En los últimos 20 años, el porcentaje de discapacidad por esquizofrenia ha aumentado un 35% en España

En el II Encuentro Meet the Expert, celebrado en Madrid con la participación de psiquiatras de toda España, el doctor Celso Arango, director científico del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM), aseguró que, en los últimos 20 años, en España había aumentado en un 35 % el porcentaje de discapacidad provocado por la esquizofrenia, a pesar de no haber aumentado la prevalencia en el mismo período.

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En los últimos 20 años, el porcentaje de discapacidad por esquizofrenia ha aumento un 35% en EspañaEn este encuentro, entre otros aspectos, se puso de manifiesto que se estimaba que cuatro de cada 10 personas en Europa (el 38% de la población) padecerá una enfermedad mental a lo largo de su vida; su gran prevalencia y la discapacidad que ocasionan hacen que este tipo de trastornos produzcan un gran coste socioeconómico; tanto es así que se estima que "las enfermedades del cerebro ocasionan en Europa un coste de 797 billones de euros al año", según explicó el doctor Celso Arango, que moderó el encuentro. "De hecho -advirtió-, la importancia social de las enfermedades mentales graves, como la esquizofrenia, el trastorno bipolar y el autismo, es tal que se estima que las enfermedades del cerebro producen más discapacidad y más años de vida perdidos por enfermedad que todas las oncológicas, cardiovasculares y diabetes juntas. De esta forma, el 30% de la discapacidad ocasionada por cualquier enfermedad en nuestro país se debe a una enfermedad neuropsiquiátrica".

 

A este respecto, el doctor Christoph U. Correll, director médico del Programa de Reconocimiento y Prevención del Hospital Zucker Hillside de Nueva York y ponente en el encuentro, comentó que "el coste de un día de hospitalización es mayor al coste de un mes de tratamiento con antipsicóticos no genéricos. En este sentido, en tanto en cuanto los tratamientos farmacológicos reducen las recaídas y las rehospitalizaciones son muy coste efectivos".

 

En el caso de la esquizofrenia, tal y como se puso de manifiesto en este encuentro, impulsado Otsuka y Lundbeck, la discapacidad que ocasiona en España va en aumento, a pesar de no haberse incrementado su prevalencia. Según el doctor Arango, "el porcentaje de discapacidad ocasionado por la esquizofrenia en España ha aumentado un 35% de 1990 a 2010, a pesar de no haber aumentado la prevalencia en el mismo período, porcentaje de crecimiento superado sólo por el Alzheimer, debido al envejecimiento de la población, y el cáncer colorrectal". La razón es, según este experto, la falta de inversión para estas enfermedades, que se traduce, entre otras cosas, en falta de políticas sociales y de empleo para la incorporación de estos pacientes en la sociedad. Para el director científico del CIBERSAM, es necesario otorgar recursos para la atención de las enfermedades mentales graves, que sigue siendo menor en España que en otros países de nuestro entorno y en comparación con otras enfermedades menos costosas: "la inversión en salud mental en España es del 5% del gasto sanitario total, lo que nos aleja muchísimo de la media europea y de otros países europeos, que invierten cerca del 10%. Esto se debe, sobre todo, a la falta de políticas sanitarias a largo plazo"2.

 

Avances en el tratamiento de la esquizofrenia

 

La esquizofrenia es una enfermedad caracterizada por una distorsión en el proceso del pensamiento y de la capacidad de respuesta emocional. Los síntomas más comunes son la presencia de alucinaciones, delirios paranoicos, lenguaje y pensamiento desorganizado y una significativa disfunción social y ocupacional.

 

Se estima que la esquizofrenia afecta aproximadamente a 24 millones de personas en todo el mundo. El inicio de los síntomas ocurre normalmente en los jóvenes-adultos y la condición es crónica, de forma que se suele requerir un tratamiento de por vida. "El tratamiento de la esquizofrenia ha cambiado en los últimos año debido a la introducción de los antipsicóticos atípicos. Estos tratamientos tienen un menor riesgo de síntomas extrapiramidales, como la rigidez muscular y los movimientos involuntarios anormales, que pueden estigmatizar al paciente y disminuir la adherencia a la medicación. Por otra parte, los antipsicóticos atípicos generalmente no tienden a empeorar la cognición y los síntomas negativos y algunos tienen efectos antidepresivos adicionales", asegura el doctor Correll.

 

Entre los antipsicóticos atípicos, el doctor Correll destacó la mejor tolerabilidad de aripiprazol (Abilify®). Según apuntó, "los antipsicóticos pueden inducir aumento de peso, dislipidemia y diabetes. Sin embargo, aripiprazol tiene menor riesgo de producir síndrome metabólico, lo que es importante en la reducción de la morbilidad y mortalidad en los pacientes con enfermedades mentales graves". Respecto al futuro, el doctor Correll explicó que aún quedaba un largo camino por recorrer: "Debemos continuar investigando para mejorar el tratamiento de los trastornos psiquiátricos graves, teniendo en cuenta el mayor conocimiento de los mecanismos de la enfermedad y de la respuesta al tratamiento. Por otra parte, debemos identificar biomarcadores y personalizar el tratamiento con los medicamentos disponibles. Por último, es necesario continuar la búsqueda de nuevos agentes con una mayor eficacia global, sobre los síntomas negativos y la disfunción cognitiva, así como con efectos positivos sobre la calidad de vida y la reinserción en la vida social y laboral". En cualquier caso, junto a la innovación científica, el doctor Arango hace hincapié en la necesidad de apostar por otras medidas necesarias y complementarias: "en España no se han incluido políticas sanitarias coste-eficientes y eficaces para realizar prevención primaria, secundaria y terciaria mejorando el pronóstico de los trastornos psiquiátricos y, asimismo, faltan medidas para fomentar la detección precoz y la atención sanitaria intensiva en los primeros episodios psicóticos, lo que ha demostrado un gran avance en el tratamiento de las psicosis en otros países. Por último, es necesario medir y evaluar la eficiencia de los tratamientos ofertados desde el sistema público de salud".