Especialistas extracomunitarios

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Las homologaciones de las titulaciones de los médicos extracomunitarios, en algunos casos avaladas por los acuerdos bilaterales de España especialmente con países latinoamericanos, deben ser objeto de especial atención, al que no debe ser ajena el propio Consejo Nacional de Especialidades Médicas.

Alberto BerguerLos países miembros de la Comunidad Europea tienen en sus programas de formación en Medicina unos patrones comunes desde hace muchos años, aunque ahora se hayan modificado, pero también uniformemente, con el Plan Bolonia. Este trabajo, en el que algunos tuvimos el privilegio de participar como expertos durante años a través del Comité de Formación Médica de la UE, ha sido clave para que existiese una coherencia cuando se aplicase la libre circulación de profesionales. Lo mismo que se hizo con los estudios de Licenciatura en Medicina ocurrió con las Especialidades Médicas, y en ello no podemos obviar la contribución que hicieron tanto la Unión Europea de Médicos Generalistas como la Unión Europea de Médicos Especialistas que, sin ser organismos oficiales como el anterior, se les dio el oportuno predicamento por parte de las autoridades de la UE, lo que supuso un avance en materia de formación de Médicos de Familia y Especialistas.

 

Los acuerdos bilaterales con países Latinoamericanos, muchos de los cuales son anteriores a la democracia, más que ser revisados a lo largo de los últimos años han tenido que respetarse poniendo trabas burocráticas para su cumplimiento en temas sanitarios. En lo que respecta a los que venían a obtener una especialidad, se les daba al final de su formación una Acreditación de que eran especialistas, pero no para ejercer la profesión en España. Hay que tener en cuenta que, cuando España firmó hace muchos años acuerdos comerciales con los países latinoamericanos, una de las reivindicaciones de éstos siempre ha sido obligarnos a admitir cláusulas de otro tipo, como las correspondientes a las titulaciones médicas. Desde que estamos en la UE, si la Formación Médica o la de Especialista no son similares a la nuestra, no podíamos darles una titulación en nuestro país a esos ciudadanos Extra-Comunitario, ya que podrían utilizarlas para ejercer en otro país de la UE. Por todo ello, desde el año 2005 se ha publicado una serie de normativas, que pretendían terminar con el caos en la gestión de las titulaciones sanitarias.

 

Desde hace años, los licenciados latinoamericanos, que sin duda son los más numerosos en cuanto a la solicitud de reconocimiento de sus titulaciones, han protestado porque desde el Ministerio de Educación, con sus exigencias, se les dificultaba el acceso a la titulación Médica, y ahora también se dice que las pruebas-examen que exige el Ministerio de Sanidad para sus Especialidades son excesivas. Entiendo su angustia y sus reivindicaciones, pero también hemos de ser consecuentes con los criterios que hemos de tener hacia quienes pretenden tener una titulación de nuestro país que les permita ejercer aquí la Medicina e, incluso, trasladarse a otro país Comunitario. Como Estado somos parte de conjunto de Europa y las normas que se han fijado en ella, del mismo modo que estamos obligados a trasponer sus directivas, también tendremos que trasladarlas a los Acuerdos o Convenios bilaterales que tenemos con otros países fuera de dicho ámbito.

 

No hace muchos años que nuestro déficit de Especialistas llevó a que muchas CC.AA, pasándose por el "puente internacional" las normativas existentes, permitir a médicos homologados como Licenciados en nuestro país, admitirles también sus titulaciones de Especialista de países extracomunitarios, sobre todo latinoamericanos, para ocupar plazas en la Sanidad Pública, para las cuales se requería y no se exigía una titulación homologada. Ese escándalo, denunciado por la Organización Médica Colegial, no obtuvo ningún resultado y los gobiernos autonómicos siguieron haciendo lo que les interesaba, para cubrir las plazas que necesitaban. Por todo ello, era precisa una regulación más seria al respecto que garantizase a la sociedad la cualificación de quienes han de ser los actores ante su enfermedad y que ante la UE, quedase claro que España no iba a ser el coladero de extracomunitarios para trabajar en Europa.

 

Los exámenes para las titulaciones de Especialista deben llevarse a cabo por el Ministerio de Sanidad, pero siempre contando con la estructura científica del Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud, que a fin de cuentas son las Comisiones Nacionales de la distintas Especialidades y que han establecido los programas para la formación de nuestros especialistas.