de farmacia hospitalaria que, según la vicepresidenta y consejera de Sanidad y Servicios Sociales, María José Sáenz de Buruaga, "amenaza la propia viabilidad de la autonomía". La deuda supone el 35% del presupuesto sanitario global y el 11% del presupuesto de la Comunidad Autónoma para este ejercicio.

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María José Sáenz de Buruaga, junto a la consejera de Economía, Hacienda y Empleo, Cristina Mazas, presentó el viernes en rueda de prensa los datos de la deuda sanitaria en la comunidad autónoma que la vicepresidenta autonómica dibujó como una situación absolutamente fuera de control, "que no puede prolongarse en el tiempo y que es preciso reconducir, porque de ello depende la sostenibilidad de nuestro sistema público de salud y, dado su impacto, la propia viabilidad de la autonomía".

 

La Comunidad Autónoma tiene deudas contraídas con 812 proveedores del sector sanitario, de los cuales 142 son pequeñas y medianas empresas cántabras. La mayor parte del global de deuda, 173 millones de euros, la concentran 34 grandes empresas, con deudas unitarias por encima de los dos millones de euros.

 

142 millones en reclamaciones judiciales

 

 María J. Sáenz de Buruaga y Cristina Mazas
María J. Sáenz de Buruaga y Cristina Mazas

Según pusieron de manifiesto ambas consejeras, en estos momentos el Servicio Cántabro de Salud acumula reclamaciones y demandas por más de 166 millones, de los que 142,5 están en vía judicial y podrían devengar unos intereses de 18 millones. A ellos se sumarían otros 2,8 millones en intereses derivados de los 23,6 millones correspondientes a solicitudes de pago por vía administrativa. Para todos ellos, el Gobierno tiene consignada en el presupuesto de 2012 una partida de 5,8 millones. (Recientemente el gobierno regional tuvo que consignar 2,4 millones de euros a la farmacéutica Roche por sentencia judicial)..

 

De acuerdo con el informe económico presentado el viernes, la deuda por suministro de medicamentos y productos sanitarios se situó en 261 millones de euros al finalizar el año 2011, lo que supone 450 euros por habitante, el 35% del presupuesto sanitario global y el 11% del presupuesto de la Comunidad Autónoma para este ejercicio, por lo que se trata de "el gran problema financiero de Cantabria". Desde la semana pasada se ha activado un registro de facturas que, de momento, ya ha dado un saldo de más de 83.000 pendientes de pago.

 

Medidas coyunturales de pago

 

Por su parte, la consejera de Economía, Hacienda y Empleo, Cristina Mazas, explicó que el volumen de la deuda y los intereses asociados hacen imposible que se pueda abordar vía presupuesto, por lo que el Ejecutivo está estudiando diferentes alternativas de financiación. Por ello, a partir de este momento el Gobierno de Cantabria, una vez reconocida la importancia de la deuda, con respecto al volumen global y la incapacidad de su pago completo en los presupuestos de la comunidad autónoma, va a dar solución a todas esas `facturas en el cajón´, mediante la aplicación de distintas herramientas que en la actualidad están siendo evaluadas y que se darán a conocer en los próximos días, al tiempo que se trabajará para evitar que esa situación se vuelva a repetir en los años sucesivos.

 

Así, se referió a la posibilidad de acceder a las líneas del ICO para el pago a proveedores, que el Gobierno de España anunció que pondría en marcha; no obstante, la consejera de Economía afirmó que habría que esperar a que el Estado concretara esta fórmula. Además, Mazas precisó que el Ejecutivo cántabro barajaba la posibilidad de combinar varias herramientas de financiación.

 

Efectos en el déficit

 

Mazas se refirió también al problema adicional que supone la deuda sanitaria a efectos de déficit. "El déficit de la comunidad autónoma supone el criterio fundamental a la hora de evaluar las cuentas públicas y, al encontrarse esta deuda fuera del presupuesto, es necesario, a la hora de evaluar las cuentas para el año 2011, incluirla a efectos de déficit". Consecuentemente, ello acarreará, en palabras de Mazas, que "probablemente nos haga desviarnos de una manera muy importante del objetivo de déficit que tenía fijada la comunidad autónoma para el ejercicio 2011. De hecho, esta deuda sanitaria ha sido causa de incumplimiento del objetivo de déficit de la comunidad autónoma en años anteriores".

 

En respuesta a todo ello, la Consejería de Economía, Hacienda y Empleo pondrá en funcionamiento, en coordinación con la Consejería de Sanidad, una serie de medidas que tienen como finalidad "dar transparencia a esta deuda sanitaria", ya que hasta se encontraba sin soporte presupuestario y no se declaró en su totalidad a la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), lo que, a juicio de Mazas, "supone una ausencia de transparencia a lo que nosotros vamos a poner solución".

 

Trascendencia social de la deuda

 

Durante la presentación del informe, Sáenz de Buruaga tradujo las cifras de la deuda sanitaria en prestaciones y servicios que reciben los ciudadanos, y aseguró "que ninguno de ellos es prescindible ni se puede poner en riesgo". En concreto, precisó que, de los 261 millones de euros de deuda global, más de 150 millones de euros se refieren a productos farmacéuticos y hemoderivados; es decir, fundamentalmente farmacia hospitalaria. Es el caso, por ejemplo, de los tratamientos destinados a oncología y hematología.

 

"Debemos saber que un solo medicamento indicado en carcinoma de mama ha supuesto una compra superior a 1.700.000 euros para tratar a 114 pacientes, lo que supone más de 15.000 euros por paciente. Que el tratamiento de la esclerosis múltiple tiene un coste solo en medicamentos de 24.700 euros por personal, el cáncer de colon un coste medio que supera los 27.000 euros por paciente o el nuevo tratamiento triple combinado para hepatitis C de 24.000 euros por paciente".

 

Además, la consejera explicó que otros 74 millones de euros de deuda se concentran en los productos sanitarios, que incluyen instrumental y pequeño utillaje sanitario, material de laparoscopia y distintas especialidades sanitarias o las prótesis. Así, cifró en 3.000 euros el coste de una próstesis de rodilla y en más de 21.000 euros las válvulas cardiacas que se implantan sin necesidad de intervención quirúrgica a paciente de alto riesgo.

 

Las facturas de Valdecilla

 

Por centros sanitarios, la mayor parte de las facturas sin pagar afectan al Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, algo lógico teniendo en cuenta que es el mayor centro de gasto y con mayor presupuesto. En conjunto, suman 222 millones de euros de deuda sanitaria. Por su parte, la Gerencia de Atención Primaria acumula una deuda de 5,1 millones de euros, la de Atención Especializada de las Áreas III y IV supera los 23 millones de euros y la Gerencia Única de Laredo, que hasta el mes de enero integraba tanto la primaria como el hospital, por encima de 10 millones de euros.