El Vicepresidente de la OMC explica a la Asamblea por su imputación en Barcelona

El Vicepresidente de la Organización Médica Colegial, Ricard Gutiérrez Martí, ha dirigido un escrito a los presidentes de los colegios en el que puntualiza los extremos de su reciente imputación por el Juzgado de Instrucción número 22 de Barcelona, por presunta malversación de fondos, en relación con el hospital de la Santa Cruz y San Pablo de la capital condal.

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Ricard Gutiérrez Marti 
Ricard Gutiérrez Marti

Ricard Gutiérrez Martí, que ya había dado explicaciones en una ocasión anterior a la asamblea de la OMC, este sábado lo hizo a través de un escrito que leyó el Presidente Rodríguez Sendín, al no poder asistir el vicepresidente, por indisposición. Ricard Gutiérrez acaba de ser imputado en un proceso que afecta a seis directivos del Servicio Catalán de Salud y del hospital de la Santa Cruz y San Pablo de Barcelona, a fin de dilucidar la veracidad de unos contratos laborales sobre los que ya pesaban dudas en un informe del Tribunal de Cuentas.

 

En la misiva que Gutiérrez Martí hizo llegar a los presidentes de los 52 colegios españoles, puntualiza que, como gerente adjunto al centro sanitario, tuvo un contrato laboral entre el 15 de enero de 2001 hasta el 30 de abril de 2011, "realizando en todo momento las funciones que me encomendó la gerencia del Hospital". Estas fueron, explica, la dirección del proyecto del nuevo hospital y la creación de la Cátedra de Gestión, Dirección y Administración Sanitarias. Al extinguirse esta relación laboral, "la cantidad cobrada en la indemnización fue la que estrictamente correspondía de acuerdo a la legalidad vigente", agrega.

 

Satisfacción por comparecer ante un juez

 

El Vicepresidente de la OMC, cuyo cargo electo deberá renovarse en un año, argumenta que no existió incompatibilidad entre el contrato de Gerente Adjunto y el ser Patrono de la Muy Ilustre Administración (M.I.A.) y de la Fundación de Gestión Sanitaria del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo, "ya que cuando fui nombrado patrono de estas fundaciones, según la Ley de Fundaciones Catalana de 2001, eran compatibles ambas funciones". Sí que es cierto, admite, "que la Ley de Fundaciones Catalana de 2008 estableció la incompatibilidad, pero daba una moratoria de tres años para adaptarse a la nueva Ley, es decir, hasta 2011 y, en mi caso, yo cesé como Patrono de la M.I.A. en 2008 y de la Fundación de Gestión Sanitaria en 2010, es decir, antes de que se cumpliese el plazo".

 

Ricard Gutiérrez se muestra optimista por poder defenderse ante un juez: "Quiero expresar mi satisfacción por el hecho de que, superando juicios mediáticos paralelos y la consiguiente indefensión que ello comporta, tendré la oportunidad próximamente de demostrar todo esto ante el Juez Instructor, acreditando la legalidad de mi contrato y despejando cualquier duda respecto a mi honorabilidad", concluye en su misiva.