La asamblea de compromisarios del Colegio de Médicos de Madrid desautoriza a su presidenta

La asamblea de compromisarios del Colegio de Médicos de Madrid (Icomem), en la que se aprobaron algunas modificaciones de su estatuto, desautorizó a su presidenta, Sonia López Arribas, al no haber sacado adelante ninguna de las reformas que pretendía, al tiempo que pudo comprobar la división existente en el seno de la Junta Directiva colegial.

Guardar

Imagen destacado
Imagen listado
Existía expectación por ver cómo transcurría la asamblea de compromisarios, después de que la anterior hubiera desautorizado el nombramiento del director gerente propuesto por la presidenta, con un sueldo de 150.000 euros anuales, y se hubieran conocido algunas de las propuestas de modificación estatutaria con el objetivo de convertir el colegio en un órgano de servicios. Ni esta propuesta ni la de que, en caso de dimitir antes de los dos años de mandato, deberían convocarse nuevas elecciones han salido adelante. Y, además, en el caso de organizar actividades y servicios comunes de carácter profesional, cultural y análogos, que sean de interés para los colegiados, deberá contarse con el previo conocimiento, acuerdo y aprobación de los 2/3 mínimo de la asamblea de compromisarios.

 

En cuanto a los servicios, el art. 4 determina que el Colegio, por su naturaleza de Corporación de Derecho Público, en ningún caso podrá  promover, crear, constituir y/o recomendar ni por sí, ni directa o indirectamente por medio de personas físicas y/o jurídicas interpuestas o no, ni por parte de los miembros del Pleno o de la Junta Directiva, ningún producto bancario, de seguros, banco, compañía aseguradora, correduría, agencia o mutualidades, agencias de viaje, empresas de ocio y/o tiempo libre... ni los productos correspondientes.

 

En cuanto al mandato de los cargos, se fija en dos consecutivos el máximo para el presidente y en uno para el cargo de tesorero.