El sueño de la Administración produce monstruos

Guardar

image__Serra_80589
image__Serra_80589
A la vista de lo ocurrido con los Centros de Atención Continuada (PACs) en Cataluña, aunque por lo que está ocurriendo en otras Comunidades no se registran diferencias, el analista habla de la 'McDonalización' de la asistencia sanitaria, en lo que importa es la cantidad de la asistencia, por más que se haya producido una banalización de las urgencias.
Capricho nº 43. F. de Goya y Lucientes 
Capricho nº 43. F. de Goya y Lucientes

Dudo que alguna vez el título de un grabado se ajuste a lo que aquí se ha descrito. Lo que se hizo mal desde los inicios, cuesta ahora mucho reformar. Y lo peor, a sabiendas que se hacía mal.

 

Uno de los ejemplos que podríamos encontrar entre las diversas ineficiencias del Sistema constituye uno de los principales malestares entre "sufrientes" (usuarios según el léxico del Establishment) y peones del mismo (sanitarios). Me refiero a la gestión catalana que se ha hecho del concepto de Atención Continuada. Un concepto asistencial que, en una primera impresión, produce "bienestar", "seguridad"…etc, hacia el ciudadano, pero que con ojos del sanitario de trinchera se vive con otra óptica.

 

Desde que en Cataluña se implantó lo que yo irónicamente llamo "Mc Donalización" de la asistencia, ésta no ha parado de crecer, o peor aún, como un mecanismo de compensación (véase el ejemplo cercano de la hipertrofia ventricular ), sigue pervirtiéndose cada vez más.

 

Este "sueño" de nuestros gestores de salud o de "enfermedad", que surgió con unas oscuras y poco basadas en evidencia intenciones, no ha dejado de producir un monstruo. Un monstruo insaciable y que se nutre de quienes participan en su dieta.

 

En sus inicios, la atención continuada, pensada para ubicarse en Centros de Atención Primaria (los llamados CAPs), suponía una innovación que se vivió provechosa por parte de los pacientes (perdón, usuarios), y una medalla que nuestros mandatarios podían coleccionar.

 

Si en un principio la estrategia consistía en ofrecer asistencia 24 h al día fuera de la asistencia programada, no se trazaron los criterios de inclusión de quienes podrían acceder a dicho tipo de asistencia, esto es, pacientes cuya asistencia no podía demorarse mas allá de lo que permitían 24h, por ejemplo. Como es habitual torpeza de las autoridades sanitarias, no hubo restricciones, y pronto la atención continuada produjo "monstruos" como la asistencia a personas que no estaban dispuestas a perder un solo minuto de su trabajo, para esperar democráticamente la lista de espera programada que se terciara, colectivos enteros que iban a consultar por dolencias banales cuando cerraban las persianas de sus negocios, con el agravio comparativo para el resto de sus congéneres que pacientemente aguardaban su turno en la lista correspondiente, o visitas trasnochadas donde cabían , a altas horas de la madrugada, panadizos, dolores articulares de varios meses de evolución y algún que otro infarto agudo de miocardio o ictus (los menos, claro).

 

El sueño de nuestros mandatarios nunca tuvo la osadía de ver más allá de sus narices, y darse cuenta que la Sanidad en este país no funciona como la NISSAN o la SEAT, donde la oferta está ligada a la demanda. Tarea difícil la de industrializar un sistema sanitario.

 

Aquí, debido al arrastre de una nefasta educación sanitaria en la que los propios sanitarios hemos participado con el beneplácito de sus señorías, la función matemática de la asistencia sanitaria (recordemos que la falta de salud no es un bien material sino inmaterial y sujeto a la subjetividad), es una ecuación donde si la oferta de asistencia es =X , la demanda = Y tiende a ∞.

 

Ponga usted un centro de asistencia primaria en la Isla Perejil y a las semanas tendrá un ferry, que llevará a contingentes enteros para ser asistidos en un gran porcentaje, de NO enfermedades.

 

Para ejemplo éste: En nuestro CAP, hace unos años la atención continuada se organizaba en turnos de mañana rotatorios repartidos entre 7 médicos que debíamos atender unas 2-3 asistencias de media (entre ellas alguna verdadera "urgencia").

 

Por la tarde se dispuso de un médico externo a la plantilla que se encargaba de lo mismo pero en ese horario. Obviamente, como era de esperar las demandas se dispararon de forma exponencial.

 

Se estaban viendo del orden de 40 visitas en un horario similar al de las mañanas. ¿Qué había sucedido? Muy fácil, el factor restrictivo de obligar a desatender la atención programada de un médico de mañana, se había quebrado, y ahora, ante el conocimiento epidémico por parte de población de que se disponía de un servicio full time , donde sin criterios de entrada, se admitían por la tarde cualquier demanda de curación, aunque no cumpliera con la definición de urgencia, la saturación estaba garantizada (40-60 visitas de media cada tarde).

 

Cabría preguntarse: ¿Se había vuelto más insalubre la población desde esa innovación? En absoluto. Ni si quiera había crecido en habitantes por médico.

 

Se había producido un fenómeno sarcásticamente bautizado por un servidor de "McDonalización". Un servicio que producía el monstruoso efecto con refuerzo positivo de crear enfermedades donde no las había. Donde se confundió a la población desde el principio, entre la atención continuada y un subconjunto de ésta llamada urgente.

 

Además con el agravante de admitir por Real Decreto, sin ninguna objeción, entre verdaderas urgencias que sí hacían útil dicho sistema, cefaleas benignas que podían esperar turno con su médico, lentigos solares sin malignidad, o leves esguinces interfalángicos del 5º dedo (que como sabemos participa en la imprescindible pinza humana).

