Del bochorno de Aguirre al expolio sanitario

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Las recientes declaraciones de Esperanza Aguirre manifestando sentirse abochornada por los casos de corrupción en el Partido Popular (PP) no dejan de sorprender y causar una sensación de indignación en un buen número de ciudadanos que se sienten tratados como imbéciles, ya que la cazatalentos Aguirre ha sido y sigue siendo una dirigente de máximo nivel en su partido y, por tanto, no puede alegar desconocimiento de los mismos.

Para la Sra. Aguirre no fueron motivos para abochornarse los casos de corrupción que afectaron a alcaldes de su partido y a algún miembro de su gobierno, que supusieron la imputación de los mismos y se produjeron siendo ella Presidenta de la Comunidad de Madrid; tampoco fue motivo de bochorno la presencia de la trama mafiosa Gürtel en contratos y adjudicaciones públicas efectuadas en Madrid; como no supusieron motivo de bochorno el troceamiento de los concursos en la Administración Pública madrileña para así realizar adjudicaciones directas, algunas de ellas a empresas relacionadas con la trama mafiosa; no fueron motivo de bochorno que determinados diputados regionales madrileños percibieran retribuciones al margen de las correspondientes a sus sueldos de diputados (sobresueldos que se abonaron a cargo del presupuesto del grupo parlamentario del PP que proviene de dinero público); tampoco causó bochorno alguno a la Sra. Aguirre los indicios aparecidos sobre una presunta financiación irregular del PP madrileño por ella presidido. ¿Es entendible que lo expuesto no causara bochorno a Esperanza Aguirre? Viendo estos días el énfasis que la Presidenta del PP madrileño está poniendo para mostrar su bochorno ante la situación agónica de su partido acosado por las evidencias cada día más contundentes de irregularidades, corruptelas y sospechas, es sorprendente que no hubiera hecho algún pronunciamiento público contundente para disipar todas las zonas opacas y oscuras que hay en la actuación del Gobierno regional y el partido que lo sustenta en la Comunidad de Madrid.

 

El expolio de la Sanidad Pública madrileña sí hubiera debido ser motivo de bochorno para la Sra. Aguirre, pues ella es la máxima responsable del mismo; el actual presidente Sr. Gonzalez y el impresentable consejero Lasquetty son corresponsables y ejecutores de un proyecto político definido en 2003. Hoy, viendo la lamentable situación de los centros sanitarios públicos, asfixiados por reducciones presupuestarias brutales, con escasez cada día mayor de recursos humanos, que sufren además una precariedad laboral insoportable; conociendo cómo se derivan recursos dinerarios cada día en mayor cuantía al sector privado, al que también se derivan de forma fraudulenta pacientes para garantizarle mayores beneficios, constatando que el Plan de Reducción de Listas de Espera Quirúrgica (populista y escasamente riguroso desde una perspectiva de gestión sanitaria correcta) ha sido un fracaso rotundo y ha supuesto un despilfarro más de la gestión sanitaria del PP en la Comunidad de Madrid, cabría preguntarse: ¿La situación sanitaria actual en Madrid no debería abochornar a Esperanza Aguirre?. Estoy seguro que muchos ciudadanos piensan que sí debería ser motivo de bochorno y llevar a pedir perdón; mas no parece que piense así la lideresa. La reciente suspensión cautelarísima del proceso de privatización de los hospitales decretado por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, como respuesta al recurso presentado por el Partido Socialista madrileño, es un hecho de gran importancia para quienes pensamos (una gran mayoría social) que el proceso de expolio y privatización sanitaria está repleto de irregularidades y actuaciones opacas.

 

Carlos Barra GalánPretender transmitir hoy la idea de limpieza y trasparencia en la actuación de los Gobiernos de la Comunidad de Madrid presididos por Aguirre y González, no deja de ser un ejercicio de cinismo y falta de respeto a los ciudadanos.

 

Lo cierto es que está llegando la hora de la verdad: el PP está cercado por los casos de corrupción que le afectan de manera directa, los procesos judiciales avanzan lenta pero inexorablemente, la ciudadanía espera y necesita que los graves hechos imputados se sustancien con condenas ejemplarizantes para así poder recuperar confianza en las Instituciones.

 

En mi opinión, es inaudito que ante la grave situación del partido que sustenta al Gobierno de España y de numerosas comunidades autónomas, no se haya producido ya la convocatoria de los correspondientes procesos electorales para que los ciudadanos decidan. La tan cacareada Marca España saldría muy beneficiada

 

Carlos Barra Galán es Médico Especialista del Sistema Madrileño de Salud