La Audiencia de Madrid ratifica la nulidad de las elecciones de 2007 en PSN

La Audiencia Provincial de Madrid ha desestimado el recurso presentado por Previsión Sanitaria Nacional (PSN) contra el fallo del Juzgado de lo Mercantil nº 3 de Madrid que, a instancias de un grupo de mutualistas, anuló, por las irregularidades detectadas en el proceso electoral, las elecciones celebradas el 2 de enero de 2007 para renovar el Consejo de Administración de PSN.

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Miguel Carrero y Alfonso Villa Vigil
Miguel Carrero y Alfonso Villa Vigil

Cinco años y medio después de haberse celebrado las elecciones del 2 de enero de 2007 a PSN y apenas dos meses después de otro proceso electoral, la Audiencia Provincial de Madrid ha ratificado la nulidad de las de 2007, tal como en su día había dictaminado el Juzgado de lo Mercantil nº 3 de Madrid, ante el que recurrieron los mutualistas Manuel Alfonso Villa Vigil, Enrique Arévalo Turillas, Francisco José García Lorente y Guillermo Sierra Arredondo, así como los Colegios Oficiales de Odontólogos de Asturias y de la Región de Murcia, aunque el juzgado no admitió la presencia de éstos en la causa.

 

El principal motivo de la demanda fue, como quedó puesto de manifiesto a lo largo de la causa, el no haber respetado el principio de funcionamiento democrático de PSN, pues tanto su presidente, Miguel Carrero, como la vicepresidenta, Carmen Rodríguez, se aprovecharon de sus cargos en la mutua para obtener ventajas en el proceso electoral. En el caso de Carrero, al haber remitido, con cargo a PSN, una carta a todos los mutualistas pidiéndoles el voto; en cuanto a Carmen Rodríguez, por haber enviado una carta en el mismo sentido el día en que se celebró el consejo de administración en que se acordó la convocatoria de elecciones. Además, y según se expone en la sentencia, parece haber sospechas de la falsificación de algunas de las tarjetas de representación al indicar que se imprimieron más tarjetas que el número de mutualistas y que no se depositara ante el notario que autorizó la asamblea las tarjetas de representación, a pesar de haberlo solicitado los mutualistas impugnantes, sin que tampoco se hubieran aportado al procedimiento, al haberlas destruido.