BT-CIEN espera que 2012 sea un buen año en donación de cerebros

Durante la jornada de puertas abiertas del Banco de Tejidos cerebrales del Centro de Alzheimer Fundación Reina Sofía, (BT-CIEN), celebrada este miércoles, se explicó a los asistentes la patología y los medios con los que cuenta la institución para luchar contra las demencias. Durante las ponencias, el doctor Alberto Rábano, director del banco, aseguró que 2012 va a ser previsiblemente un año récord en donación de cerebros para investigación.

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María Ángeles Pérez Muñoz, directora gerente de la Fundación CIEN

María Ángeles Pérez Muñoz,
directora gerente de la Fundación CIEN

 

 

 el doctor Alberto Rábano contestando preguntas en la sala de extracción de cerebros

El doctor Alberto Rábano contestando
preguntas en la sala de extracción de cerebro

 

 

 

 

 

 

El BT-CIEN, Banco de Tejidos de la Fundación CIEN, recibió 99 donaciones de cerebros en 2011; sin embargo, y tal como dijo el doctor Rábano, 2012 podría ser un año todavía mejor porque a un máximo de donaciones obtenidas durante el ejercicio anterior debe sumarse que apenas hemos rebasado el primer semestre. En su tercer año de andadura, la primera jornada de puertas abiertas del BT-CIEN congregó a más de 100 personas entre investigadores, asociaciones de pacientes, donantes de cerebro y prensa.

 

En marcha desde 1996

 

Aunque ahora se vean sus frutos, la labor del banco de cerebros empezó en otros tiempos y con otros nombres. El doctor Rábano explicó la evolución de una institución científica que hoy canaliza y conserva la donación de cerebros de buena parte de la península Ibérica y que ha ayudado a nacer a los bancos de cerebros de Salamanca y Murcia. Desde el principio, el banco se ha dedicado a extraer los cerebros derivados de donación. Una vez obtenidos se dividen, pasando una mitad del cerebro a congelación y otro a muestras de gran detalle. Todo ello quedó claro a través de una visita que se realizó a las instalaciones del banco, con posterioridad a las ponencias.

 

Patólogo por especialidad, Rábano reiteró que la razón de ser del banco es ayudar a lograr tratamientos útiles en unas patologías tan complejas como las demencias. El antecedente más lejano del banco fue el BTIN, formado por 3 especialistas en equipo con el doctor Rábano. A inspiración de los bancos de corte anglosajón, el banco se desarrolló al amparo universitario y luego hospitalario (Hospital de Alcorcón). Actualmente, el centro del Alzheimer y la Fundación Reina Sofía le aseguran un marco estable para seguir con su gran labor. En este momento, el banco dispone de 167 cerebros de donantes registrados; no obstante el doctor Rábano aseguró que todavía se donan pocos cerebros sanos para estudios de control. De ahí que seguir alentando la donación resulta fundamental. En palabras de Rábano todos somos potenciales donantes y un cerebro bien clasificado y con abundante información clínica es una "joya".

 

Donaciones internas

 

El BT-CIEN se nutre de donaciones realizadas en el propio Centro Alzheimer Fundación Reina Sofía y por otros cerebros recibidos desde el exterior. La gerente asistencial del complejo, Laura Fernández Pérez, describió las tres actividades desarrolladas por el centro: formación, asistencia e investigación. El centro dispone de 156 plazas para pacientes y 40 para uso de día. Desde estos espacios asistenciales se proveen cerebros mediante donación interna y se recogen los datos de su evolución clínica. En este sentido, el "Proyecto Vallecas" arrojará importantes luces sobre el problema del Alzheimer. El centro dispone de tecnología 3 Tesla, lo más avanzado en neuroimagen que existe en España actualmente, según explicó Norberto Malpica, ingeniero del complejo investigador.

 

Prevalencia creciente y gasto

 

Según datos del Instituto Nacional de Estadística aportados por la doctora María Ascensión Zea (Fundación CIEN), se espera que el envejecimiento natural de la población provoque que en 2050 haya cerca de un millón de pacientes con Alzheimer en España. Esto multiplicará el gasto ya que, según sus datos, un enfermo puede llegar a costar al año hasta 55.000 euros en los casos más severos. Actualmente, los gastos de atención son costeados por las familias en un 87%, pero no cabe duda de que la patología en su conjunto repercute en el gasto sanitario total.