El Tribunal Europeo de Justicia se pronuncia sobre cualificaciones profesionales de médicos y odontólogos

El Tribunal de Justicia (TJ) de la Unión Europea se ha pronunciado sobre la interpretación de la Directiva 2005/36/CE, relativa al reconocimiento de cualificaciones profesionales, señalando que debe entenderse que ésta no se opone a la creación de un ciclo de formación especializada diferente de los enunciados específicamente en su Anexo V, al que podría permitirse el acceso tanto a médicos como a odontólogos, haciendo referencia al caso de la "cirugía oral" en Francia.

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El Tribunal Europeo de Justicia se pronuncia sobre cualificaciones profesionales de médicos y odontólogosEn la sentencia del 19 de septiembre del presente año, el Tribunal resalta que la finalidad de la Directiva 2005/36 es "instaurar una separación clara de las profesiones de odontólogo y de médico", por lo que, haciendo referencia al artículo 36, apartado 2, de esta normativa, recuerda que la "la profesión de odontólogo se basará en la formación de base de esta disciplina y constituirá una profesión específica y diferenciada de la de médico, sea especialista o no".

 

De igual manera, el Tribunal interpreta de la Directiva que "la admisión a la formación médica especializada y a la formación odontológica especializada supondrá el cumplimiento y la convalidación de estudios en el marco del ciclo de formación básica de médico y de odontólogo respectivamente".

 

No obstante, avala a los Estados miembro para crear formaciones especializadas cuyas denominaciones no correspondan a las enumeradas en el Anexo V de la Directiva, matizando que éstas no serán "una formación en el sentido de los artículos 25 y 35 de esta Directiva, de manera que esta última no regirá las condiciones de admisión ni el contenido de la formación que se haya creado", permitiendo, por tanto, a quienes hayan concluido cualquiera de las dos formaciones básicas acceder a dicha formación especializada.

 

Estima el Tribunal, igualmente, que al no encontrarse dicha especialización enumerada en el Anexo V de la Directiva no cumple los requisitos establecidos en la misma, "en lo que atañe a las formaciones básicas de médico o de odontólogo, dicha formación no podrá dar lugar a la expedición de un título de formación de médico con formación básica ni a un título de odontólogo con formación básica".

 

Es de resaltar que, refiriéndose al caso específico del Estado francés, por el cual se solicitó la interpretación, el TJ entiende que "no figura ninguna denominación en el anexo V de la Directiva 2005/36 respecto de la formación especializada en cirugía dental, oral y maxilofacial (formación básica médica y dental), ni en la formación de cirugía bucal. Sin embargo, sí que se mencionan en el referido anexo respecto de dicho Estado miembro las denominaciones de «chirurgie maxillo-faciale et stomatologie» y «stomatologie» como formaciones médicas especializadas". Por lo que al parecer del Tribunal, "una especialización en «cirugía oral», como la controvertida en el litigio principal, no corresponde, por su denominación, a aquellas que se enumeran en el anexo V".

 

Concluye, por tanto, que "la Directiva 2005/36 debe interpretarse en el sentido de que se no opone a la creación por un Estado miembro de un ciclo de formación especializada, tanto en el ámbito de la medicina como en el de la odontología, cuya denominación no corresponda a las enumeradas en el anexo V de dicha Directiva en relación con ese Estado miembro. Podrá permitirse el acceso a tal formación especializada tanto a quienes sólo hayan concluido una formación básica de médico como a quienes únicamente hayan concluido y convalidado sus estudios en el marco de la formación básica de odontólogo".

 

A este respecto, agrega que corresponde al sistema jurisdiccional interno comprobar que dicha formación "no dé lugar a la expedición de un título de médico con formación básica ni de un título de odontólogo con formación básica" y que "no faculte para el ejercicio de la profesión básica de médico o de odontólogo a personas que no tengan el título de formación básica de médico o de formación básica de odontólogo respectivamente".

 

Finalmente, y respondiendo a otro de los planteamientos analizados en el fallo, aclara que el TJ no quiere excluir las materias médicas de la formación de los odontólogos, razón por la cual "la Directiva 2005/36 debe interpretarse en el sentido de que no se opone a que materias pertenecientes al ámbito de la medicina formen parte de una formación especializada en el ámbito de la odontología".