 

Actualmente, hemos estrenado un nuevo centro (Centre d'Alta Resolució), llamado así con mis dudas, para evitar el colapso o derivación al nivel secundario. El equipo ahora funciona 24h completas, 7 días a la semana.

 

Resumen: en un día de media, sin contar la época hibernal vírica de cada enésimo año, se pueden contar hasta 80 asistencias, obviamente muchas de ellas demorables y no precisamente virales siguiendo los principios del clientismo de la "Mc Donalización": "por favor, el siguiente, dígame lo que le ocurre que estoy aquí para servirle, y si es necesario sugiérame el macrólido que más le viene bien que nosotros estaremos encantados de ofrecérselo, lejos de atender a esos malignos mensajes referentes a resistencias bacterianas e inexistentes efectos adversos de los cuales damos garantía, por cierto ¿quiere una rica fresca vacuna para la gripe de regalo?, este mes estamos de oferta, tiene varios modelos para elegir : la A o la B".

 

La conclusión es clara. La imprevisión o "sueño" de la Administración, dejó ese monstruo de la Atención Continuada a merced del sistema, no lo educó ni alimentó, y ahora pulula por muchos centros buscando víctimas con las que saciarse. Es como soltar un tigre en medio de Madrid como atractivo turístico y luego desentenderse de sus necesidades.

 

No creo que nadie entre la autoridades sanitarias, tuviera un insuficiente CI como para prever que esto iba a suceder. El ansia de populismo, unido a una peligrosísima campaña de inseguridad ciudadana bajo el lema "No se preocupen, el Catsalut vela por todos ustedes las 24h del día, estén donde estén".

 

Si quieren un ejemplo de hasta dónde se ha llegado en el insulto a la ciudadanía, en especial de la septuagenaria hacia arriba, paseen por las ridículas recomendaciones con las que el Dept. de Salut de Catalunya se cubrió de gloria en los tiempos de Marina Geli y su plan contra las últimas olas de calor POCS: (http://www10.gencat.cat/catsalut/cat/actualitatpocs.htm)

 

Toda una falta de respeto a un colectivo que había sabido refugiarse de los bombardeos de los Savoia italianos de Barcelona en nuestra Guerra Civil, que no es poco.

 

O sea, estaban generando preocupación donde antes no había, inseguridad donde nadie se planteaba estar inseguro. A eso se le llama en cristiano "alarmismo imprudente". Un estilo muy propio del S XX: la creación de inseguridad en su versión sanitaria. ¿pero por qué? En sanidad no vende nada, a diferencia de los aeropuertos.

 

Perdón, sí vende. Vende "miedo" convertido en visitas contabilizadas para que los proveedores del Catsalut sigan reportando que siguen asistiendo a millares de pacientes y por eso es necesario que las Autoridades les ingresen capital para establecer una parasitismo perfecto. Hay que estar loco para ser gerente de un proveedor (centro concertado) del Sistema Catalán de salud público y decir que sus servicios (num. de visitas: ya sean por una consulta banal como un ictus, por ejemplo) se han visto disminuidos en el ejercicio presente. Sin visitas, sin necesidad de frecuentación, sin mala educación, sin autocuidados, no hay presupuesto para alimentar las bocas-bolsillos de los proveedores.

 

Vean si no lo que ocurrió hace poco con el cierre de CAPs nocturnos (http://www.elmundo.es/elmundo/2011/09/13/barcelona/1315902862.html ), donde unos de los ridículos criterios usados fue la ratio de asistencia por num. habitantes, por noche, no la codificación de dichas asistencias. De alguna manera, los CAPs que se "aburrían" en sus guardias nocturnas (quizás porque en esa zona se hizo un gran esfuerzo en saber educar a la población sobre el buen uso del Sistema), fueron los primeros en ser "castigados" por los recortes. Pudiera darse el caso de CAPs cercanos a carreteras de alta siniestralidad que fueron afectados por el decreto y cuya tasa de incidencias era infinitamente más relevante que otros que codificaban hasta por unos mocos de horas de evolución. Ciertos centros, en cambio, con altas ratio de frecuentación (y no por patología grave), siguieron de puertas abiertas. ¿Mensaje? Amigos abusad del sistema de atención continuada, aunque sólo sea para preguntar cuántas gotas de Paracetamol debéis darles a vuestros hijos, el Catsalut os premiará no cerrando vuestro centro de noche. Sed incívicos y abusad el bien común.

 

Dr. Josep Serra TarragónAh, y un coste indirecto del que luego hipócritamente se lamenta el Sistema Público: el exceso de medicación inútil que llena los bolsillos de una tercer agente mantenido sutilmente a la sombra, que conviene irónicamente parodiar (la industria farmacéutica). Nadie sabe lo que sucede entre bambalinas, cuando Sanitat y la Industria del medicamento susurran planes oscuros.

 

¿Han pillado la clave?

 

Un ejemplo reciente lo tuvimos con el bochorno de la Gripe A (lean, lean… al Dr. J. Gérvas).

 

Así pues, ahí tienen ese concepto (monstruo), llamado atención continuada, dejado a su suerte, donde cabe la urgencia, emergencia, picaresca, o inocente mala educación en autocuidados.

 

En fin, es lo que querían ¿no?. El Fast Food del Sistema Público.

 

Explíquenle a un niño de 5 años, cómo pueden coexistir 2 tipos de asistencia siameses en prestaciones que lo único que lo diferencia es un cartel en una puerta donde reza Atención Continuada.

 

Unos cuantos pirómanos de cuello blanco encendieron un fuego que a otros les está costando sudor en mitigar. De cuándo se apague poco depende ya del paciente o del sanitario.

 

Dudo que alguna vez el título de un grabado se ajuste a lo que aquí se ha descrito.

 

Dr. Josep Serra Tarragón.